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¿Poder blando? Ganará Sánchez pero me temo…

¿Fin o comienzo? Esa es la pregunta que nos interpela a cuatro días del triunfo del socialdemócrata Pedro Sánchez.

¿Poder blando? Ganará Sánchez pero me temo…
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. / RR SS.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. / RR SS.

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J. re Crivello

J. re Crivello

El autor, J. RE CRIVELLO, colaborador de MUNDIARIO, es escritor digital, profesor y empresario. Ha publicado 12+1 libros, entre ellos Kennedy Obscenity (2015), ¿Qué tripa se te ha roto? (2016), Los Monos Humanos, Bios y Robots (2015) y La Isla (2016). Dirige Fleming AC y FlemingLAB Taller de Escritura & Comunicación Online. @mundiario

Z. Bauman habla algunas veces del poder blando, una sociedad en la cual el Estado debe incluir a los ciudadanos en sus orientaciones para la búsqueda del consenso. Y para lograr su sumisión. En este aspecto observamos que la emergencia de la representación de la ultraderecha en las sociedades más avanzadas marca un cierto disgusto social latente.

Actualmente, una sociedad avanzada descansa en el poder de las minorías —lo que la izquierda verbaliza como la Élite que presiona sobre las decisiones públicas. Los últimos años los Estados han reducido su poder político público, y lo complementan con decisiones de gestión privada. Al interior del poder surge la seducción como única posibilidad para reducir los conflictos a pactos complejos e inestables. Las sociedades modernas se parecen más a las antiguas e inestables sociedades agrupadas en la mafia. Los lazos de sangre y enfrentamiento civil han sido reemplazados por lazos de pactos.

La aparición de la política de la ultraderecha impulsa el cuestionamiento de estos pactos. Su posicionamiento radical que ha comenzado como una batalla civil respecto de las ideas ya ha llegado al poder en muchos estados. Un ejemplo es el ascenso de la ultraderecha al poder en Italia, su decisión lleva a cerrar el país a la emigración, con ello cuestiona que el Mediterráneo sea un mar de intercambio demográfico, separa en sociedades: las de alto envejecimiento o como África de alta demografía. O insinúa que existe en una el poder blando o la concertación, y en las otras un poder apoyado en las Mafias, de la cual el rey de Marruecos puede ser un buen ejemplo

Este ciclo va acompañado de la desaparición de la Socialdemocracia, excepción de España que aún retiene un 30% de los votos. Pero deberíamos acercarnos al centro de la cuestión: ¿de dónde surge este disgusto social?

Es como un run-run que nos habla de la creciente dificultad del empleo previsible, de su estabilidad, de la estabilidad de millones de pequeños empresarios.

Asistimos a un agotamiento del futuro de nuestras sociedades y su reemplazo por la angustia existencial.

En este espacio aparecen las redes sociales, un vehículo para expresar, que amplía la difusión pero no lo resuelve. Es la sociedad líquida.

Decía hace tres años: “Los gobiernos inteligentes carecen de fuerza para impulsar la sumisión. Las minorías y las redes lo impiden”. Ahora las redes lo amplían. El pacto socialdemócrata está en crisis, con ello los sujetos emergentes representados por la ultraderecha acentúan esta deriva y los líderes de ambos bandos (a derecha e izquierda) improvisan soluciones que en el caso español y con Sánchez parecen abocados a aumentar la lista de subvenciones y gastos del Estado.

No es con más protección y justicia social con el cual el malestar social desaparecerá. No, tal vez sea necesario intuir otras soluciones más imaginativas.

El poder blando de seducción y recompensa está en crisis. La ultraderecha intenta refundarlo. De nuestra parte tal vez deberíamos considerar que no acertamos con nuestras propuestas, por citar: Merkel ha reeditado una coalición con los socialdemócratas y la ultraderecha alemana sigue creciendo en votos.

¿Fin o comienzo? Esa es la pregunta que nos interpela a cuatro días del triunfo del socialdemócrata Sánchez. Para algunos es comienzo, pero intuyo que es comienzo de más inestabilidad pues no captan el disgusto social en el que nos encontramos. @mundiario