La investidura de Aragonès fracasa otra vez en Cataluña

Pere Aragonès (ERC). / Mundiario
Pere Aragonès (ERC). / Mundiario
La iniciativa de Esquerra para liderar en solitario el Govern tuvo el portazo de En Comú Podem. En 13 días se deberá activar el adelanto electoral por falta de acuerdo. 
La investidura de Aragonès fracasa otra vez en Cataluña

Parece que no habrá humo blanco en Cataluña. A 13 días de activarse el adelanto electoral, el 'president' en funciones Pere Aragonès fracasó otra vez en su intención de lograr la investidura en el Parlament. Y es que ERC no logró los votos necesarios de la CUP, los comunes y al menos cuatro votos de Junts por el tremendo portazo recibido en la sesión.

La líder de En Comú Podem, Jéssica Albiach, le dijo a Aragonès que debía elegir entre ella y Junts. Es decir, condicionó su apoyo a cambio de que los independentistas no entren al Govern. “Si quiere ser un presidente de verdad o un presidente tutelado, si quiere blindar los servicios públicos o que Junts acabe llevando Educación y Sanidad, y tiene que decidir si cree en la mesa de diálogo o no”, apuntó Albiach.

“Damos por rotas las negociaciones hasta que se comprometa a que Junts no entra en el Govern ni ahora ni durante la legislatura”, zanjó. La respuesta no tardó en llegar desde Aragonès. “La aritmética es la que es”, manifestó en clara referencia a un acercamiento con el PSC en clave progresista. 

El sábado pasado, ante las negociaciones estancadas con Carles Puigdemont, Aragonès dio un giro de timón al anunciar que buscaría liderar un Ejecutivo en solitario. Sin embargo, aceptaban la colaboración externa de Junts.


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Según El País, "las filas de ERC se agarraban a dos ideas. Una, que Junts había prometido que no permitiría que hubiera unas nuevas elecciones y, dos, unas declaraciones del secretario general de ese partido, Jordi Sànchez".

"La sorpresiva predisposición de Junts a apoyar ese Govern monocolor chocaba además con la idea que había defendido durante toda la campaña del 14-F: solo tenía en mente un gobierno nítidamente independentista. Sànchez después atacó precisamente a ERC por buscar un gobierno con los comunes, sin obediencia secesionista", agrega el citado medio.

Con la vía del Ejecutivo monocolor muerta, Esquerra se arriesga a volver a la casilla de salida y muy tocada tras el fracaso de su órdago. Junts tiene ahora el campo despejado para insistir en la necesidad de volver a negociar la coalición. @mundiario

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