Los posibles escenarios en Venezuela ahora que la UE dejó de reconocer a Guaidó como presidente

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El líder opositor Juan Guaidó en el momento de su autoproclamación como presidente interino de Venezuela en una plaza de la capital, Caracas, el 23 de enero de 2019. / El Nacional
Esto no implica que Bruselas dejará de apoyar una transición en Venezuela para que se produzca el desbloqueo del conflicto político rumbo a una solución negociada a la crisis económica del país.
Los posibles escenarios en Venezuela ahora que la UE dejó de reconocer a Guaidó como presidente

El paradigma del desarrollo occidental se desmarca un poco de Venezuela. El inicio del 2021 no ha sido nada bueno a nivel político para la oposición y la sociedad venezolana, y mucho menos en lo económico. Precisamente, en medio de una crisis extrema donde las condiciones de vida de la población se han deteriorado a niveles alarmantes, la fuerza política que buscó medir fuerzas con el régimen socialista de Nicolás Maduro en un claro pulso por el poder desde enero de 2019, ha recibido un golpe diplomático muy fuerte luego de que este martes el chavismo recuperase el control de la Asamblea Nacional, la única institución legítimamente electa que quedaba en Venezuela. 

Y es que el bloque de potencias occidentales más grande del mundo, que a su vez está constituido por varias de las democracias más sólidas de la era moderna, ha dejado de brindar el apoyo diplomático, logístico, político y financiero que solía darle Juan Guaidó, quien ya no será reconocido por la Unión Europea como el “presidente interino” de Venezuela, sino solamente como el líder de la oposición. 


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Esto no implica que Bruselas dejará de apoyar una transición en Venezuela para que se produzca el desbloqueo del conflicto político rumbo a una solución negociada a la crisis económica del país, pero la desvinculación diplomática de la Unión Europea de Juan Guaidó podría debilitar la estrategia de las sanciones como una medida de presión contra el régimen de Maduro para forzarlo a llegar a esa negociación que tanto se busca, pues el objetivo es evitar un colapso social derivado de un golpe de Estado militar por el malestar generalizado ante la crisis y el caos interno. 

La decisión la ha comunicado el Alto Representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, en un escueto comunicado publicado este miércoles en el que evitó nombrar al opositor como presidente interino o encargado, un trato habitual hasta la fecha, pero cuya legitimidad emanaba de la anterior Asamblea Nacional, formada tras las elecciones de 2015 y sustituida por la recién constituida tras los comicios parlamentarios del 6 de diciembre bajo un esquema de control político y fraude sistematizado por el Gobierno de Maduro con el control financiero-militar de todas las instituciones del país.

Ahora que Guaidó no tiene la plataforma diplomática que en febrero de 2020 lo recibió en las principales capitales europeas, Londres, París y Madrid, así como también contaba con el férreo respaldo de Berlín, e incluso llegó a ser recibido en el Parlamento Europeo, las líneas financieras y los comunicados de la alta cúpula de poder de la UE ya no estarán dirigidos a su despacho, con lo cual se reduce considerablemente la capacidad del líder opositor venezolano para administrar los fondos que Venezuela tiene represados en bancos europeos, más de 3.000 millones de euros, pues al dejar de ser reconocido como presidente ya no tendría el beneplácito de los Gobiernos de la Unión Europea y tampoco del Banco Central Europeo para acceder a las cuentas venezolanas domiciliadas en el sistema financiero del viejo continente. El país sudamericano tiene enormes cantidades de dinero almacenadas en bancos de Portugal, Suiza e Inglaterra, derivadas de los fondos que la UE le confiscó al régimen de Maduro por los delitos de corrupción y lavado de dinero que pesan sobre el mandatario chavista y los más altos funcionarios de su Gobierno de facto.

¿Está Guaidó en un limbo político?

El comunicado es una cuidadosa estructura de verbos diplomáticamente seleccionados y emitidos que recoge la posición de los Veintisiete países miembros. Ahora Guaidó pasó de tener el reconocimiento de 60 a solo 33 países (sin los 27 de la Unión Europea) como presidente encargado. 

En el documento, Bruselas “lamenta profundamente la constitución de la nueva Asamblea Venezolana”, surgida de unas elecciones que califica de “no democráticas”, y asegura que “la UE mantendrá su compromiso con todos los actores políticos y de la sociedad civil que se esfuerzan por restablecer la democracia en Venezuela, incluidos, en particular, Juan Guaidó y otros representantes de la Asamblea Nacional saliente elegidos en 2015, que fue la última expresión libre de los venezolanos en un proceso electoral”.

Por lo tanto, el apoyo de la UE ahora se limitará a comunicarse con Guaidó como un actor político que concentra el liderazgo del sentimiento social y político de malestar contra el régimen de Maduro por la grave crisis que causó en el país, pero ya no habrá ningún gobierno interino, ni de manera simbólica y mucho menos en la práctica, al menos para Europa, aunque en términos reales Guaidó nunca ha tenido un gobierno per se debido a que no controla ninguna institución y tampoco tiene influencia o autoridad sobre el estamento militar, lo que convierte su debilitado fuero presidencial en un mero simbolismo constitucional que no tiene efectos reales en el escenario de crisis. 

¿Qué podrá hacer de ahora en adelante la UE en Venezuela?

La UE aseguró que mantiene “un ojo puesto sobre el desarrollo futuro de los acontecimientos en el país”, según ha explicado este martes Peter Stano, portavoz de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea. “Discutiremos nuestra posición sobre Venezuela en las próximas semanas”, ha dicho el portavoz del Ejecutivo, quien se ha referido al nuevo órgano constituido por el chavismo como la “autodenominada Asamblea Nacional” y ha reiterado casi palabra por palabra el mensaje emitido por Borrell: “No hemos reconocido la Asamblea Nacional, así que en lo que respecta a nuestros compromisos, la gente que representa a la Asamblea Nacional son Juan Guaidó y el resto de representantes de 2015; ellos son las personas con las que interactuaremos”, ha dicho.

Venezuela no ha quedado sin el apoyo de la otra gran potencia, además de Estados Unidos, que tiene la capacidad financiera, diplomática y política para presionar lo suficiente a Maduro como para sentarlo a una mesa de negociación. Pero el desconocimiento de Europa a Juan Guaidó como presidente interino establece un antes y un después en el músculo internacional que la oposición venezolana ha venido mostrando desde hace casi dos años para sacar del poder al régimen comunista responsable de la peor crisis económica y social de la historia de Venezuela. @mundiario 

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