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¿Qué pasa con Cristina Fernández de Kirchner ahora que es vicepresidenta?

Argentina ya tiene oficialmente un nuevo presidente, pero la gran protagonista del traspaso de mando ha sido la nueva vicepresidenta, que tiene pendiente unos cuantos juicios por corrupción y cuyo poder en el gobierno de Alberto Fernández aún no está del todo claro.

¿Qué pasa con Cristina Fernández de Kirchner ahora que es vicepresidenta?
Alberto Fernández, presidente de Argentida; Maurio Macri, expresidente de Argentina; y Cristina Fernández de Kirchener, vicepresidenta de Argentina. / RR SS.
Alberto Fernández, presidente de Argentida; Maurio Macri, expresidente de Argentina; y Cristina Fernández de Kirchener, vicepresidenta de Argentina. / RR SS.

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Valeria M. Rivera Rosas

Valeria M. Rivera Rosas

La autora, VALERIA M. RIVERA ROSAS, escribe en MUNDIARIO, donde fue coordinadora general. Es licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Graduada de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín de Venezuela. @mundiario

Argentina ha sido objeto de escrutinio con el traspaso de poder de Mauricio Macri a Alberto Fernández, quien desde ahora es el nuevo presidente de esa nación, pero estos dos no han sido los grandes protagonistas del día, sino la compañera de fórmula de Fernández: la expresidenta y ahora vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Es una duda para muchos analistas políticos y curiosos saber cuál será el poder que tendrá la expresidenta y cómo manejara el nuevo mandatario dicha sombra que podría terminar siendo más un problema que una ayuda tal como es el caso que se ve en Colombia, donde muchos tachan al presidente Iván Duque de “títere” de su mentor Álvaro Uribe.

La historia de “Los Fernández”, como les llaman en su país, es incluso bastante interesante. El ahora mandatario pasó de ser un hombre fuerte de los Gobiernos tanto de Néstor como de Cristina Kirchner, a ser uno de sus más grandes críticos. Pero desde el año pasado la expresidenta y Fernández optaron por limar asperezas y terminar siendo compañeros de fórmula.

Las teorías van por todos lados. Algunos piensan que Fernández no es más que un títeres, hay otros que creen que solo se unió al nuevo presidente para escaparse de las garras de la justicia y algunos piensan que en realidad quien la utilizó fue Fernández para poder hacerse con el poder.

Fernández ha tenido que salir de las críticas a paso decidido asegurando que es él quien llevará las riendas del Gobierno y no la exmandataria. “El presidente voy a ser yo”, ha dicho hasta la saciedad, pero ¿realmente será así?

Durante toda la campaña Fernández de Kirchner dejó todo el protagonismo al nuevo presidente, eligiendo no participar en la mayoría de los mítines políticos y viajando numerosas veces a Cuba, donde se encuentra internada su hija por problemas de salud.

Por su parte, Fernández se ha limitado a distanciarse de las políticas más polémicas de Kirchner como su relación con la prensa o la intervención del organismo que mide la inflación, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que a partir de 2007 empezó a publicar cifras muy cuestionadas; pero la ha defendido de los juicios que enfrenta por corrupción.

¿Qué pasa con los juicios?

Fernández de Kirchner enfrenta varias causas por casos de corrupción, seis de ellas ya fueron elevadas a juicio oral, incluida esa en la que favoreció a un empresario en el otorgamiento de obras públicas. También esa en la que se han visto involucrados sus hijos Florencia y Máximo Kirchner, por asociación ilícita que lavaba dinero a través de un hotel de su propiedad.

Asimismo enfrenta acusaciones por supuesto encubrimiento del llamado "Memorándum de entendimiento con Irán". Se trata de un pacto que ella firmó con Teherán en 2013 donde se buscaba avanzar en la investigación del peor atentado en la historia de Argentina, un ataque con explosivos contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que mató a 85 personas.

Este caso es muy conocido porque en 2015, el fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman, denunció a la entonces presidenta, a su canciller y a otros funcionarios que querer exonerar a los funcionarios iraníes acusados de estar detrás del atentado. Solo cinco días después Nisman apareció muerto a pocas horas de ampliar su denuncia ante el Congreso.

Cristina Fernández se ha defendido asegurando que todo se trata de una persecución política de parte de su adversario político Mauricio Macri. Por su parte, el nuevo presidente se ha limitado a defender a su vice y ha asegurado que es necesario "revisar muchas sentencias que se dictaron en los últimos años".

Por ahora, aunque tiene varios pedidos de prisión preventiva encima, Cristina Fernández se escapa de la cárcel gracias a los fueros a los que tiene derecho como vicepresidenta. Esto solo puede cambiar si dos tercios del Senado, del cual ahora dirige, permitirían su desafuero, algo improbable dado que el peronismo es mayoría en esa Cámara.

Legalmente las causas pueden seguir su rumbo, pero es muy probable que muchas terminen congeladas o archivadas indefinidamente.   @mundiario