Progresistas y conservadores se atascan en la elección del nuevo presidente del Poder Judicial

Sala del pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). / RR SS.
El estancamiento en la elección del nuevo presidente del Consejo General del Poder Judicial persiste, mientras PSOE y PP se preparan para una última reunión antes del receso veraniego.

La elección del nuevo presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sigue sumida en un callejón sin salida. Este miércoles, las votaciones para elegir al sucesor de Carlos Lesmes terminaron en un nuevo empate entre los bloques conservador y progresista, que respaldan a los magistrados Pablo Lucas y Pilar Teso, respectivamente. Esta situación refleja el estancamiento que lleva semanas afectando al órgano de gobierno de los jueces.

El bloque progresista y el conservador, cada uno con diez vocales, mantienen su respaldo a sus candidatos, lo que ha llevado a una situación de empate técnico. Esta misma parálisis se había registrado en la votación previa, aumentando la presión para alcanzar un consenso antes de la pausa estival. El plazo legal para designar al nuevo presidente, que es de siete días desde la formación del CGPJ, expira el lunes, lo que deja a las partes involucradas una última oportunidad para resolver la situación antes del receso.

En la votación de este miércoles, el presidente de edad del pleno del CGPJ convocó nuevamente a los 20 vocales para intentar llegar a un acuerdo. Sin embargo, el proceso no avanzó, ya que ninguno de los candidatos alcanzó los 12 votos necesarios para la elección. Ante este bloqueo, se decidió no abrir un nuevo proceso de votación.

La próxima reunión del Consejo está programada para el lunes, pero en esta ocasión se debatirá no solo sobre los candidatos actuales, sino también sobre los siete magistrados del Tribunal Supremo que fueron considerados inicialmente: Esperanza Córdoba, Antonio del Moral, Ana Ferrer, Ángeles Huet, Carmen Lamela, Pablo Lucas y Pilar Teso. Aunque el plazo legal para la resolución de la presidencia podría considerarse superado, algunas fuentes indican que esta reunión podría ser vista como una prolongación de las discusiones previas y no como un pleno nuevo.

Paralelamente, el Senado ratificó esta semana la reforma legal que permitió desbloquear la renovación de los vocales del CGPJ, quienes llevaban más de cinco años en funciones debido a la falta de acuerdo entre PP y PSOE. Con 227 votos a favor, seis en contra y 11 abstenciones, la reforma recibió un apoyo mayoritario, aunque no exento de controversia. La senadora del PP, María José Pardo, destacó que la reforma profundiza en la despolitización de la justicia y criticó a los socialistas por su supuesta cercanía con sus socios políticos habituales. Por su parte, la senadora del PSOE, Marta Arocha, subrayó los refuerzos legales en los requisitos para ciertos cargos judiciales y en la Fiscalía.

Mientras tanto, algunos socios del Ejecutivo, como PNV, ERC, BNG y EH Bildu, optaron por abstenerse o votar en contra, considerando que la reforma es insuficiente. También Vox y Junts se unieron al rechazo de la propuesta.

El fracaso de las votaciones de este miércoles siguió a una prolongada y también infructuosa reunión del Consejo el martes, en la que las posiciones de los dos bloques demostraron ser irreconciliables. Los progresistas habían retirado a Ana Ferrer, argumentando su pertenencia a una asociación, y defendieron la candidatura de Pilar Teso como una oportunidad para enviar un mensaje de cambio y equidad de género. Los conservadores, en cambio, cuestionaron la necesidad de que la presidencia fuera ocupada por una mujer, destacando la importancia de la excelencia profesional por encima de otros factores.

Con el verano a la vuelta de la esquina y el mandato del CGPJ en juego, el próximo lunes será crucial para decidir el futuro del órgano judicial y, por ende, del sistema de justicia español. @mundiario