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En política hay estrategias electorales y estrategias electoralistas

El PP promete hacer lo que no hizo, o al igual que el PSOE , deshacer lo que hicieron y en el caso del PP no dar más caramelos y aplicar severos castigos si es necesario.

En política hay estrategias electorales y estrategias electoralistas
Caricaturas de Pedro Sánchez, Pablo Casado, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Santiago Abascal. / Mundiario
Caricaturas de Pedro Sánchez, Pablo Casado, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Santiago Abascal. / Mundiario

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Raúl Saavedra

Raúl Saavedra

El autor, RAÚL SAAVEDRA, es colaborador de MUNDIARIO. Es ingeniero industrial por la ETSIIM. @mundiario

Sabemos que es más fácil no dar que quitar. A un niño puedes darle una piruleta o no, quizás llore pero poco, sin embargo estará llorando hasta la saciedad si una vez que se la das se la quitas porque lo considerará injusto. Como dice el dicho de Santa Rita, "lo que se la da no se quita". Muchos políticos son niños grandes que funcionan de la misma manera, al igual que gran parte de sus votantes. De las 17 autonomías del Estado español solo tres reclamaban sus derechos históricos, unos estatutos con competencias muy lejos de las que hoy poseen, pero la realidad es que se le han dado a todos y ahora no sería fácil quitárselas sin una fuerte contestación capaz de romper los partidos que apoyen eso en pedazos.

La izquierda siempre fue especialista en prometer para luego imponer si hablamos de la izquierda marxista donde milita el comunismo de IU, Podemos (según Pablo Iglesias), y hasta hace muy poco también el PSOE aunque en este partido siempre hubo dos o tres corrientes de opinión enfrentadas. En los países donde triunfaron las revoluciones marxistas el objetivo siempre fue la juventud, el adoctrinamiento sobre la bondad del régimen y el esplendoroso futuro que les espera una vez vencidos o eliminados los enemigos del progreso y la justicia. Puede parecer algo ya pasado pero que sigue funcionando en países como Corea, China, Cuba o Venezuela, y que siempre fue copiado por los nacionalismos, tanto fascistas, nazis o los que autodenominan de izquierda, y que estamos viendo en Cataluña.

Conocedores de estas dificultades, el PSOE y Unidos Podemos basan sus campañas en prometer más caramelos e incluso dando anticipos como ha venido haciendo Sánchez. Todo es más fácil cuando se promete lo que la gente quiere oír. No importa si es bueno o malo para ellos, para los ciudadanos o para España, es bueno para alcanzar el poder y luego ya veremos que se puede hacer con él, lo que generalmente se traduce en devolver los muchos favores recibidos para alcanzarlo.

Por otra parte el PP promete hacer lo que no hizo, o al igual que el PSOE , deshacer lo que hicieron y en el caso del PP no dar más caramelos y aplicar severos castigos si es necesario. El problema de este partido es que ya tuvo el poder y no lo aplicó con contundencia cuando las circunstancias lo pedían. 

Ciudadanos es que que está en mejor disposición de prometer como hacía Suárez al decir "puedo prometer y prometo", y es que nunca ha fallado porque nunca ha ejercido el poder. Ahora está en el Gobierno de Andalucía y promete cumplir los 20 puntos clave que aseguró poner en práctica en los primeros cien días. Si lo consigue habrá dado un salto en credibilidad y la verdad es que está muy cerca de cumplir su promesa. Lo que promete este partido es lo más complicado, hacer justicia, dar equidad, reconstruir España sin odios, venganzas o resentimientos. La más difícil de las propuestas porque busca justicia y eso requiere sentido de estado que muchos políticos abandonaron hace tiempo ¿tendría apoyos para ello?. Quizás logre recuperarlo porque el presente no gusta a nadie y en el fondo a todo el mundo le gustaría ver un país donde se dicen las verdades aunque duelan y se sea muy optimista si hay trabajo y entrega.

Por último queda Vox entre los partidos de ámbito nacional, el recién llegado, o al menos resucitado, que promete quitar todos los caramelos y echarlos a la hoguera, se acabaron los regalos, solo quedará la justicia, el aprendizaje que con látigo entra. Es el voto de los descontentos, de aquellos que les gustaría que el mundo fuera otro, un 15M con otro color, de aquellos que les gustaría tener el poder absoluto con 2/3 del Congreso, una pretensión que no es real.

El 28 veremos cuánta gente ha comprendido que es mejor la paz y la agrupación de fuerzas constitucionales que de forma realista se nieguen a admitir que no hay fondos para pagar las pensiones, por ejemplo, cuando mantenemos un paro del 15% sin parangón en el mundo desarrollado, una fraude fiscal que no se solucionan subiendo los impuestos a los que ya pagan, una economía sumergida que solo iguala Grecia, un déficit alto y una deuda que nos lleva a pagar 40.000 mill de intereses. ¿Seguro que no hay dinero? ¿Seguro que más impuestos suponen más recaudación?. Quizás sea mejor no dividir España en izquierdas y derechas o rojos y azules, quizás sea mejor olvidar los caramelos que se consiguen con odio y miedo, unir pero sin olvidar que la situación actual la crearon los que han gobernado y para tener una nueva oportunidad habrá que mirar a que árbol se arriman, aquello de "dime con quien andas y te diré quien eres", porque si alguien suma con quien no respeta la ley, la justicia y a los jueces que la aplican, ofrecerán serías dudas de credibilidad ya que al final la justicia siempre se impone. @mundiario