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MUNDIARIO

¿Qué pasa si los mossos y la policía son desbordados en Cataluña?

En algunos ámbitos se está comenzando a sugerir que si la violencia en Cataluña no cesa, se tome el ejemplo de Macrom que desplegó soldados para proteger los edificios públicos, pese a las críticas suscitadas.
¿Qué pasa si los mossos y la policía son desbordados en Cataluña?
Policía y mossos acumulan bajas y ataques.
Policía y mossos acumulan bajas y ataques.

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Fernando Ramos

Fernando Ramos

El autor, FERNANDO RAMOS, es columnista de MUNDIARIO. Es doctor en Derecho y en Ciencias de la Información. Es profesor titular de la Universidad de Vigo y periodista. Autor de 25 libros sobre temas de Derecho de la Comunicación, Protocolo y Comunicación institucional, es profesor invitado en diversas universidades de Europa y América. Está en posesión de diversos premios como periodista. El Ministerio de Defensa le otorgó la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco como historiador militar. @mundiario

Como subraya el constitucionalista Javier Pérez Royo, la democracia española había conseguido evitar tener que recurrir a la protección excepcional o extraordinaria del Estado desde la entrada en vigor de la Constitución, a excepción del estado de alarma por la huelga de los controladores aéreos en Palma, en 2010. En este caso hubo que aplicar uno de los casos previstos en el artículo 116 CE (estados de alarma, excepción y sitio). Tampoco al artículo 155 CE (coacción federal, que es una suerte de estado de excepción autonómico, dice Pérez Royo), hasta que Rajoy lo aplicó al anterior gobierno de la Generalitat

Dice Pérez Royo con razón que la autonomía de Catalunya ha sido uno de los problemas centrales de la democracia en España. No lo fue en el constitucionalismo liberal del siglo XIX, pero sí lo ha sido en el constitucionalismo democrático del siglo XX y de este comienzo del siglo XXI. Atravesó la experiencia constitucional de la Segunda República desde antes incluso de que se aprobara la Constitución en diciembre de 1931 y a lo largo de la aplicación de la misma. Y ocupó un lugar destacado tanto en la “Transición” en sentido estricto (del 75 al 78), es decir, antes de la aprobación de la Constitución, como después de la entrada en vigor de esta última”.

El Gobierno en funciones ha rechazado repetidamente, pese a los sucesos violentos que vive Cataluña y la actitud de su Gobierno aplicar el 155, sino aplicar la Ley de Seguridad Nacional y tomar todo el control de la situación. Pero la escala va a más y tanto los mossos como la policía nacional acumula bajas y agotamiento.

Se ha recordado desde algunos ámbitos que, en respuesta a la destrucción y los saqueos que tuvieron lugar en marzo en París, al desbordarse las acciones de los "chalecos amarillos", el Gobierno de Emmanuel Macron decidió tomar nuevas medidas para garantizar la seguridad en París y en las principales ciudades en conflicto.

Por primera vez, se ubicaron soldados en las calles para proteger lugares turísticos y edificios clave en toda la capital. Para ello se activó un plan antiterrorista para proteger los edificios públicos de las principales ciudades de Francia. Fue un modo de reforzar a la policía, desabordada, como una especie de segundo escalón, pero la medida fue muy criticada por la izquierda y algunos intelectuales que indicaron que los soldados no llevan el armamento ni están preparados para el control de multitudes. Otros apoyaron la medida y resaltaron que los militares tienen experiencia en situaciones hostiles parecidas en sus misiones en el extranjero. Nótese el objetivo de asalto a la Jefatura de Policía de Barcelona. ¿Qué puede pasar si la policía es desbordada?

Y aquí se apunta que el cariz de las acciones y la presencia de elementos extraños al propio conflicto catalán exige de una vez tomar algunas medidas que pongan fin a una situación que crece en gravedad y daños. En Francia, pese a las críticas, se activó un plan previsto para afrontar situaciones de prevención del terrorismo, frente a los episodios más violentos de los “chalecos amarillos”, pero se cuidó de limitar la presencia de soldados a la custodia de edificios y lugares para que la policía se pudiera concentrar en sus labores propias de prevención directa. Macrom fue muy criticado por entender que la presencia de soldados añadía un elemento de riesgo a la situación.  Cuidado. @mundiario