España está en una etapa de manifiesta incompetencia con graves consecuencias

Mariano Rajoy.
Mariano Rajoy.

Lo importante no es saber la verdad, ni hacer Justicia, lo importante es que la cúpula siga viviendo por encima de los que estamos abajo, caiga quien caiga, aunque siempre nos caigamos los mismos.

España está en una etapa de manifiesta incompetencia con graves consecuencias

Lo importante no es saber la verdad, ni hacer Justicia, lo importante es que la cúpula siga viviendo por encima de los que estamos abajo, caiga quien caiga, aunque siempre nos caigamos los mismos.

Mis sufridos compatriotas: al principio vi incrédula imágenes de gente tirándose en la calle para evitar que sacrificaran a el perro que convivía con la enfermera Teresa Romero, infectada de ébola, y digo a priori incrédula porque luego comprendí que la explosión de furia e indignación ante el sacrificio de un animal del que no se sabía si estaba infectado o no, nadie se preocupó de verificarlo, viene ser la válvula de escape de un malestar creciente ante la manifiesta inutilidad de nuestros gobernantes y la más absoluta incapacidad e irresponsabilidad por parte del Ministerio de Sanidad y la Consejería de Sanidad madrileña para gestionar adecuadamente una crisis sanitaria sin precedentes, puesto que se ha contagiado en territorio europeo la primera persona de ébola y ha sido aquí.

Esta es la última metedura de pata, habrá más, y hoy me vuelvo a preguntar ¿cuánto más tiene que soportar la ciudadanía ante un Gobierno inútil como el de Mariano Rajoy? ¿Qué capacidad de aguante tiene una población que empieza a sufrir sin piedad estos nefastos años de gobierno de la derecha, obsesionada con recortar servicios públicos fundamentales?

Líderes en pobreza

¿Alguien duda de que con una sanidad con recursos y bien dotada y gestionada, esto no hubiera ocurrido? Para nuestra vergüenza, empezamos a liderar Europa en pobreza infantil, líderes en empobrecimiento de la población, los comedores sociales se abarrotan, hay niños que van sin desayunar al colegio, hay españoles y españolas que llevan años, muchos años sin encontrar un trabajo, y no tienen previsión de encontrarlo a corto plazo, y todo ello, sin ayudas económicas por parte de un Estado que después de rescatar bancos, se olvida de rescatar personas; un Gobierno que no toma medidas para paliar la pobreza creciente, sino que la acrecienta quitando prestaciones, congelando pensiones y sueldos; pero mientras la población sufre tienen que despertarse cada día soportando a políticos con dinero en paraísos fiscales, a sindicalistas que desviaban fondos destinados a formación de parados para su propio beneficio, tarjetas “opacas” de consejeros de administración de Cajas de Ahorro ya de por sí extraordinariamente remunerados, a una presunta financiación irregular de partidos, a jueces apartados de la carrera judicial por investigar a quien no debían, a congelación de salarios a los funcionarios (profesores, bomberos, policías…) mientras nadie toca las pensiones vitalicias de nuestra maravillosa clase política (sic).

Las pensiones de los políticos

¿Sabían ustedes que hay políticos con pensiones de hasta 74.000 euros anuales y que estas pensiones no son incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas? Además, un diputado o senador tiene que estar solo siete años en el cargo para optar a la pensión máxima (32.000 euros), mientras que un trabajador autónomo o por cuenta ajena necesita 35 años cotizados.

Ya... ellos lo valen, ¿a qué lo están pensando? Yo también... ¡Ja!. Y es que seamos sinceros, la situación es crítica, y el plantel del Gobierno que tenemos es para temblar. Esta vez pasaré de entrar a valorar el presidente del Gobierno con mejor discurso, don de lenguas y don natural de liderazgo (ja) para hablar un poquito de su “equipo”. Ahora que se ha ido Gallardón, el peor ministro de Justicia que ha sufrido nuestra pobre España, cuyo único mérito fue poner de acuerdo a jueces, fiscales, abogados, procuradores y funcionarios de la Administración de justicia, contra una ley de tasas aberrante, injusta y limitadora del acceso a la Justicia, tenemos que seguir soportando a los otros; como un ministro de Educación, Wert, que sacó una ley tiene en contra a todos los estamentos educativos, que recortó el gasto público en educación 3.700 millones de euros, aumentó la ratio de alumnos por aula de hasta un 20 %, aumentó del número de horas lectivas del profesorado (que se suma al recorte de sus salarios decretado por la mayoría de las Comunidades Autónomas), subió las tasas universitarias….toda una serie de medidas que no vienen sino a empeorar la calidad de la educación publica y limitar el acceso a la misma en beneficio, deliberado, intencionado y dirigido de la educación privada.

