La ley que persigue el proxenetismo se abre paso con el apoyo del PP

Adriana Lastra. / Mundiario
Adriana Lastra. / Mundiario

El bloque de la investidura se ve severamente fracturado al criticar la propuesta socialista de tener un enfoque “punitivista” y por “no tomar en consideración a las mujeres”.

La ley que persigue el proxenetismo se abre paso con el apoyo del PP

La proposición de ley del PSOE para perseguir penalmente el proxenetismo ha salido adelante en el Congreso de los Diputados, con el apoyo del PP, pero con las críticas de los socios habituales del Gobierno por haber abierto el debate en la Cámara, y de haber enfrentado a los parlamentarios que ven la prostitución como una forma de violencia contra la mujer y los que defienden la libertad sexual de quienes la ejercen.

La iniciativa ha sido apoyada por una aplastante mayoría de 218 votos a favor del PSOE, el principal partido de la oposición y el socio minoritario del Gobierno, Unidas Podemos, que se ha fracturado en el último segundo entre sus miembros. La discusión recibió 37 votos en contra, 68 abstenciones e innumerables críticas de cada partido de la investidura y de las otras formaciones de la derecha.

Los reproches en su mayoría han sido inquietudes comunes que en principio no recoge este documento de cuatro páginas, entre ellas una reforma a la ley de extranjería, por el camino que ha tomado de proposición de ley tras una disputa interna en la formación morada y que esta iniciativa tenga un carácter “punitivista” al querer perseguir a los proxenetas, clientes y quienes faciliten espacios físicos para esta práctica, porque supuestamente obvia las necesidades primarias de las víctimas.

La norma recoge de forma mayoritaria la enmienda que buscaba reformar el artículo 187 del Código Penal para que "castigue de forma general el proxenetismo, sin exigir relación de explotación” en la ley del solo sí es sí, que los socialistas tuvieron que retirar porque ponía en peligro la tramitación del resto de la norma en medio del rechazo de las izquierdas y de los partidos soberanistas.

El apoyo de la oposición fue crucial

La encargada de defender la normativa, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, ha recordado que según el Ministerio de Interior hay alrededor de 45.000 mujeres explotadas sexualmente en España, y que las Naciones Unidas y la Unión Europea estiman que el 80 % de las víctimas de trata en Europa son mujeres y niñas. "La explotación sexual, el comercio con el cuerpo de las mujeres es el último residuo del sistema esclavista", ha recalcado la socialista.

Pero el principal apoyo del partido del Gobierno no provino de sus socios, ni siquiera de Unidas Podemos como su otra mitad en la coalición, sino de las filas del PP. La portavoz popular Marta González ha subrayado la “voluntad” de su partido de colaborar con una “transformación social” que ayude a eliminar lo que considera como uno de los últimos vestigios de la esclavitud en España.

"Ninguna mujer ejerce la prostitución de forma libre", ha defendido la diputada conservadora, quien ha recalcado que su formación considera a la prostitución como una forma “especialmente grave” de violencia contra las mujeres. "Quienes consumen son ellos y ellas las que son objeto, que no sujeto, de consumo", ha dicho la parlamentaria.

La fractura en Unidas Podemos

Después de una pugna interna entre los grupos que componen al socio minoritario del Gobierno, Unidas Podemos ha optado definitivamente por el sí, con la excepción de los miembros de En Comú, quienes habían pedido desvincularse del voto del resto de la coalición al no apoyar las medidas del PSOE, por tacharlas de “retroceso” en los derechos de las mujeres.

Para la confluencia catalana, la nueva normativa exuda una visión “ingenua” del fenómeno del proxenetismo, que aborda el tema desde una perspectiva “punitivista”. Los comunes alegan que “prohibir no es abolir” y critican que el nuevo paquete legal no incluya medidas sociales para hacerle frente a la prostitución, que esté plagado de “carencias técnicas” y que podría generar escenarios como "inseguridad jurídica, sesgo ideológico a la hora de juzgar, o culpabilidad indeseada de familiares” hacia las mujeres.

El bloque de la investidura también se ha dividido, entre rechazar directamente la moción hasta darle el beneficio del debate con una abstención. Partidos soberanistas como ERC y la CUP han cargado contra la “demagogia” del PSOE al no consultar a las mujeres que ejercen la prostitución para el diseño de esta proposición de ley, un tema en el que ha coincidido Ciudadanos.

Mientras tanto, EH Bildu y el PNV han encabezado una línea menos dura contra el Gobierno, exigiendo la apertura de un debate amplio en el que se distingan las cuestiones de, proxenetismo y la prostitución ejercida bajo propia voluntad, así como el acompañamiento de una reforma en la ley de extranjería, son peticiones a las que se han sumado Junts o PDeCat. @mundiario

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