El presidente Puigdemont destituye a un conseller catalán por dudar del proceso secesionista

Carles Puigdemont
Carles Puigdemont.

JxSí –la coalición del PDECat y ERC– y la CUP manejan una declaración inmediata de independencia si gana el sí en el referéndum del 1-O. Pero los independentistas no registrarán el texto hasta mediados de agosto para retrasar su segura impugnación ante el Tribunal Constitucional.

El presidente Puigdemont destituye a un conseller catalán por dudar del proceso secesionista

El proceso secesionista catalán, en esta fase, exige lealtades inquebrantables. El conseller Jordi Baiget, hombre de Artur Mas, fue cesado tras haber puesto voz a esa parte del Govern de Cataluña que teme los derroteros que ha tomado el pulso con el Estado a cuenta del referéndum del 1-O, deduce en su análisis El Periódico de Catalunya. Hay una parte del Govern, encabezada por el presidente Carles Puigdemont, que está dispuesta a llegar hasta el final  –sea lo que sea ese final–, pero hay otra, de la que formaba parte Baiget y donde militan otros altos cargos, que no ve tan claro el pulso con la legalidad.

Expresar una duda –"probablemente no podremos hacer el referéndum, y tendremos que hacer una cosa diferente"– le ha supuesto el cargo al ya exconseller de Empresa i Coneixement, Jordi Baiget. Sus palabras en una entrevista a El Punt Avui merecieron la reprobación de la CUP, imprescindible muleta parlamentaria del Govern de Junts pel Sí, de cuyo estilo de hacer política sin tomar prisioneros parece haberse apropiado el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

El presidente de la Generalitat decidió el relevo de Jordi Baiget pese a la opinión en contra de la coordinadora del PDECat. A pesar de que Marta Pascal lo defendió, Baiget fue destituido y relevado por el conseller de Cultura, Santi Vila, en un doble golpe de efecto del presidente: en el Govern y en su propio partido, con cuya cúpula mantiene un pulso.

Sus dudas sobre la viabilidad del referéndum del 1-O y su temor a que las medidas que pudiese adoptar el Gobierno central acabasen afectando a su patrimonio familiar le han costado el cargo al conseller Jordi Baiget.

A medida que se acerca el 1-O y se van dando pasos con difícil retorno –concluye El Periódico de Catalunya–, no debe extrañar que cunda el nerviosismo, sobre todo en las filas del PDECat

A medida que se acerca el 1-O y se van dando pasos con difícil retorno –concluye El Periódico de Catalunya–, no debe extrañar que cunda el nerviosismo, sobre todo en las filas del PDECat.  La destitución muestra que no solo la disidencia, sino la simple duda, no caben hoy en el Govern. También que el peso de la CUP va mucho más allá de sus diez diputados. Y es, sobre todo, un aviso al PDECat y a sus consellers ante lo que está por venir.

Entre tanto, el portavoz del Gobierno español, Íñigo Méndez de Vigo, ha acusado abiertamente al Govern de la Generalitat de Cataluña de presionar a los medios catalanes, a los alcaldes, a los funcionarios y a los Mossos d’Esquadra –la policía autonómica– en su afán de llevar adelante la hoja de ruta del proceso soberanista y el referéndum del 1-O.

Podría haber una declaración inmediata de independencia

JxSí –la coalición del PDECat y ERC– y la CUP manejan una declaración inmediata de independencia si gana el sí en el referéndum del 1-O. Pero los independentistas no registrarán el texto hasta mediados de agosto para retrasar su segura impugnación ante el Tribunal Constitucional.

Al acto de presentación no acudieron los diputados de ICV pero sí los de Podem y de EUiA, a los que JxSí y la CUP invitan a colaborar en un texto "que no es intocable".

Según sus promotores, la Ley del Referéndum será "suprema", prevalecerá sobre cualquier norma y no marca un mínimo de participación para que el resultado del 1-O sea vinculante.

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