Ministras y ministros... incompetentes

Pero no podemos hablar de incapacidad manifiesta sin hablar de Fátima Báñez, la insigne ministra de Trabajo (bueno... trabajar fuera de la política no trabajó nunca), que sin emprender políticas de impulso económico y fomento de empleo mantiene una tasa de paro del 25% de la población y creciendo…, o de Montoro, ese estupendo ministro de Hacienda y su vergonzosa “amnistía fiscal”, por cierto, medida, tomada a medida, valga la redundancia, de su poderosos amiguitos, a los que, presuntamente, avisó con tiempo para que se acogieran a dicha amnistía; o ese ministro de Interior, Fernández Díaz, y la infame ley de seguridad ciudadana!, ministro éste, que se permite comparar el aborto con el terrorismo, o ese ministro de Economía De Guindos, que al parecer alertó a su amiguito (sí, hay muchos amiguitos) Rodrigo Rato de que lo de Caja Madrid iba a destaparse y que devolviera lo que gastó con su tarjeta opaca (ya saben que la reparación del daño atenúa) o qué decir de la ministra de Sanidad, la del confeti, la que no sabía que tenía un jaguar en el garaje, la que cada vez que habla uno tiene la sensación de que dirige la sanidad del país Lina Morgan en "La tonta del bote".

La selección de cargos públicos en los partidos políticos debería ser objeto de tesis doctoral o análisis riguroso en algún momento. Tanta incompetencia no puede ser fruto de la casualidad. Pero qué sería de este breve resumen de nuestros ministros sin rodearlo de los casos de corrupción política, bancaria, de la Iglesia, de la Casa Real, del Tribunal de Cuentas -cuyas oposiciones están en la picota bajo sospecha de irregularidades-, que conforman un panorama desalentador, un escenario de tal asqueo general que un ciudadano que a poco esté enterado de lo que ocurre en su país, si no está idiotizado o alienado con los programas basura de TV, tiene la terrible sensación de desamparo.

La más absoluta incompetencia
¿En manos de quién estamos, Ana Mato? Ante la más absoluta incompetencia de la gestión de la grave crisis sanitaria por la llegada de una enfermedad tan mortífera como el ébola, ante el que ni estábamos preparados para enfrentarnos ni estamos preparados para atajar la ciudadanía, llegó el sacrificio de un inocente perro, sí, sólo es un perro nos dicen, y lo que sentimos es la rabia e indignación del indefenso. La muerte de Excálibur es una metáfora perversa del estado de esta nación; una nación que un día llegó a liderar políticas de igualdad, de progreso, con leyes valientes, con una sanidad pública que era la envidia del mundo y que ahora, empobrecida, sin recursos, sin preparar a sus sanitarios para crisis epidemiológicas, ni dotarla de medios, con cierre de plantas y hospitales, obligando a jubilarse a los especialistas en varias áreas y sin cuota de reposición de estas plazas; tras una errónea e interesada privatización de la sanidad, nos han dejado a nuestra suerte. Esa, queridos y queridas compatriotas, es la conclusión, porque nos han abandonado a nuestra suerte, así que vamos todos a encomendarnos a la Divina Providencia para no perder nuestro empleo ni enfermar nunca, nunca, nunca, España nos quiere con trabajo, sanos y mansos. Recordad hermanos, que como dice la Carta de San Mariano Plasma a los españoles, versículo 5: ”un español patriota no protesta, soporta sin límite, aguanta sin límite, sucumbe sin límite, acata sin límite…” y si no es así, ya sabéis, corréis el riesgo de ser “sacrificados” de la vida civil.
La eutanasia solo es un eufemismo. Al perro se lo han cargado porque necesitaban la escena, necesitaban la imagen, de muerto el perro se acabó la rabia. Pobre Excálibur, pobre Teresa, no son los primeros ni serán los últimos, podía haberse llamado Baltasar, o Elpidio… Lo importante no es saber la verdad, ni hacer Justicia, lo importante no es hacer lo correcto, lo importante es que la cúpula siga viviendo por encima de los que estamos abajo, caiga quien caiga, aunque siempre nos caigamos los mismos.

 

España está en una etapa de manifiesta incompetencia con graves consecuencias
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