Buscar

MUNDIARIO

Los lemas escogidos para el 28-A dan pistas sobre los objetivos de cada partido

La campaña que llevó al republicano Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos puso de manifiesto la importancia que puede llegar a tener un lema en unas elecciones. ¿Ocurrirá lo mismo el 28 de Abril en España, que sigue de campaña hacia sus elecciones generales?

Los lemas escogidos para el 28-A dan pistas sobre los objetivos de cada partido
Congreso de los Diputados.
Congreso de los Diputados.

Firma

Marcelino L. Fernández Mallo

Marcelino L. Fernández Mallo

El autor, MARCELINO L. FERNÁNDEZ MALLO, es economista con larga trayectoria en el sector financiero. Fue coordinador del área de Economía de MUNDIARIO, donde actualmente es columnista. También colabora en otros medios de comunicación y es autor de novelas como A trenza, Klásicos o Pallarega, en lengua gallega, y El Danubio no pasa por Buenos Aires o El émulo de Reginald Perrin, en lengua castellana. @mundiario

“Make America great again” será un lema que se recuerde muchos años. Aquel slogan “Por el cambio” que acompañó a Felipe González a la Moncloa podría ser el antecedente más relevante en España. Era un momento en que el país respiraba la necesidad de un cambio real, de una vuelta de tuerca que colocase a España en la senda de la modernidad de la mano de una formación sin ataduras con el pasado. La idea del cambio se visibilizó en un lema tan sencillo como potente y aglutinador.

Todos los lemas del 28-A

“Valor seguro” es el lema del PP. No parece demasiado comprensible teniendo en cuenta la expulsión de las listas de los dirigentes más experimentados del Partido Popular y el cuestionable currículum vitae de su candidato. “Valor seguro” podría haber sido un slogan perfecto para Núñez Feijoo teniendo en consideración su trayectoria en Galicia donde ganó incluso cuando nadie lo esperaba.

El lema del PP se explica mejor cuando uno piensa en los destinatarios del mensaje. "Valor" es una palabra apreciada por aquellos que tienen, precisamente, algo de valor, un mínimo de riqueza, un colectivo que es compatible con las opciones ubicadas a la derecha. El término también puede vincularse a los "valores tradicionales” –por llamarlos de alguna manera– que defienden los partidos conservadores. Y es un "valor seguro" en oposición a la alternativa de Ciudadanos que continúa representando una incógnita tanto por los pocos años de existencia como por su, digamos, inestable posicionamiento.

El PSOE eligió un doble eslogan: "Haz que pase" y "La España que quieres". A diferencia del PP, los socialistas ponen el foco del mensaje en el votante. Tú, como ciudadano/a, lo harás posible, conseguirás que el PSOE gane las elecciones y forme gobierno. Somos cómplices y juntos lograremos esa España que deseas, la España progresista, solidaria y diversa por la que apostamos frente a la reaccionaria, centralista y sectaria que persigue la derecha.

Para continuar en el orden actual de representatividad en el Congreso, Unidas Podemos utiliza un impreciso "La historia la escribes tú". Su apelación al ciudadano es incluso más incisiva que en el PSOE y de alguna manera busca recuperar la complicidad de movimientos sociales como el 15-M o el 8-M, así como reincidir en el carácter histórico que supuso en su día la formación de Podemos, independientemente del mejor o peor momento que estén viviendo.

El lema de Ciudadanos es simple: “¡Vamos!” ¿Adónde queréis que vayamos?, cabría preguntarse. Y con quién. No es fácil analizar lo que puede esconderse detrás de un eslogan tan coral y manido. Tal vez, falta de ideas, pérdida de momentum, desubicación en general entre tanto giro y tanto viraje. Sería como decir: "Venga, dejaos de mamoneces y tirad para adelante".

Y bien, queda Vox. No han querido sorprender, eso es indudable. “Por España.”, ahí queda el slogan. Léase: ¡por España y punto! Si me permiten, poco les faltó para el “¡Por España, coño!”. Y hay que ver el cartel en sí. Esa imagen mesiánica del líder que parece estar esperando al Cid Campeador victorioso de su última batalla. Se sabe que es una España como la de antes, con toros en las plazas, militares en las calles y curas en todas partes. Tampoco difiere demasiado de esa nación a la que aspira Casado. En fin, luego no digan que les han engañado. @mundiario