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MUNDIARIO

Una mafia de empresarios y exfuncionarios chavistas malversó 1.200 millones de Pdvsa

Una investigación acaba de destapar una red de corrupción con base en Miami y conexiones en España que blanqueó la cifra millonaria de estatal petrolera de Venezuela. La investigación ha sido llevada a cabo por el Departamento de Justicia de EE UU, desde donde aseguran que la red llegó a malversar el dinero entre 2014 y 2015.

Una mafia de empresarios y exfuncionarios chavistas malversó 1.200 millones de Pdvsa
PDVSA. / nogtec.com
PDVSA. / nogtec.com

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Natalia Souto

Natalia Souto

La autora, NATALIA SOUTO, es analista de la actualidad. @mundiario

Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (Pdvsa), es la estatal petrolera más importante del país caribeño. Hace un par de años, aun en los tiempos de Chavez, trabajar en ella fue un sinónimo de prestigio y muchos beneficios que empezaban con el sueldo ideal y continuaban con un buen seguro médico por el que la empresa cuidaba o la posibilidad de que los hijos de los trabajadores recibieran una buena educación en alguno de los colegios públicos. Ahora, la estatal petrolera se encuentra sumergida y golpeada gracias a las políticas corruptas del Gobierno venezolano y el desvío de fondos que sus propios trabajadores han causado.

El Departamento de Justicia de EE UU inició una investigación que concluyó recientemente donde han verificado una red corrupta que empresarios y exfuncionarios que saquearon entre 2014 y 2015 unos 1.200 millones de dólares de la empresa petrolera venezolana.

Venezuela es el país con las mayores reservas petroleras del mundo, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pero con todo y esta ventaja, se encuentra sumergida en un caos político, social y económico que incluso a terminando por afectar a Pdvsa, la empresa que controla la explotación del petróleo en el país y genera hasta el 96% de las divisas de nación.

La agencia estadounidense no trabajó sola, junto a ella participaron agencias de Italia, Malta, España y Reino Unido; y lograron comprobar la culpabilidad de los exfuncionarios y empresarios de distintas nacionalidades. Las agencias arrestaron a dos de los sospechosos, uno de ellos es Matthias Krull, un alemán de 44 años que se desenvuelve como banquero residente de Panamá que llegó a trabajar en Suiza, según la acusación presentada ante el tribunal federal de Miami, donde fue detenido cuando se encontraba en el aeropuerto. El otro ciudadano detenido es Gustavo Adolfo Hernández Frieri, de 45 años y de nacionalidad colombiana con ciudadanía estadounidense que fue arrestado en la isla italiana Sicilia. Hernández será extraditado a su nación adoptiva y según las autoridades, utilizaba dos firmas suyas en Miami para lavar el dinero robado en Venezuela mediante inversiones ilícitas a costa de la estatal petrolera.

La justicia se encuentra en la búsqueda de otros seis acusados: el portugués Hugo Ramalho, el uruguayo Marcelo Gutiérrez Acosta y Lara; y los venezolanos Carmelo Urdaneta, exconsejero del Ministerio de Petróleo y Minería; Abraham Edgard Ortega, exdirector ejecutivo de finanzas de Pdvsa; José Vicente Chente Ampara, descrito como “lavador de dinero profesional” con poder en Malta y España; y Francisco Convit Guruceaga, un bolichico o boliburgues, que en Venezuela quiere decir que es una persona que a través de empresas fantasmas, se asocia al estado para beneficiar algún beneficio público y se termina llevando todo el dinero destinado a la obra.

Los acusados crearon la empresa Derwick Associates, especializada supuestamente en infraestructura energética, mediante la cual se embolsaron una fortuna a través de contratos públicos ilegales. La red criminal comenzó en 2014 y empezó a funcionar mediante “un esquema de cambio de divisas diseñado para malversar cerca de 600 millones de dólares de Pdvsa”, dice la investigación. Seis meses después, en 2015, el desfalco “había duplicado a 1.200 millones de dólares”.

Bajo una declaración jurada, uno de los agentes que participó en la investigación aclaró que este tipo de negocio fue posible e invisible por medio del sector inmobiliario en Miami, un sistema que utilizaron para ocultar los millones que robaron. También aclaró que en el país latinoamericano “prosperan ecosistemas corruptos de varios miles de millones de dólares que están alimentando un río de fondos que pasa a través del sur de Florida, un centro internacional de lavado de dinero”.

La policía logró dar con los culpables luego de que uno de los miembros de la red se ofreciera como confidente. Así, obtuvieron un topo que aceptó colocarse un micrófono para grabar reuniones en las que se escucha hablar del blanqueo de 78 millones de dólares de Pdvsa. Pero no fue fácil, porque entre los involucrados no había confianza. El confidente expresó que en una reunión pautada en Caracas, a finales del 2015, Convit recibió en su oficina a Urdaneta, Chente Ampara y a él, rodeado de guardaespaldas, con una pistola descansando en su escritorio y un pastor alemán con un collar que transmite descargas eléctricas, asegurándoles que “a vece no soy capaz de controlarlo" (en referencia al salvajismo del perro).

Los agentes expresan que reúnen cientos de grabaciones que datan desde hace dos años gracias a su infiltrado y estas serían las pruebas necesarias para poder encarcelar a los involucrados. También aseguran que la red ha sido disuelta y que uno de los implicados se encuentra en Venezuela.

El dinero robado y el que siguen robando a la estatal venezolana constata la situación en que está el país: están completamente destruidos. Su estado actual es el resultado de las actuales políticas del Gobierno venezolano, precedido actualmente por Nicolás Maduro que recientemente avanzó un nuevo cono monetario luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) asegurara que a finales de año, el país atravesaría una inflación del 1.000.000%@mundiario