Buscar

MUNDIARIO

Pablo Casado vuelve a batear a Sánchez y su investidura sigue enredándose

El líder del Partido Popular le habría dicho este lunes en La Moncloa de que los suyos le minarán el campo a La Moncloa.

Pablo Casado vuelve a batear a Sánchez y su investidura sigue enredándose
Pedro Sánchez y Pablo Casado. / Twitter
Pedro Sánchez y Pablo Casado. / Twitter

Firma

Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

Pedro Sánchez y Pablo Casado se habrían visto en secreto este lunes para volver a dejarse claro sus diferencias. La noticia del encuentro la difundió Antena 3 y la pudo confirmar El País. Se trata del tercer cara a cara que se conoce entre los dos grandes partidos del país desde el 28 de abril y es también el segundo desde que el jefe de Gobierno emprendiera sus cruzadas para juntar apoyos y retener La Moncloa.

La cita duró poco más de una hora y fue solicitada expresamente por Sánchez, explica El País, y se ha tratado exclusivamente de la investidura del líder socialista, quien empieza a sentir la presión del tiempo ante las cachetadas que le han atinado los demás partidos. La idea del actual presidente es que el Partido Popular se abstenga para facilitar su ascenso, pero los conservadores no tienen la más mínima intención de echarle la mano en nada y, explica el mismo medio citando a sus fuentes internas, Casado le habría dejado claro que las posturas entre ambos partidos hoy por hoy no tienen punto de conciliación. El líder conservador también habría transmitido su preocupación por las situaciones actuales en Navarra y Cataluña, insistiendo en la importancia de tomar "medidas legales para poner freno a los independentistas". Finalmente, el presidente ha dicho a su interlocutor de turno cuáles son sus planes para renovar los cargos cabeza de la Unión Europea así como el próximo congresillo del G-20, al que España acudirá como invitado.

El revés no es nada nuevo para los socialistas, a quienes el PP había dicho en repetidas ocasiones que no contaran con ellos para nada, al igual que Ciudadanos. No obstante, Casado y los suyos no quieren cargar con esta cruz de bloquear el sistema, por lo que han hecho una invitación a Cs para que se echen el equipo al hombro y se abstengan.

Eso sí, cuando menos las relaciones entre ambos líderes están en un momento si no perfecto, cuando menos estable. Entre ambos acordaron comunicarse constantemente para tratar la crisis de Cataluña. Eso ya es bastante mejor que la relación entre Sánchez y Albert Rivera, entre quienes saltan chispas cada vez que se mencionan el uno al otro o cuando se citan.

Este batazo deja a Sánchez en una situación muy delicada, pues con los no definitivos de los más de 60 diputados del PP, tiene que buscar sí o sí apoyo ya sea en Unidas Podemos, que no cede a sus exigencias, o de partidos independentistas, una situación por la que ya se le criticó cuando bajó del puesto a Mariano Rajoy. El PSOE y el Ejecutivo guardan silencio respecto a este encuentro, al menos de momento, conscientes de que esto debilita su posición de cara a las negociaciones que tendrán que llevar en el futuro inmediato con las demás bancadas en la Cámara Baja. @mundiario