Pablo Casado: Dogma neoliberal y rigorismo en las costumbres
Ya sabemos quién va a competir con Albert Rivera en las primarias para dirigir la derecha: Pablo Casado gana el 19 Congreso del Partido Popular extremando el discurso de la derecha y con José María Aznar en la sombra. La derrota de Santamaría se proyecta también sobre Mariano Rajoy.
El resultado del 19 Congreso rompe una idea que llevó décadas implantar: la de la unidad interna del Partido Popular. Tanto por un resultado ajustado como por el hecho de que ahora comienza la lucha por el liderazgo de la derecha, en el que Ciudadanos y en menor medida Vox van a tener también un papel importante. El futuro de la derecha en el Estado español ya no se decide sólo en Génova.
Pablo Casado extrema el perfil del Partido Popular. La FAES es el principal laboratorio de elaboración de ideas de la derecha neocon, fundación que visualizó en las políticas de Cristobal Montoro la continuidad de la socialdemocracia. Con Casado en el poder –y en eso no hay diferencias con Albert Rivera– tendremos una agenda neoliberal fuerte, dogmática, que no se parará a entender que desde la caída de Lehman Brothers en 2008 existen nuevas demandas sociales que deben ser atendidas. Mantendrá las políticas económicas del que Tariq Ali denominó extremo centro.
Durante este proceso interno Pablo Casado recorrió diferentes medios de comunicación con elementos que semejaban estar fuera del debate público. Hablando de endurecer la cuestión del aborto o usando tenérmelos como la “ideología de género” para referirse al movimiento feminista en alza después de este 8-M, asistimos a un endurecimiento del discurso conservador. No olvidemos que a la vuelta de la esquina tenemos unas elecciones europeas y que para Vox puede ser una oportunidad de salir de la marginalidad. Veremos si esa competición por el voto Le Pen no abre más la distancia con Ciudadanos, que parece que entiende mejor la complejidad de la sociedad en el siglo XXI.
En el discurso de Mariano Rajoy en este 19 Congreso insistía en la idea de la coalición de perdedores. Se refería a la moción de censura que lo echó de la Moncloa. Porque esta victoria de Pablo Casado no deja de ser precisamente eso. Con anomalías difíciles de entender en términios democráticos –el hecho de que haya dos censos diferentes para un mismo proceso electoral–, la victoria de Pablo Casado solo se entiende sin esa suma de perdedores dentro del proceso interno. Y con datos ciertamente sorprendentes, como que el censo de 100.000 militantes del PPdeG se quedó en 4.564, la mitad de votantes que en los últimos procesos internos de En Marea y de el PSdeG - PSOE.
¿Y que actitud mantuvieron los compromisarios del PPdeG? En la votación de militantes, y excepto en el feudo de Baltar, ganó María Dolores de Cospedal. Diego Calvo estará en la Ejecutiva de Pablo Casado. Galicia tomó partido en una batalla que rompe un mito: el de la unidad del Partido Popular, que sale roto de este Congreso. Y que tiene que disputar el liderazgo de la derecha con Ciudadanos.
Para Alberto Núñez Feijóo este tampoco es un resultado positivo. Pablo Casado tiene tiempo para consolidarse como líder del partido, sobre todo si consigue cerrar las dudas que existen en relación a su titulación universitaria. Aunque sus ideas sean viejas, su juventud le da tiempo y tiene pista de baile suficiente para consolidar su liderazgo. Pronto lo sabremos. @mundiario