Se inician las elecciones presidenciales en Filipinas

Simpatizantes de Ferdinand Marcos Jr. con una foto familiar de los Marcos, en Filipinas. / RR.SS.
Simpatizantes de Ferdinand Marcos Jr. con una foto familiar de los Marcos, en Filipinas. / RR.SS.

La líder liberal Leni Robredo se enfrenta cara a cara con ‘Bongbong’ Marcos, hijo del feroz dictador que gobernó durante 20 años al archipiélago.

Se inician las elecciones presidenciales en Filipinas

Las elecciones generales de Filipinas han comenzado, y unos 65 millones de ciudadanos están llamados a elegir al próximo sucesor del polémico y autoritario presidente, Rodrigo Duterte, quien no pudo aspirar a la reelección debido a las leyes electorales de su país. Pero esas normas podrían cambiar, si su legado consigue perpetuarse en el poder.

Los más de 106.000 colegios electorales han abierto a las seis de la mañana (hora local), alrededor de la medianoche en la Península. Cerca de 60.000 efectivos de seguridad han sido desplegados, para garantizar la seguridad de los ciudadanos que, a diferencia de años anteriores, se percibe bastante activa e interesada en votar. Se espera que la participación alcance buenas cifras, de parte de los residentes y de la diáspora de 1.7 millones que vive en el exterior y ha votado con antelación.

Filipinas se disputa su futuro entre dos nombres igual de trascendentes. En primer lugar, está el favorito según las encuestas, Ferdinand ‘Bongbong’ Marcos, hijo de los crueles dictadores filipinos Ferdinand e Imelda Marcos, depuestos tras una revolución pacífica a finales de los años ochenta. Mientras que su principal rival es Leni Robredo, la actual vicepresidenta del país y la principal opositora al régimen de Duterte.

El mandato del presidente saliente ha sido polémico, y ha profundizado las fracturas de la democracia filipina, de la cual se distancia la población más joven del país, según analistas. La guerra contra las drogas y otras campañas de seguridad y de derechos humanos han puesto a Duterte bajo el foco internacional. Según cifras oficiales, los fallecidos producidos por el control de narcóticos se ubica en 2.600, pero grupos de derechos humanos hablan de entre 27.000 y 30.000 muertos, muchos de ellos ejecutados extrajudicialmente.

El descendiente de la dictadura de los Marcos

La retirada de Duterte del poder no significa que su legado pueda estar alejada del Ejecutivo, no en corto plazo al menos. Su hija, Sara Duterte-Carpio, se presenta en tándem con el candidato Marcos, por lo que cuenta con todo el respaldo de su padre, en un país donde la mayoría de los espacios políticos están dominados por las dinastías familiares.

Los Marcos, señalados por haber saqueado 10 mil millones de dólares de las arcas públicas de Filipinas, fueron expulsados por la revolución pacífica filipina en 1986. Gobernaron durante 20 años, pero dejaron tras de sí al menos 3.257 personas ejecutadas, 70.000 encarcelados y miles de torturados, según Amnistía Internacional. Hoy en día, los expertos hablan de que la juventud, distanciada del sistema democrático que asocian con las élites, la corrupción y el encubrimiento, consideran a la dictadura como “los años dorados”.

Este ascenso del hijo de los Marcos, con ahora 64 años, “es producto de los profundos fracasos de las instituciones democráticas, de la impunidad, del encubrimiento histórico, de la corrupción y de un crecimiento económico excluyente”, para el experto Richard Javad, lo que ha generado un distanciamiento entre la democracia y quienes no vivieron en la época de la dictadura.

La periodista y premio nobel de la paz, María Ressa, ha advertido de que Marcos ha logrado “reescribir” la historia de su padre, generando desinformación que ha servido para eludir al electorado. De acuerdo con la última encuesta de Pulse Asia Research, Marcos Jr. saldría electo con el 56 % de los votos, una ventaja de 33 puntos porcentuales sobre Robredo, su principal rival.

Robredo podría dar la sorpresa

Lena Robredo, actual vicepresidenta de la nación y la única candidata con posibilidades de ganarle a Marcos, se presenta a estas elecciones como una de las más asiduas críticas contra la dictadura de los padres de su rival, así como del régimen autoritario de Duterte. Robredo, abogada de derechos humanos y economista, es la antítesis de sus contrincantes, que han aprovechado el linaje político de la letrada para desprestigiar su lucha contra las violaciones de derechos humanos.

La abogada, cuyo puesto de vicepresidenta ganó por elección popular aparte del cargo del presidente del país, ha sido la más fuerte rival de Duterte desde que obtuvo el cargo en 2016. Robredo derrotó en su oportunidad a Marcos, quien concurrió como compañero de fórmula de Duterte, por lo que la historia se repite con los mismos protagonistas. No obstante, el contexto es diferente.

Robredo criticó abiertamente al Gobierno de Duterte en las Naciones Unidas en 2017, cuando denunció a viva voz que la Policía filipina estaba violando los derechos humanos de los ciudadanos, mencionando directamente los asesinatos extrajudiciales. Pero por su trayectoria liberal, es apoyada por buena parte del sector económico del país, lo que ha respaldado la percepción de que se trata de una política elitista.

Aunque las encuestas apunten lo contrario, varios analistas sugieren que no se puede descartar que Robredo dé “una sorpresa”, y acabe por arrastrar más votos de los que se le atribuyen, dado que su principal población vive en zonas urbanas. Prueba de ello ha sido su ascenso en los sondeos, que inicialmente la ubicaban (hace tan solo unos meses) con el 3 % del apoyo, y gracias a lo que ha logrado una base de voluntarios que han ayudado en su campaña para combatir la desinformación de la dinastía Marco y de los Duterte. @mundiario

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