Manuel Cruz preside el primer Senado con mayoría socialista en 30 años

Manuel Cruz dirige al Senado desde el escaño de presidente. / Twitter
Manuel Cruz dirige al Senado desde el escaño de presidente. / Twitter

La Cámara Alta ha quedado constituida con 140 senadores del PSOE, incluidos los territoriales. La situación de Raül Romeva está aún por dilucidarse.

Manuel Cruz preside el primer Senado con mayoría socialista en 30 años

Con el apoyo de la mayoría absoluta con que cuenta su partido, Manuel Cruz ha tomado la presidencia del Senado este martes. Cruz, quien dirigirá el primer Senado con mayoría absoluta socialista tras 30 años, ha asegurado que su intención es contribuir a la cohesión social y territorial de España desde su posición. Siguiendo la línea oficial del PSOE, el catalán ha avisado de que apostará por el diálogo, debate y acuerdo "desde todos los territorios y posiciones", "desde la palabra y el marco constitucional". En esa línea, ha defendido que "todas las ideas y proyectos son legítimos y merecen ser reconocidos, escuchados y debatidos". También pidió una reforma al reglamento del Senado y hasta la Constitución a fin de que su cámara sea finalmente una "centrada en el diálogo de las distintas Administraciones del país y en la atención y el impulso de la cohesión territorial de España, capaz de incidir en el funcionamiento de un Estado altamente descentralizado como el nuestro”, que es el propósito para el que fue creada originalmente.

Como sea, Cruz no está dispuesto a quedarse de brazos cruzados para que lleguen las reformas, haciendo entender que él mismo las impulsará desde su posición. El senador entiende estas reformas como indispensables si se quiere "debatir y construir el futuro inmediato de España y de sus nacionalidades y regiones”. Su visión para el Senado es hacerlo una cámara que vaya tras el reto demográfico, a la despoblación, que sea capaz de congregar a la Conferencia de Presidentes en la que se debata y sea capaz de diseñar "un nuevo sistema de financiación autonómica y local que garantice la prestación de unos servicios públicos dignos”. Para cumplir su propósito ha pedido a todos los senadores confianza, complicidad y buena voluntad.

Este catedrático de la Universidad de Barcelona tomó la presidencia de la Cámara Alta luego de que Miquel Iceta fuera vetado en el Parlamento catalán. Aquello evitó que Iceta ascendiera al Senado como senador territorial y fuera nombrado presidente del mismo según el plan que había tramado el presidente de Gobierno Pedro Sánchez. El PSOE cuenta con 122 de 208 senadores, a los que se les debe sumar 18 senadores autonómicos.

Tras jurar la Constitución, Cruz se rodeó de quienes serán los integrantes de la Mesa del Senado. En ésta estarán Fernando Martínez y Olivia Delgado, del PSOE, más Rafael Hernando, del PP, e Imanol Landa del PNV. La salida de tono la hicieron, cómo no, los independentistas de ERC, quienes prometieron por la libertad de los presos, la república catalana y el imperativo legal. Junts per Catalunya lo hizo "por el retorno de los exiliados". Por último, el PNV lo hizo por el imperativo legal, tal como la esquerra republicana.

Cruz necesitaba el apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara Alta, computado en 127 puestos, a fin de ser elegido presidente de la Mesa. Su competencia era Ruth Goñi, diputada navarra por Ciudadanos. La victoria fue abrumadora: 140 a 11. Hubo 84 voletas en blanco (del PP) y 15 nulos, de los independentistas, quienes escribieron "libertad" y la adornaron con un lazo amarillo.

Como vicepresidenta primera ha sido elegida Cristna Narbona, presidenta del PSOE. Fernando Martínez ocupará una secretaría. Otra vicepresidencia quedó en manos del Partido Popular, específicamente de Pío García-Escudero. Narbona ganó abrumadoramente la votación al representante conservador por 142 votos a 68. Pese a que había elegido renunciar a la mayoría absoluta en la Mesa del Senado a fin de evitar bloqueos de la mayoría, el partido socialista regresó sobre sus pasos súbitamente y apostó finalmente por mantener cuatro plazas para los suyos, dos para el PP y una para el PNV. Según asegura El País basado en sus fuentes, esto se debio a que el partido celeste no hizo el más mínimo esfuerzo por rebajar la tensión ni la "crispación".

El caso de Raül Romeva

Especial atención merece Raül Romeva. El exconseller del Gobierno de Carles Puigdemont se encuentra procesado como parte del Juicio del Procés. Romeva llegó al Senado escoltado por un dispositivo de seguridad exclusivo para él y fue recibido con aplausos y abrazos de parte de los demás senadores independentistas. Su caso es especial porque el Tribunal Supremo propuso que no se le permitiera ocupar su escaño por su condición de preso, pero de momento el Senado no se ha pronunciado al respecto.

Sánchez y todo el partido socialista han insistido y apostado por el diálogo como principal arma de batalla. Su apuesta por la conciliación y los buenos gestos no le ha servido hasta ahora, pero tampoco ha anunciado que piense cambiarla. Por eso, es factible pensar que Romeva podrá ejercer sus labores de senador con todo y el beneplácito de Cruz, pues el Supremo no ha querido intervenir en las laboras de la Cámara a fin de no violentar el principio de separación de poderes. @mundiario

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