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Lukashenko ordena reprimir las protestas en Bielorrusia y encarcelar a sus organizadores

La cumbre europea extraordinaria supone de facto la ruptura con el actual Gobierno de Minsk. La situación fue generada tras las elecciones  del pasado 9 de agosto en las que la comisión electoral dio una aplastante victoria a Lukashenko.
Lukashenko ordena reprimir las protestas en Bielorrusia y encarcelar a sus organizadores
Protestas en Bielorrusia. / RR SS
Protestas en Bielorrusia. / RR SS

Maira Perozo

Periodista.

Aleksandr Lukashenko lucha por mantenerse en el poder a costa de cualquier sacrificio del pueblo hastiado de 26 años de régimen. Este miércoles ha ordenado reprimir las protestas contra su régimen y la manipulación electoral. Al mismo tiempo ha pedido a los servicios secretos detener a quienes organicen las acciones de calle. “No debería haber más disturbios en Minsk".

La gente está cansada, exige paz y tranquilidad”, ha recalcado tras una reunión de su consejo de seguridad. Paralelamente la Unión Europea, ha radicalizado su presión a favor de una transición democrática en esa nación, que permita cesar el mandato del líder bielorruso.


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Luego de culminar la cumbre de emergencia, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha confirmado que establecerán sanciones “a un número importante” de miembros del régimen bielorruso como responsables de la represión, la violencia y el fraude en las elecciones del 9 de agosto.

Por su parte, la Comisión Europea, además decidió reprogramar sus ayudas a Bielorrusia, para canalizarlas a la sociedad civil, se habían doblado hasta alcanzar los 30 millones de euros al año.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha confirmado que se destinarán dos millones de euros a las víctimas de la represión de Lukashenko, un millón de euros para organizaciones sociales y medios de comunicación independientes y 50 millones de euros para paliar el impacto de la pandemia de la Covid-19.

En esa línea, la cumbre europea extraordinaria supone de facto la ruptura con el actual Gobierno de Minsk, un desenlace provocado por las elecciones presidenciales del pasado 9 de agosto en las que la comisión electoral bielorrusa dio una aplastante victoria a Lukashenko.

Al respecto, la principal líder opositora y rival en las elecciones, Svetlana Tijanóvskaya, llamó a la Unión Europea este miércoles para que “apoyen el despertar” de Bielorrusia, que vive su undécimo día de protestas. La UE ha reiterado tras la cumbre que considera que esos comicios “no fueron ni libres ni justos”.

No obstante, Lukashenko trata de sortear la situación con maniobras que le permitan mantenerse en el poder. Ha ordenado también al KGB que identifique los “canales de financiación de los disturbios”. El líder bielorruso recrudeció su tono y considera que las movilizaciones ciudadanas se impulsan desde el exterior. Minsk ha ordenado también un control a fondo de todo su perímetro fronterizo, incluyendo con Rusia, para “controlar cualquier entrada de tropas o armas” y para “prevenir cualquier provocación”. “Si alguien piensa que el Gobierno se inclinó y se tambaleó, está equivocado”, ha recalcado. “No vacilaremos”.

Consciente de la situación que confronta pero que resiste, ha pedido ayuda a Rusia, su aliado tradicional y ha advertido a la UE de que no interfiera en su política interna. “No es necesario señalar a Bielorrusia hoy para desviar la atención de los problemas que existen en Francia, Estados Unidos, Alemania.”, ha apuntado. @mundiario