Los partidos acuden a Moncloa para exponer quejas y condiciones a Rajoy

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Albert Rivera y Mariano Rajoy.

El desfile de líderes de los partidos por la Moncloa, ampliado de tres a siete, está demostrando una escasez preocupante de hombres de Estado, a juicio de este colaborador.

Los partidos acuden a Moncloa para exponer quejas y condiciones a Rajoy

El desfile de líderes de los partidos por la Moncloa, ampliado de tres a siete, está demostrando una escasez preocupante de hombres de Estado, a juicio de este colaborador.

Las encuestas vuelven a donde siempre estuvieron, que los que rechazan la declaración de independencia ganan por nueve puntos a los que la apoyan. La diferencia fue menor en las elecciones pero la clave está en que la abstención es mucho menor en las encuestas que en las urnas. Ningún independentista se ha quedado en casa a la hora de votar y gracias a eso tienen esa mayoría en el Parlament que no se corresponde con el hecho de que un 63% de los catalanes no apoyaron su opción. Tanto en las elecciones anteriores, cuando se convocan las plebiscitarias, como en las recientes o en  la consulta del referéndum de cartón, los independentistas tienen un techo que no logran rebasar y obtener el sueño dorado de ganar en votos. Pese a ello, ignorando la voluntad popular y apoyándose en una ley electoral que prima a las provincias más radicales, pretenden declarar la República Catalana dentro de una semana. Para ello los seguidores de Más no dudan en aceptar los votos de un partido anarquista que nunca soñó que esto pudiese ocurrir siendo ellos antisistema que trabajaban para los burgueses del CDC, sus enemigos naturales.

Frente a esto Rajoy llama a consulta a todos los líderes políticos para lograr que las medidas que se tendrán que tomar la próxima semana no sean criticadas electoralmente ni matizadas, y que apoyen este difícil momento para aplicar la ley sin fisuras, como un solo bloque frente a la sinrazón de una minoría que obstentando el poder trata de imponer su voluntad a una mayoría.

La realidad es que hasta el momento de los cuatro líderes que se entrevistaron con el Presidente de Gobierno, solo uno ha estado a la altura del momento, Albert Rivera, que, como buen estadista, ofreció el apoyo incondicional de su grupo en Cataluña sin fisuras, matices, o aprovechamiento electoralista. A cambio pidió lógicamente no ser traicionado y que los partidos PP y PSOE prometan que no acabarán apoyándose o apoyando a partidos nacionalistas que terminan en secesionistas después de las elecciones generales. Un ejemplo que hace a este partido más fiable.

De Pedro Sánchez solo podemos decir que aprovechó para contar su programa electoral donde incluye el Estado federal, para lo que necesitaría una mayoría  cualificada del Parlamento, y que tampoco solucionaría nada si los partidos nacionalistas catalanes no lo aceptan, pero que no tiene mucho que ver con las medidas que habrá que tomar en unos días.

Pablo Iglesias también ha desilusionado a los que quieren unas medidas consensuadas para contrarrestar el reto secesionista, la llamada desconexión, y se ha limitado a expresar sus críticas y echar la culpa de esto a Rajoy por haber recurrido el Estatut. Es posible como lo es que fuese cosa de Zapatero por aquello de "aprobaré lo que apruebe Cataluña", o quizás la culpa sea de Felipe Gonzalez o de Aznar por pedir el apoyo nacionalista a cambio de prebendas. También aprovechó para contar su programa electoral, que incluye un referéndum de autodeterminación, algo que ya no quieren los independentistas y que además requiere una reforma de la Constitucional, es decir, una mayoría cualificada que nadie tendrá.

En resumen, está bien que los partidos tengan programas electorales atractivos y con propuestas que puedan ser votadas, y que se reflexione el porqué hemos llegado a este punto, pero nada de eso soluciona el problema de que hacer la próxima semana, y que lo que haya que hacer sea apoyado por todas los que quieren el respeto de la ley incluso para cambiarla, y una España unida donde todos estén contentos, lo que exigirá ceder en algunas cosas para obtener otras. Lo que esperaban muchos españoles es lo que dijo Albert Rivera, apoyo incondicional a las medidas legales que se tomen para hacer respetar la ley, pacto de los partidos no independentistas  para actuar como uno solo en este tema, y la búsqueda del consenso para cambiar las cosas que se establecieron por consenso. Así de sencillo.

Los partidos acuden a Moncloa para exponer quejas y condiciones a Rajoy
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