La investidura de Mañueco lleva a Vox a la vicepresidencia de Castilla y León

Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla-León. / Mundiario
Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla-León. / Mundiario

Tras el pacto que es ratificado en las Cortes, el PP funge como la puerta de entrada del partido de la extrema derecha a gobernar por primera vez en una autonomía.

La investidura de Mañueco lleva a Vox a la vicepresidencia de Castilla y León

El candidato electo en los comicios autonómicos de este año en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, enfrenta hoy su segunda investidura como presidente de la comunidad autónoma, que le permitirá formar su segundo Gobierno tras haber pactado con Ciudadanos en el periodo pasado, sólo que ahora el socio de gobierno es otro: el partido de la extrema derecha española, Vox.

El actual presidente en funciones es respaldado por sus 31 procuradores y los 13 que obtuvo Vox tras la constitución de las Cortes de 81 escaños, donde Carlos Pollán (de Vox), fue nombrado presidente de la Cámara, como parte del acuerdo suscrito entre ambas formaciones políticas como “la única alternativa viable para evitar una repetición electoral que nadie quería” y que “garantiza cuatro años de estabilidad”, según el Partido Popular (PP).

El acuerdo permite que los 44 diputados del Gobierno de coalición den su voto favorable a la investidura de Fernández Mañueco, gracias a la mayoría absoluta alcanzada entre ambos grupos, aunque terminará recibiendo votos negativos por parte de los partidos de la oposición, quienes en algún momento ofrecieron su abstención a la investidura de Mañueco, como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), a cambio de que el PP rompiera con Vox a nivel nacional.

El PP encuentra las líneas rojas

Fernández Mañueco, durante su discurso en las Cortes, ha insistido en que el acuerdo era necesario para mantener la “estabilidad” en el territorio, pero ha intentado marcar distancias con un Vox a pesar de alabar la “generosidad, responsabilidad y capacidad de acuerdo” del grupo. “Quiero expresar a este partido, personalizándolo Juan García-Gallardo (nuevo vicepresidente de la Junta y líder autonómico de Vox), mi reconocimiento por su voluntad de llegar a un acuerdo viable y firme”, ha agradecido Fernández Mañueco.

El presidente autonómico también ha acusado al PSOE de no buscar consensos. “Algunos se autoexcluyeron de inmediato, lo que lamento profundamente”, ha dicho. El PP se levantó de la mesa de negociación con los socialistas después de que la formación hablara de “corrupción” en los acuerdos de Gobierno.

Por su parte, el Gobierno nuevo se ha encontrado detractores este lunes en los partidos regionales. Luis Mariano Santos, del grupo parlamentario de Unión por el Pueblo Leonés y Soria ¡Ya! (UPL-Soria Ya), ha advertido que su partido es escéptico del pacto, que votará en contra, por “concentrar el poder” y “no querer hablar de descentralización”.

“Estaremos contra ustedes y sus socios”, ha dicho Santos, a lo que agregó las formaciones regionales “no creemos en usted, no creemos en su Gobierno, pero estamos dispuesto a hablar de todos los problemas de los leoneses y de todos los que afectan a los castellanos”. En esa misma línea se ha expresado Luis Ceña de Soria Ya, quien criticó la falta de interés tras la campaña de ambos partidos por revertir la despoblación y “el olvido” de las regiones. @mundiario

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