Misiles hipersónicos: ¿qué son y por qué están en el centro de una nueva carrera armamentista?

Prueba de EE UU para el desarrollo del CPS de la Armada y la capacidad de ataque hipersónico ofensivo. / Marina de los EE. UU. Cortesía de Sandia National Laboratories
Prueba de EE UU para el desarrollo del CPS de la Armada y la capacidad de ataque hipersónico ofensivo. / Marina de los EE. UU. Cortesía de Sandia National Laboratories
La inquietante tecnología ya ha sido probada por países como EE UU, China, Rusia y Corea del Norte.
Misiles hipersónicos: ¿qué son y por qué están en el centro de una nueva carrera armamentista?

Estados Unidos ha probado con éxito la tecnología de los misiles hipersónicos. La Armada ha informado de que la última prueba, realizada el pasado miércoles en las instalaciones de la NASA en Wallops (Virginia), ha permitido al país dar un “paso vital en el desarrollo de un misil hipersónico común diseñado por la Marina”. “Esta prueba demostró tecnologías hipersónicas avanzadas, capacidades y sistemas prototipo en un entorno operativo realista”, han revelado. 

Pero la potencia estadounidense no es la única inscrita en esta nueva carrera armamentista: China, Rusia y Corea del Norte también han ensayado ya el lanzamiento de este inquietante tipo de arma, que combina velocidad, trayectoria y maniobrabilidad, una suma de factores que complican su detección e interceptación.

Qué es un misil hipersónico

Así, los misiles hipersónicos parecen ser la nueva generación de los sistemas de defensa mundial. Pero ¿qué es lo que los diferencia de los misiles balísticos tradicionales? 

Estos tipos de misiles (tanto balísticos como hipersónicos) pueden volar a más de cinco veces la velocidad del sonido (Mach 5), lo que equivale a más de 6.000 kilómetros por hora, 100 kilómetros por minuto o cerca de 1,5 kilómetros por segundo. Sin embargo, la diferencia clave en este caso es que los misiles hipersónicos son más maniobrables y pueden trazar una trayectoria baja en la atmósfera, lo que hace más difícil detectarlos y, por ende, defenderse de ellos.

Por ello, el sistema de armas ha abierto un nuevo pulso estratégico global, con llamativos movimientos que ya han encendido algunas alertas. El embajador Robert Wood, representante permanente de Estados Unidos en la Conferencia de Desarme, por ejemplo, ha expresado su “preocupación” tras conocer que China realizó una supuesta prueba de misil hipersónico con capacidad nuclear en agosto.

Carrera internacional de misiles

De acuerdo con el diario Financial Times, Pekín desarrolló a lo largo del verano dos pruebas de este tipo de armamento y en una de ellas logró lanzar un misil hipersónico que completó "una vuelta al mundo antes de aterrizar", fallando así su objetivo. La potencia asiática ha negado tal afirmación y ha insistido en que la prueba era “rutinaria” para una nave espacial.

Antes de esto, en julio, Rusia ya había informado sobre el lanzamiento exitoso del misil Zircon -también hipersónico aunque de menor alcance- desde un buque de guerra. Además, Moscú cuenta desde finales de 2019 con los misiles hipersónicos con capacidad nuclear Avangard y Kinzhal, que pueden viajar hasta Mach 27, cambiando de rumbo y altitud.

El Pentágono, por su parte, ha adelantado que espera desplegar sus primeras armas hipersónicas para 2025, al tiempo que ha dejado claro que el desarrollo de este sistema es una de sus “más altas prioridades”. “Se siguen acelerando las cosas en la carrera armamentística”, ha admitido Wood. En septiembre, Washington probó otro misil, elaborado por las empresas Raytheon Technologies y Northrop Grumman. 

Tecnología hipersónica de EE UU.

La Marina de los EE. UU., En colaboración con el Ejército de los EE. UU., eealiza una demostración de tecnologías hipersónicas avanzadas y sistemas prototipo en un entorno operativo realista ejecutado por Sandia National Laboratories de la instalación de vuelo Wallops de la NASA en Wallops Island, VA. /  Marina de los EE. UU. Cortesía de Sandia National Laboratories 

“Chinos y rusos no están preocupados por las capacidades de defensa antimisiles actuales de Estados Unidos, sino por las próximas fases”, comenta para el diario El País Justin Bronk, investigador del Royal United Services Institute británico. “Con esta tecnología intentan enviar un mensaje de alguna manera disuasorio a Estados Unidos. Intentan decirles: ‘Es inútil que sigáis por esa senda, que desarrolléis una nueva generación de defensa antimisiles balísticos, porque nosotros hemos abierto otro camino”, añade. 

Corea del Norte, Francia y Reino Unido son otros actores que han seguido esta misma senda. Sin embargo, las Fuerzas Armadas de Corea del Sur han apuntado, tras el ensayo de Pyongyang en septiembre, que el arma norcoreana estaba “en estado de desarrollo muy primario”. Paris y Londres entre tanto llevan años impulsando un misil de esta clase (el FC/ASW), que desarrolla la empresa MBDA y que, según fuentes británicas, podría estar operativo en 2028. 

“El DoD (Departamento de Defensa de EE UU) ha identificado las armas hipersónicas y las capacidades antihipersónicas como las más altas prioridades técnicas para la seguridad de nuestra nación”, ha explicado Wes Kremer, presidente de la unidad comercial de Misiles y Defensa de Raytheon. “Estados Unidos y nuestros aliados deben tener la capacidad de disuadir el uso de estas armas y la capacidad para derrotarlas”, ha advertido. 


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En el otro extremo, los expertos debaten en qué medida el sistema de armas hipersónicas podría desequilibrar el tablero en materia de defensa global. “No está claro a estas alturas que esta tecnología sea un elemento de revolución del tablero. Es difícil competir con la eficacia y los precios de los misiles balísticos”, señala Petr Topychkanov, investigador del programa sobre Desarme, Control de Armas y No Proliferación del Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo. “No sabemos exactamente qué ha ocurrido, no hay fuentes abiertas fiables. Pero lo que podemos decir es que China está intentando mostrar. Es una señal política hacia Estados Unidos”. “El tiempo en que China podía ser considerada militarmente como una pequeña Rusia se ha acabado: Pekín quiere ser considerado como un actor estratégico a la par”, puntualiza el experto.

Así, el pulso parece marcado por la creciente determinación de China de hacerse observar y, en consecuencia, por las coordenadas tradicionales: “Rusia tiene experiencia; China tiene recursos; Estados Unidos, ambos. Puede que en este caso Washington no tenga una posición de ventaja como ocurre en prácticamente todos los ámbitos; pero tiene condiciones para acelerar el paso”, concluye Andrea Rizzi, corresponsal de asuntos globales de El País. @mundiario 
 

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