Luces y sombras en los 100 primeros días del gobierno de Sánchez

Pedro Sánchez carga contra Vox.
Pedro Sánchez, presidente del gobierno español. / RR SS.

La singularidad del acceso a las responsabilidades ejecutivas provocó que la derecha política y mediática utilizase la metáfora descalificadora del “gobierno Frankestein” e invocase la supuesta ilegitimidad del apoyo dispensado por las formaciones independentistas catalanas

Luces y sombras en los 100 primeros días del gobierno de Sánchez

A diferencia de lo que ocurría tradicionalmente, los 100 días de plazo que se conceden a los gobiernos constituidos como consecuencia de las investiduras realizadas por los distintos parlamentos, ya no tienen operatividad. No se suele respetar esa tregua temporal por parte de las fuerzas de la oposición y tampoco por la opinión publicada. En el caso del gabinete de Pedro Sánchez, hay dos circunstancias que refuerzan esa carencia. Por una parte, la singularidad del acceso a las responsabilidades ejecutivas a través de una moción de censura provocó que la derecha política y mediática utilizase la metáfora descalificadora del “gobierno Frankestein” e invocase la supuesta ilegitimidad del apoyo dispensado por las formaciones independentistas catalanas.Y además, el PP -con Pablo Casado instalado en el puesto de mando de la calle Génova- asumió las tácticas ya practicadas en el pasado. Cuando perdió el poder en las elecciones generales de 2004 (después de aquel espectáculo inolvidable de las mentiras difundidas sobre el atentado del 11- M), promovió un modelo de oposición extraordinariamente beligerante que destilaba un mensaje inequívoco: habían sido injustamente derrotados por una conspiración de oscuros intereses políticos, mediáticos e incluso internacionales.

El balance de la acción del nuevo gobierno de Sánchez ofrece, como era previsible, luces y sombras. Entre las primeras destacan tres novedades relevantes:las actuaciones tendentes a rebajar la tensión que atraviesa la vida política y social de Catalunya; la mayor exigencia en la asunción de responsabilidades políticas y una mejora en el respeto por el pluralismo en la RTVE.

Aunque no es realista pensar que el conflicto catalán poda tener una solución a corto plazo, sí resultan constatables algunos cambios significativos respecto a la línea seguida por el gobierno de Rajoy: reactivación de las comisiones bilaterales con la Generalitat; disposición a una apertura de diálogo y negociación sobre el actual encaje de Catalunya en la estructura del Estado y afirmación de la primacía de las vías políticas sobre las anteriores opciones judicializadoras. Perviven, como es obvio, importantes factores de confrontación:el encarcelamiento preventino de varios dirigentes independentistas y las duras peticiones de condena que maneja la fiscalía; la actitud de máxima beligerancia adoptada por el PP y C´s (reclamación de una nueva aplicación del 155 y negativa a cualquier diálogo con las formaciones que integran el govern de la Generalitat) y las notables divergencias iniciales sobre los eventuales denominadores comunes que permitan concretar un futuro pacto político entre los diferentes actores involucrados.

Las dimisiones de Huerta y Montón representaron un significativo punto de inflexión en las tradiciones políticas vigentes en las últimas décadas de bipartidismo donde, como es sabido, sólo se abandonaba un cargo si había una previa condena judicial.Para Pablo Casado, en este aspecto, la vida sigue igual. Su trayectoria en la URJC ofrece indicios relevantes de haber recibido un trato privilegiado por parte de algunas autoridades académicas.Que se facilite la obtención de un máster sin cumplir los requisitos que se exigen a las demás personas puede no encajar adecuadamente en una figura delictiva determinada o haber prescrito la eventualidad responsabilidad penal mas eso no altera el juicio ético que merece semejante comportamiento. La ejemplaridad de cualquier dirigente político no debería tener fecha de caducidad.

No se puede negar, finalmente, la existencia de un nuevo clima en los informativos y en las tertulias de RNE y TVE. Dejaron de ser objeto de la manipulación obscena protagonizada por los comisarios políticos del PP en los años de la hegemonía absoluta de este partido, certificando que, si hay voluntad en la mayoría parlamentaria, es posible dignificar el funcionamiento de los medios públicos de comunicación y conseguir el nivel de pluralismo exigible a un sistema democrático de calidad.

Una de las sombras mas evidentes en la labor del ejecutivo de Sánchez fue la renuncia a congelar la venta de armas a un régimen -el de Arabia Saudí- que las va a emplear en sus aventuras bélicas en territorio yemení. A pesar de que tenía la cobertura de la propia legalidad española, la ministra de Defensa tuvo que desmentir el anuncio inicial debido al chantaje practicado por los gobernantes saudís con las fragatas encargadas a Navantia. El episodio deja una conclusión para el futuro:llevar adelante políticas alternativas a las desarrolladas por la derecha exige que todos los sectores implicados (partidos, sindicatos representativos y votantes) reflexionen sobre las hipotecas que lleva aparejadas la producción indiscriminada de material armamentístico.

Dos deficiencias más completan este breve cuadro analítico. Una de ellas: la banalización de la reforma constitucional que supone plantear sólo la modificación de los aforamientos para colocar a la defensiva a los dirigentes del PP en la lucha partidista coyuntural. Y otra: la indefinición de una hoja de ruta en la política económica mas allá de la remisión a una tutela acrítica por parte de las autoridades de Bruselas.Los síntomas que apuntan la inminencia de un ciclo recesivo internacional podrían colocar a este gobierno delante de una erosión análoga a la padecida en los tiempos de Rodríguez Zapatero si no se registra una reacción idónea. @mundiario

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