La MUD demanda a Nicolás Maduro cancelar el diálogo mediado por el Vaticano

Henrique Capriles.
Henrique Capriles.

La oposición ha perdido la paciencia y exige al presidente que asegure las condiciones para que haya una salida electoral el próximo año. La opción del diálogo queda descartada.

La MUD demanda a Nicolás Maduro cancelar el diálogo mediado por el Vaticano

La oposición venezolana aglomerada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) presionará al presidente Nicolás Maduro para que apure las condiciones para que haya una salida electoral para el año entrante. La exigencia será parte de una serie de medidas que la coalición opositora pretende sacarle al Ejecutivo, que en tiempos recientes ha hecho maniobras que políticamente no han sido bien tomadas por sus contrincantes. Esta nuevo anuncio representaría que la mesa de diálogo mediada por el Vaticano y por una comisión de expresidentes liderados por el español José Luis Rodríguez Zapatero se quedaría sin efecto.

Venezuela continúa en un permanente punto de ebullición, el cual empezó en diciembre con el triunfo de la oposición en las elecciones parlamentarias. A partir de ahí, la situación empezó a rebalsar al Palacio de Miraflores con multitudinarias marchas contra Maduro, la iniciativa de Henrique Capriles de convocar a un referendo para derrocar al heredero de Hugo Chávez y una crisis económica que ha llevado a la nación caribeña a la miseria. En medio de todo eso, la inseguridad se ha disparado, la hiperinflación aumenta y la situación política no hace ver que pueda solucionarse a corto plazo con los dos lados enfrentados a fuego abierto.

La suspensión del revocatorio en octubre recién pasado fue uno de los más recientes detonantes. Desde que Hugo Chávez llegara al poder en 1998, Venezuela siempre había contado con elecciones y formas democráticas de solucionar sus problemas. Eran procesos sucios, amañados, irregulares y con demás defectos, pero democracia al fin. Con la cancelación de esta consulta popular, a Maduro ya se le tilda abiertamente de dictador, palabra que hasta ahora se había mantenido reservada.

Esta misma semana, Capriles, excandidato presidencial por la MUD, dio las principales exigencias de su agrupación: apertura de un canal humanitario que permita el ingreso de productos de salud y de primera necesidad para la población; reestructuración del alto mando del Consejo Nacional Electoral (CNE); aclarar la situación de los tres diputados del Estado de Amazonas suspendidos y con los que la MUD tendría mayoría absoluta en la Asamblea Nacional; el respeto al Parlamento, o lo que es lo mismo, darle poder luego de que Maduro y el Tribunal Supremo lo rebajaron a un simple foro político sin ninguna relevancia; liberación de presos políticos y establecer un cronograma electoral para el año entrante.

Ese último es probablemente el centro nervioso del complejo entramado que propone Capriles. Los líderes opositores aciertan en conjunto de que es necesario frenar la crisis social y humanitaria y recuperar la endeble economía venezolana. "Hasta que no se resuelva la crisis política no habrá estabilidad", advierte el excontrincante de Maduro por la presidencia. Tras haberse suspendido el referendo revocatorio, la oposición podría acceder a acudir a votar el próximo año como una medida sustitutiva. Sin embargo, se requiere sí o sí de que el Gobierno de su palabra de que sucederá de esa forma. El país caribeño debía celebrar a finales de este año las elecciones municipales y gubernamentales, pero la falta de recursos económicos obligó a las autoridades a cancelar los comicios.

En cuanto a la liberación de presos políticos, las opiniones son dispares. El Ejecutivo ha anunciado que liberará a nuevos presos de los casi 100 de este tipo. Sin embargo, los dirigentes ven con recelo esos movimientos, especialmente porque están empezando con liberar a quienes no tienen realmente ningún peso serio en la oposición. Como respuesta a esos gestos conciliadores, la MUD dio el beneficio de la duda y accedió a ir entrando poco a poco al diálogo e incluso suspendió la marcha que tenían programada para tomar el Palacio de Miraflores. Esos dos movimientos le costaron credibilidad entre sus seguidores. Las acciones del Gobierno llevaron al partido Voluntad Popular a dejar plantados a quienes les invitaron a dialogar. El partido es comandado por Leopoldo López, el preso político más célebre del país y quien actualmente purga una condena de 14 años de cárcel.@hmorales_gt

 

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