Jean-Claude Juncker le encomienda a Timmermans que controle a Arias Cañete
Para curarse en salud, el presidente de la Comisión Europea ha ensanchado las competencias de su vicepresidente. No parece que en Bruselas se fíen mucho de los negocios del cuñado de Cañete.
Para curarse en salud, el presidente de la Comisión Europea ha ensanchado las competencias de su vicepresidente. No parece que en Bruselas se fíen mucho de los negocios del cuñado de Cañete.
No solo tiene problemas para entrar en la Comisión Europea Alenka Bratusek, la candidata de Eslovenia, ya rechazada. También hay intensas conversaciones con los socialistas sobre otro comisionado polémico: el español Miguel Arias Cañete, que si bien pasó el último examen sigue cuestionado.
Por si acaso, Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, trabaja con red. Ha ensanchado la cartera de Frans Timmermans, un vicepresidente plenipotenciario, que supervisará al español Cañete sin finalmente entra en la Comisión, según el EUobserver.
Los intereses de Cañete en petroleras condicionan su futuro, presionado por los verdes y otros activistas de izquierdas. Parece que vendió sus acciones pero su cuñado sigue al frente del negocio en un sector donde Cañete tendrá competencias. Si a Cañete se le va la mano se las verá con Timmermans.
"Desafortunadamente sus explicaciones durante la audiencia no arrojaron mucha luz: rechazó en tres ocasiones responder a nuestras preguntas sobre los intereses de su cuñado en la compañía en la que Cañete vendió recientemente sus acciones", comentó la vicepresidenta del grupo socialista europeo, Kathleen Van Brempt.
El exministro español defendió que ese cambio se trató de una "actualización" de los datos tras la venta de sus acciones. Fuentes del PP aseguran que esa declaración que apareció publicada fue la que presentó ante la Comisión Europea cuando fue designado y que ya se ha evaluado.