Nuevo ataque de Israel a Siria: ¿Tel Aviv está beneficiando a Al Qaeda y al ISIS?

Jabhat al-Nusra, la rama de Al Qaeda que aterroriza a Siria.
Jabhat al-Nusra, la rama de Al Qaeda que aterroriza a Siria.

Israel lanzó un ataque aéreo contra integrantes de Hezbollah. Desde hace cuatro años, Tel Aviv ha incursionado en reiteradas ocasiones en Siria, en provecho de Al Qaeda y del ISIS.

Nuevo ataque de Israel a Siria: ¿Tel Aviv está beneficiando a Al Qaeda y al ISIS?

Israel lanzó un ataque aéreo con misiles lanzados por helicópteros contra el hijo de un líder de Hezbollah, junto a cuatros miembros de la organización libanesa, en la provincia de Quneitra en Siria, cerca de los Altos del Golán ocupados por el Estado judío.

Jihad Moughniyah era un comandante de Hezbollah e hijo del líder militar Imad Moughniyah, asesinado en Damasco en 2008 y que estaba en la lista de objetivos de Estados Unidos e Israel.

El 21 de diciembre pasado, en esa misma provincia, Siria anunció el derribo de un drone espía israelí mientras sobrevolaba el poblado de Hadar. El 7 del mismo mes, cazas israelíes bombardearon el aeropuerto internacional de Damasco  y el pueblo de Dimas, cerca de la capital siria. Tel Aviv adujo en esa ocasión que estaba destruyendo armamento ruso que podía terminar en manos de “organizaciones terroristas”, en referencia a Hezbollah.

Hezbollah se encuentra combatiendo en Siria contra Jabhat al-Nusra (Al Qaeda) y el ISIS (aka Daesh, Estado Islámico) también en Irak, y se involucró plenamente en el conflicto ante la limpieza étnica que el autoproclamado califa, Abu Bakr al-Baghdadi, lanzó contra los shiítas.

La organización libanesa es precisamente shiíta, pero para combatir al ISIS ha recibido en su seno a cristianos y sunitas, algo que Al Arabiya, dependiente de la monarquía saudí, usó para “ensuciar” a Hezbollah, en su totalitaria cosmovisión wahabí, que ve a los shías como la peor perversión de la fe islámica. De hecho, no los considera musulmanes.

Precisamente, el ISIS desarrolla en Siria, y especialmente en Irak, una brutal política de masacres y limpieza étnica, que incluye la demolición de mezquitas y lugares sagrados que son tesoros de la humanidad.

Al Nusra no sólo participa en el intento por derrocar al gobierno de Bashar al-Assad, sino también ha lanzado incursiones en territorio libanés, donde las fuerzas armadas nacionales no han logrado lo que sí pudieron las milicias: asegurar las fronteras. Es el caso de grupos cristianos de Ras Baalbek, una de las tantas poblaciones del norte del Valle de la Bekaa, cerca de la frontera con Siria, que en agosto de 2014, tanto Al Nusra como el ISIS cruzaron para atacar edificios gubernamentales libaneses, y se replegó llevándose 20 militares secuestrados. Algunos de ellos ya fueron decapitados.

Si vienen esa frontera las milicias cristianas reciben apoyo de las fuerzas armadas libanesas, su principal aliado es Hezbollah, una organización nacida tras la invasión de Israel al sur del Líbano en 1982, de donde se retiró recién en el 2000 tras 18 años de ocupación. La participación israelí fue en apoyo del Ejército del Sur del Líbano, una milicia apoyada por Tel Aviv, en la cacería contra la OLP de Yasser Arafat. Bajo el paraguas israelí, y con la participación de esa milicia, se produjeron las masacres contra refugiados civiles palestinos en Sabra y Shatila.

En Siria, son las Fuerzas Armadas de la República Árabe Siria y Hezbollah los que protegen a los cristianos, shiítas y otras minorías étnicas, contra la barbarie genocida del ISIS.

¿A quién beneficia Israel?

 

Siria fue atacada furtivamente por Israel, periódicamente, desde que comenzó la invasión del país con más de 20.000 mercenarios extranjeros. Damasco denunció que en incontables ocasiones, capturó armamento occidental e israelí en manos de los “rebeldes moderados”, que curiosamente, luego de ser entrenados por Occidente (Obama montó una base de instrucción de la CIA en Jordania) desertan para ir a pelear junto Al Nusra y el ISIS.

Esos “rebeldes” reciben atención médica de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF en sus siglas en inglés), tal como reveló el portal de noticias Vice, y como fue observado por miembros e las Naciones Unidas en la región, que no descartan que muchos de esos rebeldes seguramente integren las filas de Al Qaeda.

Al mismo tiempo, Bagdad denunció en reiteradas ocasiones que el suministro de armamentos que Estados Unidos arroja desde sus aviones, termina cayendo demasiado seguido en manos del ISIS.

Los Altos del Golán, territorio sirio usurpado por Israel, es uno de los campos de batalla entre el ejército sirio y Jabhat al-Nusra, es decir, Al Qaeda. Y las intervenciones militares de Israel en Siria, atacando a Bashar al-Assad y a Hezbollah, lo que hace Tel Aviv es beneficiar directamente al ISIS y Al Qaeda. De hecho, ninguna de esas organizaciones terroristas recibió siquiera un sólo ataque proveniente de Israel.

Teniendo uno de los servicios de inteligencia más eficaces del mundo, lo que Netanyahu jamás podrá decir es que ese beneficio es simplemente un resultado colateral en su guerra contra Siria y Hezbollah.

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