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Pablo Echenique divide a Podemos Aragón y a la cúpula central del partido

La dirigencia de la comunidad explica que un acuerdo con la Chunta podría darle más votos pero es necesaria la baja de Echenique.
Pablo Echenique divide a Podemos Aragón y a la cúpula central del partido
Nacho Escartín, jefe de Podemos Aragón. / Twitter
Nacho Escartín, jefe de Podemos Aragón. / Twitter

Podemos Aragón ha abierto un frente en la cúpula nacional del partido tras pedir la destitución de Pablo Echenique de las listas de esta comunidad. El motivo de esta solicitud, hecha por el mismo líder de la agrupación en la comunidad Nacho Escartín, es facilitar las neogicaciones de un pacto con la Chunta Aragonesista. Escartín defendió que no busca un amotinamiento, sino convencer a la Chunta de que cierre filas con Podemos, Izquierda Unida y Equo para "mejorar los resultados electorales" en los comicios del 10 de noviembre, algo que no pasará mientras Echenique se mantenga en su calidad de secretario de Acción de Gobierno. No obstante, desde el alto mando morado no parece que esta solicitud vaya a trascender.

Escartín ya lleva un tiempo en este pulso abierto con Pablo Iglesias y su núcleo cercano desde las elecciones de abril, que fueron el preámbulo del desastre que terminarían siendo las municipales y regionales de mayo. En Aragón, el partido obtuvo solamente cinco diputados contra los 14 que el mismo Echenique sentó en 2015. Con todo, lograron colarse en el Gobierno del socialista Javier Lambán. El líder regional acusó de estos pobres resultados al "efecto arrastre de la marca", que quiere decir que recibieron las balas perdidas del descalabro general morado en abril.

Así, tras cuatro meses de desencuentros, Escartín explica que no está buscando confrontar a la cúpula de Podemos y que "la competencia para establecer una alianza estatal" es exclusiva del secretario general. Con todo, el jefe aragonés no se cierra a aliarse con la Chunta, con todo y que eso represente de forma intrínseca la expulsión de Echenique. "Yo no veto a Echenique, que quede claro, no pretendo una sublevación con este acuerdo con la Chunta", se defiende.

“Necesitamos a la Chunta para tener un buen resultado en Aragón”, le cita El País. "Podríamos perder la representación parlamentaria si no nos unimos”, agrega. Escartín explica que su idea podría darles dos diputados por Zaragoza e incluso uno por Huesca en noviembre. No obstante, la Chunta ha dado su veredicto: o Echenique, o e llos. La presión aumenta pues la entrada de Íñigo Errejón ofrece una nueva oportunidad de aliarse.

Eso sí, Escartín asegura que de momento no ha "hablado con Errejón porque su partido no tiene delegación en Aragón". "Y no hay presiones de ningún tipo, ni siquiera Maru Díaz, consejera de Universidades en el Gobierno, y afín a Errejón, le ha dado su apoyo públicamente. No va a abandonar su puesto", prosigue. El dirigente regional ha dado un plazo de 24 horas para llegar a un pacto con esta agrupación, pero todo está supeditado a la bendición de Iglesias. En abril, Iglesias participó en la elaboración de las listas para evitar cualquier fuego luego de que Errejón abandonara la nave. El partido considera que cada territorio fue autónomo en este punto y que la transparencia se garantizaba gracias a las primarias de la agrupación. No obstante, al ver las listas se observa un claro favoritismo hacia las personas cercanas a Iglesias. "La lista de Aragón la hizo con aspirantes poco conocidos, con poco arraigo. Una lista desde Madrid nunca es igual de querida por los territorios que si las pudiéramos hacer desde aquí”, explica Escartín. @mundiario