María Guardiola es investida presidenta de Extremadura con el apoyo de Vox

María Guardiola, presidenta de la Junta de Extremadura. / @MGuardiolaPP

El PP recupera la presidencia de la Junta extremeña tras las duras críticas hacia la ultraderecha, y terminar concediéndole a los de Abascal la consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural.

María Guardiola, la presidenta extremeña del PP de 44 años y originaria de Cáceres, se convierte en la nueva presidenta de la Junta de Extremadura. Este nombramiento llega después de que perdiera las elecciones del 28 de mayo, se negara a pactar con Vox el 20 de junio y finalmente integrara a este partido en su propio Ejecutivo, asignándoles una consejería en Gestión Forestal y Mundo Rural, tan solo 10 días después.

Guardiola recibió el apoyo de los 28 diputados de su partido, el PP, y de los cinco diputados de Vox, con los que gobernará en coalición alcanzando la mayoría absoluta. Por otro lado, los 28 representantes socialistas y los cuatro de Podemos se opusieron a su nombramiento. Guardiola se convierte en la cuarta presidenta de la comunidad autónoma de Extremadura, sucediendo a Juan Carlos Rodríguez Ibarra (PSOE), José Antonio Monago (PP) y Guillermo Fernández Vara (PSOE), y es la primera mujer en ocupar el cargo.

Este proceso político, lleno de giros y cambios entre el PP y Vox, ha llevado a los populares a recuperar el poder en una región tradicionalmente progresista con más de un millón de habitantes. Hasta ahora, el PSOE ha gobernado siempre en Extremadura desde las primeras elecciones democráticas en 1983, con la excepción de los cuatro años en los que José Antonio Monago, del PP, asumió la presidencia gracias a la abstención de Izquierda Unida. La región de Extremadura ha sido un “laboratorio de pactos políticos” y ha sido testigo del primer diputado de Vox en España, así como del primer acuerdo de gobierno entre el PP y Ciudadanos con el apoyo externo de la ultraderecha en 2019, que permitió a Vox tener una concejalía en Badajoz.

María Guardiola es licenciada en Administración de Empresas y pasó dos oposiciones para trabajar en la Junta de Extremadura, donde se desempeñó como funcionaria cualificada en varios puestos. Aunque no mostraba mucho interés por la política, siempre tuvo simpatía por el PP y se afilió al partido en 2012, cuando el gobierno del popular José Antonio Monago la nombró secretaria general de Economía y Hacienda.

Aunque se presenta como un rostro nuevo en la política, Guardiola ya ha tenido experiencia como concejal en Cáceres durante ocho años. Ahora asume la presidencia de Extremadura después de 25 días de cambios de rumbo y, sobre todo, de traicionar por la fuerza a sus propias palabras. Apenas hace un mes, en una rueda de prensa en la Asamblea de Extremadura, afirmó que no permitiría la entrada de Vox en su g¿Gobierno y que no utilizaría las instituciones para ideologizar.

Fernández Vara critica la investidura de Guardiola

Sin embargo, una semana después ya estaba firmando un acuerdo de 60 puntos con Vox y sentada en un despacho junto a su fiel colaborador Abel Bautista, número dos del PP en la región, y Ángel Pelayo Gordillo, líder de Vox en Extremadura. Este viernes, con el apoyo de los cinco diputados de Vox, María Guardiola se convirtió en la primera mujer presidenta de Extremadura.

En su discurso de investidura, Guardiola adoptó el discurso de la extrema derecha y anunció que revisaría el 34 % del territorio extremeño que está protegido en términos medioambientales. Además, se propuso como objetivo la finalización del AVE en la región, a pesar de que actualmente el ferrocarril que circula por Extremadura no es un AVE, sino un “tren rápido” con una velocidad media inferior a los 120 kilómetros por hora.

El presidente saliente, Guillermo Fernández Vara, criticó el discurso de Guardiola, y señaló que no mencionó las principales preocupaciones de los extremeños, como el desempleo, la vivienda, el cambio climático, las relaciones con Portugal, los servicios sociales y los derechos del colectivo LGTBI. Fernández Vara dirigirá el proceso de transición y en otoño se celebrará una elección interna en el PSOE de Extremadura para elegir a un nuevo líder.

La portavoz de Unidas Podemos, Irene de Miguel, criticó duramente el pacto entre el PP y Vox, considerándolo humillante, y el líder de Vox en Extremadura, Ángel Pelayo Gordillo, recriminó a Guardiola que no hiciera referencia suficiente al acuerdo con su partido en su discurso de investidura. Con esta nueva etapa política, María Guardiola asume el desafío de conciliar sus principios y decisiones con el cumplimiento de su cargo como presidenta de Extremadura. @mundiario