Pablo Iglesias sigue aplicando la inyección letal a cámara lenta a Podemos

Pablo Iglesias, líder de Podemos. / Twitter
Pablo Iglesias, líder de Podemos. / Twitter

El máximo líder de los morados se niega a dar el paso al costado y vuelve a hacer recortes en la dirigencia.

Pablo Iglesias sigue aplicando la inyección letal a cámara lenta a Podemos

Viven Pablo Iglesias y su partido una tensa calma de puertas para afuera desde las últimas dos jornadas electorales del país. Las elecciones generales del 28 de abril y las europeas, autonómicas y municipales del 26 de mayo hundieron al partido en sus estadísticas, dejándolos prácticamente no en un segundo, ni tercero, sino cuarto plano. Es cierto que su renuncia traería serias consecuencias para el partido, pero es que Iglesias ve que aquél agoniza y está dispuesto a aplicarle una eutanasia lenta a Podemos antes de ser él quien se lance al vacío que puede que no sea la mejor opción administrativamente hablando, pero sí la única en la que podría salvar el honor.

El máximo líder de los morados ha casi llevado a renunciar a todos los dirigentes que dieron a luz a esta agrupación, incluido Íñigo Errejón, con quien eran Don Quijote y Sancho. El último cuya sangre sirvió como brebaje fue Pablo Echenique, a quien Iglesias desplazó de la Secretaría de Organización (tercera en relevancia en el partido) para enviarlo a la de Acción de Gobierno e Institucional. En otras palabras, “hazte para atrás que todavía hay sitio para ti”.

Iglesias se niega a aceptar que fracasó, que su gestión al frente del partido se vino abajo en cuestión de meses y sigue arrinconándose, pues encima desde que dirigentes de peso empezaron a abandonar la nave no ha encontrado quiénes ofrezcan reemplazos de garantías. Encima de todo, sigue insistiendo en entrar al nuevo Gobierno del PSOE pese a que éste ya le ha dicho hasta el cansancio que simplemente no cuenta con él ni nadie de su equipo.

El otrora catedrático universitario se ha convertido en víctima de su propio poder. Su orgullo o arrogancia le impiden ver que su insistencia no está arreglando nada. Iglesias se está convirtiendo en un pequeño dictador interno en Podemos y para cuando se de cuenta de que le está aplicando la inyección letal al partido puede que sea muy tarde. @mundiario

Pablo Iglesias sigue aplicando la inyección letal a cámara lenta a Podemos
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