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Una nueva represalia de Trump: despide a director de ciberseguridad

Christopher Krebs, director de la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura, había desmentido las denuncias de presunto fraude electoral hechas por el presidente norteamericano saliente.

Una nueva represalia de Trump: despide a director de ciberseguridad
Donald Trump camina por la Casa Blanca. / RRSS
Donald Trump camina por la Casa Blanca. / RR SS

Decir la verdad tiene un precio en el gobierno de Donald Trump, aunque esa administración está en sus últimas semanas. El martes por la noche, Trump despidió mediante un mensaje en Twitter a Christopher Krebs, que hasta ese día era el director de la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura (CISA por sus siglas en inglés), perteneciente al Departamento de Seguridad Nacional.

Krebs, que había sido nombrado al cargo por el propio Trump, fue blanco de críticas del mandatario desde la elección del 3 de noviembre porque la CISA había desmentido las denuncias infundadas de fraude electoral presentadas públicamente por Trump y sus abogados. Las acusaciones de fraude en el sufragio, que el presidente saliente lanzó desde que el conteo de votos evidenció su derrota, fueron desmentidas por las autoridades electorales en los estados –incluso por funcionarios republicanos– y por la CISA. “La elección del 3 de noviembre fue la más segura en la historia norteamericana”, expresó la agencia el 12 de noviembre. “No hay pruebas de que algún sistema de votación haya eliminado o perdido votos, cambiado votos o estuviera en alguna componenda”. La afirmación fue intolerable para Trump, quien dijo en Twitter que la declaración de la agencia era “muy inexacta”.

Trump ni siquiera tuvo el valor de despedir personalmente o por teléfono a Krebs, quien se enteró de su despido a través del mensaje del presidente en la red social. El ex director respondió en la misma plataforma: “Es un honor haber servido. Lo hicimos bien”.

Trump, en cambio, no lo ha hecho bien. Ha puesto en tela de juicio al sistema electoral estadounidense. Ha intentado que la gente deje de confiar en el mecanismo por el que elige a sus gobernantes y representantes, un mecanismo que siempre ha sido transparente y que en esta elección, como en todas, está abierto a observadores nacionales e internacionales.

Trump, su asesor Rudolph Giuliani y los demás cómplices de sus desatinos intentan convencer al pueblo norteamericano de que la elección ha sido fraudulenta, sencillamente porque Trump la perdió. Habría que preguntarle si en los estados donde ganó, su victoria también se debió al fraude. @mundiario