Iglesias se convierte en el caudillo podemita rodeado de activistas en nómina del Estado

Pablo Iglesias. / Twitter
Pablo Iglesias. / Twitter

El secretario general endurecerá su verborrea y la de Unidos Podemos, tanto en el fondo como en las formas, ahora que se ha hecho con la victoria en la asamblea del partido.

Iglesias se convierte en el caudillo podemita rodeado de activistas en nómina del Estado

Si los españoles no habían tenido suficiente discurso duro, bronco y a veces insultante por parte del partido morado, Pablo Iglesias endurecerá su verborrea y la de Unidos Podemos, tanto en el fondo como en las formas ahora que se ha hecho con la victoria en la asamblea del partido frente a su gran rival Íñigo Errejón y a la minoritaria propuesta de los anticapitalistas.

El ‘Podemos para todas’ que encabezó Iglesias con el documento organizativo ‘Mandar obedeciendo’, que será el que rija la deriva del partido en los próximo años, aboga por la unidad en un partido donde no exista la competencia: “una organización donde nuestro portavoces cooperen y no compitan”. En este documento, del siglo XXI, se hacía referencia a aspectos del siglo XIX y XX, como por ejemplo la restauración española que abarcó de 1874 a 1931. Algo demasiado lejano para una gente que aspira a refrescar la política española… ¿o no? ¿Son en esos tiempos, de hace dos siglos, en los que se inspira Unidos Podemos para poner en marcha sus políticas actuales?

Por cierto, para poner nombre a su documento organizativo, ‘Mandar obedeciendo’ , también se han inspirado en el pasado, en concreto en 1994 y más concretamente en el título del discurso del subcomandante mexicano Marcos, principal ideólogo, portavoz, mando militar y uno de los líderes del grupo armado indígena mexicano denominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Hablan en este documento de naciones dentro de España, de construir contrapoderes en la calle, de crear una Secretaría de Feminismos… todo bajo el liderazgo indiscutible de Pablo Iglesias que quiere seguidores fieles que no le rebatan, si lo hacen se van fuera (a la vista está lo que le espera a Errejón). En definitiva, un caudillo rodeado de activistas que ahora cobran del Estado por hacer lo mismo que hacían antes gratis. Un caudillo que dice someterse a lo que mande el Consejo Ciudadano el cual estará presidido por la Secretaría General de Podemos cuyo cargo, adivinen, ostenta Pablo Iglesias. Claro ejemplo de lo que significa el círculo-logotipo podemita.

Iglesias se convierte en el caudillo podemita rodeado de activistas en nómina del Estado
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