La oposición en Venezuela intenta reactivar la presión de calle contra Maduro

Juan Guidó, presidente de la Asamble Nacional de Venezuela. RR SS.
Juan Guidó, presidente de la Asamble Nacional de Venezuela. / RR SS.

La Asamblea Nacional convocó una movilización para este 23 de enero luego de haber protagonizado una semana de asambleas vecinales llamadas “cabildos abiertos” donde el pueblo venezolano expresó su rechazo hacía el Gobierno chavista que ya tiene 19 años en el poder.

La oposición en Venezuela intenta reactivar la presión de calle contra Maduro

Fue en mayo del 2018 cuando el Gobierno de Nicolás Maduro presentó unas elecciones adelantadas donde no hubo oposición ni garantías, pero si la más grande abstención de la historia de Venezuela. Maduro se proclamó reelecto y desde entonces se viene enfrentando a la Asamblea Nacional, el único órgano opositor que queda en Venezuela y que es reconocido en la actualidad por un gran número de Gobiernos extranjeros. Al día de hoy, Maduro tomó posesión del cargo el pasado 10 de enero ante el rechazo mundial, con esto a la vista, la AN se renovó y decidió emprender acciones veladas por la Constitución para declarar a Maduro “usurpador” en el cargo de presidente. Pero hasta ahora no ha tenido mucho éxito ya que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ) está en manos del chavismo, y el Ejército, sigue siendo fiel a Maduro… con este eventualidad por delante, la AN intenta reactivar al mismo pueblo que durante el 2014 inundó las calles de todos los Estados de Venezuela rechazando al Gobierno de Maduro.

Este 23 de enero se tiene prevista una gran movilización en el país caribeño para intentar reanimar esa presión de calle que hizo que muchos países viraran los focos hacía una Venezuela sumida en el caos y la crisis. La renovada AN parte de la dirección del diputado Juan Guaidó, que en pocas semanas se ha convertido en el rostro de la oposición, pero no la tiene fácil porque el chavismo ya movió su pieza más poderosa, el TSJ para declarar a la AN como “inconstitucional”. A pesar de esto, el ente ha emprendido la llamada “ruta hacía la transición democrática” invocando algunos artículos de la constitución para empezar con lo que sería un Gobierno de transición.

Lo anterior solo será posible si Nicolás Maduro decide dejar Miraflores, algo complicado teniendo en cuenta que tiene de su parte al TSJ, a los militares e incluso, al fiscal general. La oposición busca formar un Gobierno de transición que pueda crear las condiciones idóneas para unas nuevas elecciones democráticas y empezar a tomar decisiones importantes que tienen que ver con el sector de salud o con la destruida economía del país.

Que Maduro deje el poder no es fácil, pero es posible. Pueden haber muchos escenarios, uno de ellos –y el más rápido- vendría del lado de los militares que finalmente decidan sacar del poder al chavismo, pero no se sabría si un alto mando estaría de acuerdo con la oposición o bien, querría perpetuarse en el poder. Luego estaría la posibilidad de la presión, que ya viene efectuando problemas para Maduro y su cúpula más cercana, ya completamente cercado y con un pueblo cada vez más cansado de lo mismo. Finalmente, podría haber una negociación que lo exonaría de muchas culpas… Todos son escenarios complicados pero, cualquier cosa es posible en un país que pasó de tener una economía tan rica y un vasto imperio petrolero y potencial turístico, a quedar en la ruina en poco más de 10 años.

Por su parte, el presidente de la AN, Juan Guaidó, ha hecho un buen trabajo al no tentar a las autoridades declarándose presidente de Venezuela, en cambio, ha decidido volcarse a las calles llamando a cabildos abiertos, donde pide al pueblo venezolano participar y expresar su descontento con el Gobierno de Maduro. Hace un año este tipo de apoyo era imposible, debido a que el pueblo venezolano quedó muy decepcionado luego de las masivas muestras muestras de apoyo que ofrecieron en 2014, y que no llegaron a nada. En cambio, en aquel tiempo la oposición se decidió por ir aun diálogo, enfureciendo a muchos que ven con sorna cualquier cosa que haga el Gobierno chavista.

Estos cabildos abiertos han reunido a mucha gente en sectores populares donde antes reinó el chavismo e incluso ha despertado la molestia de varios gobernadores afines al chavismo que han disuelto las reuniones enviando a las fuerzas de seguridad. Las amenazas de parte del Gobierno de Maduro ya están sobre la mesa, el 23 es probable que se activen a las fuerzas de seguridad, incluyendo al Ejército, para suprimir las marchas, pero todo esto no impedirá que Nicolás Maduro y su cúpula sigan siendo repudiados por gran parte de la comunidad internacional que ven con horror a una Venezuela donde escasea la electricidad, el agua, los medicamentos, el dinero e incluso, la comida.   @mundiario

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