El que se mueve en Podemos, por lo visto tampoco sale en la foto…

Breogán Riobóo. / RR SS
Breogán Riobóo. / RR SS

Los soviet gallego, vasco, riojano y cántabro de Podemos han sido purgados por los plurinacionales, federalistas y, curiosamente, paladines del derecho a decidir componentes del comité central del partido y su reducido y endogámico soviet supremo. ¡Viva la nueva política!

El que se mueve en Podemos, por lo visto tampoco sale en la foto…

El soviet gallego de Podemos encabezado por Breogán Riobóo ha sido ninguneado, liquidado, aplastado por el Soviet Supremo de Madrid, y nosotros con estos pelos, con estos paños calientes mediáticos, con esa histórica apatía popular que precede a las tormentas perfectas revolucionarias. El héroe de la plurinacionalidad, del derecho a decidir, de la transparencia, de la democracia interna en los partidos, que ha conquistado a más de cinco millones de conciencias presuntamente democráticas de mis compatriotas, resulta que entra en erupción volcánica en cuanto algún soviet de su proyecto de Unión de Repúblicas Soviéticas “made in Spain”, que sé yo, el gallego, el vasco, el riojano, el cántabro, se ha atrevido a decir esta boca es mía.

Chico, si esto es un ejemplo de eso que llevan meses llamando la nueva política, ¡virgencita, virgencita, mejor quedarnos como estábamos!

El que se mueve no sale en la foto

Yo ni quito ni pongo virrey de Podemos en ninguno de esos cuatro puntos geográficos de España, ¡sólo faltaría!. Pero me niego a guardar silencio, a comulgar con ruedas de molino, mientras contemplo como los van quitando y los van poniendo, a su antojo, a su enojo y sin ningún tipo de sonrojo, ay, los distinguidos miembros del Comité Central, los Errejón, las Bescansa, los Alegre, los Pascual, miradles, siguiendo el compás electoralista, ¡ganar, ganar y ganar!, que marca la batuta del Primer Secretario del partido. Eso es política vintage, hombre. Eso ya lo hacía Alfonso Guerra, un paradigmático ejemplar de la dichosa casta que ha estigmatizado Pablo Iglesias, cuando era el Errejón de Felipe en un PSOE que había emergido de las profundidades de la historia, ¿recuerdas? Salía el Vicesecretario cuando se alborotaba algún gallinero, y se sacaba de la manga su célebre y celebrada frase que hacía temblar como un terremoto la geografía socialista española: “el que se mueva no sale en la foto”.

Cierto es, señores del jurado, que a Suárez, por ejemplo, se le movía todo Dios, los democristianos, los Martinvillistas, los liberales, los socialdemócratas, y al final fue él el que acabó dejando de salir en las fotos. Y que a Rajoy se le han movido los Rato, las Esperanza, los Bárcenas, los Camps, las Cospedal, las Ritabarberá por sinuosos y sórdidos caminos y, sin embargo, ha puesto mucho empeño, el hombre, en que muchos de ellos sigan compartiendo Nomenklatura. A lo mejor es que sabe ya que ni con ellos ni sin ellos, ¡joder que tropa!, tienen sus males remedio. Pero de Pablo, no me lo esperaba, la verdad. Yo creía que cuando hablaba de cambio, de nueva política, de cosas de esas como las que decía Txipras, no sé si te acuerdas, cuando todavía no se omaginaba que acabaría planteándole a su pueblo que aceptase pulpo como animal de compañía, no iba a enseñar la patita por debajo de la puerta con tanta precocidad.

¡Ganar, ganar y ganar…!

Pero, chico, si ahora que todavía aspira a Vicepresidente, practica la purga y la tiranía en su partido, ¡que el Señor coja confesados a sus militantes, a sus simpatizantes, a sus votantes, si la historia y las urnas le extienden una alfombra roja para que haga el paseíllo triunfal hacia la presidencia. Ya se sabe que de los polvos vienen siempre los lodos, que nos lo tienen dicho. Que la filosofía de ganar, ganar y ganar, al precio que sea, está muy bien para el fútbol saliendo por la boca de un Sabio de Hortaleza, pero es una aberración para la democracia saliendo por la boca de un ilustrado de Vallecas.

Al final, el dilema, en absoluto traumático, consiste en que la mayoría de españoles decidan qué camino les lleva a una presunta Tierra Prometida: la revolución o la evolución.

Revolution
Servidor, como nunca ha sido leninista pero sigue siendo Lennonista, repasa estos días en el que algunas cosas dan la sensación de que llueve sobre mojado, mientras atravesamos tiempos de cierta penumbra, extractos de pensamientos (con retoques actualizados sin acritud, naturalmente) del todavía componente de The Beatles, allá por 1968, cuando las revoluciones de mayo, la Primavera de Praga y la ascensión a los cielos mediáticos de Rudy el Rojo:
Dices que quieres una revolución.
Pero sabes:
todos deseamos cambiar el mundo.
Pero cuando hablas de la destrucción
sabes que no puedes contar conmigo
Todo estará bien.
Dices que tienes una solución verdadera
Pero sabes:
a todos nos encantaría ver el plan.
Estamos haciendo lo que podemos
Pero si deseas dinero para la gente con mentes que odian,
todo lo que te diré es “hermano, tienes que esperar”
Todo estará bien.
Dices que cambiarás la constitución.
Bien, sabes:
a muchos les encantaría cambiar tu cabeza.
Pero sabes:
mejor libera tu mente por tu cuenta.
Porque si vas llevando por ahí cuadros de Mao,
no vas a hacerlo con casi nadie de ninguna manera.
Pero todo estará bien.

Bien, bien, muy bien…

 

 

El que se mueve en Podemos, por lo visto tampoco sale en la foto…
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