El PP se impone en Aragón, pero queda a merced de un Vox al alza y de la debacle socialista
El primer retrato demoscópico tras el cierre de los colegios en Aragón dibuja un escenario político fragmentado y con un equilibrio delicado entre bloques. Según la encuesta de GAD3 para Forta, el Partido Popular se impondría en las elecciones autonómicas con entre 26 y 29 escaños, un resultado muy similar al obtenido en los comicios de 2023. Sin embargo, la victoria popular estaría lejos de garantizar la estabilidad institucional, ya que la mayoría absoluta se sitúa en 34 diputados.
La clave del nuevo mapa parlamentario estaría en el espectacular crecimiento de Vox, que pasaría de los siete escaños logrados en 2023 a una horquilla de entre 13 y 14. Ese ascenso convierte a la formación de derecha radical en un actor decisivo para la gobernabilidad, al tiempo que condiciona el margen de maniobra del PP, que previsiblemente necesitaría su apoyo para formar Ejecutivo.
El gran damnificado de la jornada, según los sondeos, sería el PSOE. Los socialistas sufrirían un retroceso considerable al caer hasta los 17 o 18 escaños, frente a los 23 que obtuvieron en las anteriores elecciones autonómicas. Este descenso no solo los aleja de cualquier aspiración de liderar el Gobierno regional, sino que los deja en una posición vulnerable frente al avance de Vox, que se aproximaría peligrosamente a sus cifras.
En el espacio a la izquierda del PSOE, el escenario también muestra reajustes. La Chunta Aragonesista experimentaría una ligera mejora, con entre cuatro y cinco escaños, superando los tres obtenidos en 2023. Aragón Existe, por su parte, se mantendría como fuerza bisagra con entre dos y tres diputados. IU-Sumar podría conservar su escaño o incluso sumar uno más, mientras que Podemos quedaría fuera del Parlamento autonómico, perdiendo la representación que aún conservaba.
La jornada electoral ha transcurrido sin incidencias relevantes y con una participación ligeramente superior a la de los comicios anteriores. A las 18.00 horas, había votado el 56,29% del censo, 1,56 puntos más que en 2023. Ese incremento en la afluencia a las urnas no ha alterado, según las estimaciones, la tendencia de fondo: un PP ganador pero sin mayoría, un Vox fortalecido y un PSOE en retroceso.
Con estos datos provisionales, el foco político se traslada ahora a las negociaciones postelectorales. El PP podría verse abocado a un acuerdo con Vox para garantizar la investidura, lo que situaría a la formación de Santiago Abascal en una posición de influencia determinante en la futura legislatura aragonesa. El resultado, en definitiva, dibuja un Parlamento más polarizado y dependiente de pactos, donde la estabilidad del próximo Gobierno dependerá de equilibrios complejos y de la capacidad de los partidos para tejer alianzas. @mundiario