Arranca el reinado de Felipe VI, tras completarse la abdicación de Juan Carlos I

El Rey sanciona la ley de abdicación. / Casa Real
El Rey sanciona la ley de abdicación. / Casa Real

La ceremonia de sanción y promulgación de la ley orgánica por la que se hace efectiva la abdicación del rey Juan Carlos I da paso a la coronación de Felipe VI.

Arranca el reinado de Felipe VI, tras completarse la abdicación de Juan Carlos I

Como un hombre preparado desde tiempo atrás,
como un valiente
di tu adiós a esa Alejandría
que pierdes para siempre.

Konstantin Kavafis,  extracto del poema El dios abandona a Antonio.

 

La ceremonia de sanción y promulgación de la ley orgánica por la que se hace efectiva la abdicación del rey Juan Carlos I da paso a la coronación de Felipe VI en las Cortes.

 

En este momento, que queda para la historia, en que se cumple al fin, el destino que a todos nos lleva al personal adiós. El rey de España Juan Carlos I ha firmado su última ley como monarca: la ley orgánica de su abdicación. Felipe VI ya es rey. Lo hizo rodeado de su familia, amigos  y de aquellas figuras políticas -también en  su propio transcurso vital-, que lo apoyaron y acompañaron en aras de la paz democrática que  ha llegado hasta nuestros días, tras casi cuarenta años. Tantos, que es deseable que olvidemos los anteriores.

Siempre llega el momento  ineludible del cambio generacional, que continúe y mejore las obras iniciadas, que revuelva las ilusiones y plante esperanzas y nuevas sonrisas. Un cambio que tenga la suficiente fuerza para regenerar las instituciones, que acepte el reto de ofrecer un soplo de aire limpio a nuestra sociedad, ya con evidentes síntomas de cansancio y sufrimiento ante la profunda y duradera crisis económica y de valores.

¡Son jóvenes! Los ayuden los dioses….Un día también los abandonaran como a Marco Antonio en el bellísimo poema de Konstantin Kavafis. Pero sin duda es Juan Carlos I quien se enfrenta a su propio destino: dar el testigo a su sucesor, Felipe VI, como sin duda éste último hará en igual forma.

Es digno acompañar, no al Rey, creo que la historia lo juzgará a la altura que sin duda merece, si no a la persona, al hombre en la soledad de ese adiós, en la soledad de la  pérdida, incluso en la soledad de los años. Todos hemos compartido este tiempo. Su historia ha sido también la nuestra, sus proyectos y sus obras han formado parte de nuestro propio trayecto vital. El, lo ha hecho a su personal e intransferible manera. Para él se cierra el telón de fondo. Sea Valiente.

Soplan nuevos vientos, pero nosotros somos todos los tripulantes de la embarcación.

Arranca el reinado de Felipe VI, tras completarse la abdicación de Juan Carlos I
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