Ley solo sí es sí: un punto que divide a los socios del Gobierno

Irene Montero en el Congreso / @Congreso_Es
La reforma de la norma divide al PSOE y a Unidas Podemos en el Congreso, donde las distintas formaciones empiezan a tomar partido por uno u otro, con la gran mayoría queriendo cambiar los infortunios que ha arrojado la ley.

Los socios del Gobierno se dividen ante la reforma de la Ley del solo sí es sí, la cual fue impulsada por Unida Podemos pero desde su salida, ha ocasionado la rebaja de cientos de penas de agresores sexuales. Ante la polémica, el PSOE se ha visto en la necesidad de enmendar el error presentando una reforma que empieza a contar con apoyos y rechazos de todos los bandos.

El PNV y PDeCAT han anunciado que apoyarán la tramitación de la propuesta; mientras que Más País y Compromís optarán por abstenerse. Por su parte, BNG y la CUP destacaron que la rechazarán; y Esquerra y Bildu se reservarán el voto, advirtiendo que no apoyarán la reforma mientras no haya unidad en el seno del Gobierno.

Iñigo Errejón, portavoz parlamentario de Más País, calificó de "irresponsabilidad" que el Ejecutivo trasladara sus diferencias al bloque de investidura y ahora obligue a los grupos a posicionarse en este tema. Agregó que considera "terrible" que este debate se vaya a dar "en la víspera del 8M", un día donde se "cristaliza y simboliza muchas luchas cotidianas" del movimiento feminista. Piensa que esto ha generado también "división en el feminismo" porque ha provocado "unas formas, unos tiempos y unas actitudes que no propias de los movimientos sociales" y afirma que "dificultan la posibilidad de acuerdo".

La misma línea la ha seguido el portavoz parlamentario de Compromís, Joan Baldoví, que dijo lamentar "la división del Gobierno y del bloque de investidura", pero también "del feminismo". Al diputado le da "un poco de vergüenza" que PSOE y Podemos se estén "tirando el feminismo a la cabeza los unos a los otros" y que también estén "intentando repartir carnés de feminismo" cuando "hay muchas más feministas en el mundo".

También lamenta que el PP haya entrado en el debate: "Unos señores que votaron 'no' a la ley y que no tenían ningún interés en que saliera adelante, se presentarán hoy como los salvadores de las mujeres".

BNG votará en contra de tramitar la reforma porque ven "inaceptable" la posición del PSOE y su intención de sacarla adelante con los partidos de derechas, pero no ha dudado en apelar a la "responsabilidad" a Unidas Podemos. Néstor Rego, diputado de la formación gallega, criticó el "empecinamiento" de los morados en su defensa "a capa y espada" de la ley cuando es "evidente" que tiene "debilidades" y por tanto, es "necesario corregir".

CUP tampoco apoyará la reforma. La portavoz parlamentaria, Mireia Vehí, ve la iniciativa como un "debate electoral" y no comparte la necesidad de subir las penas mínimas y no ve el sentido de incluir una disposición transitoria que vale "para el pasado, no para el futuro".

PDeCat si apoyará la propuesta porque considera necesaria la corrección que, a su juicio, es "desagradable para todos, incluido el propio Ministerio de Igualdad". Sergi Miquel, portavoz de esta formación en el Congreso, indicó que es necesario el "mayor apoyo posible de los grupos" para que la modificación "se haga lo más rápidamente posible" y conseguir un escenario deseable. @mundiario