El independentismo pone en duda el espionaje contra Sánchez con el programa Pegasus

Oriol Junqueras junto a Pere Aragones, presidente de la Generalitat, durante una salida de la cárcel. TW @junqueras
Oriol Junqueras junto a Pere Aragones, presidente de la Generalitat, durante una salida de la cárcel. TW @junqueras

Los separatistas cuestionan la veracidad del espionaje, y critican la “doble vara de medir” del Gobierno, al tiempo que rechazan que el Ejecutivo “pase de verdugo a víctima”.

El independentismo pone en duda el espionaje contra Sánchez con el programa Pegasus

Después de conocerse este lunes que tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la ministra de Defensa, Margarita Robles, fueron víctimas de espionaje con el programa israelí Pegasus, los dirigentes independentistas, presuntamente espiados bajo este mismo software critican que el Ejecutivo haya justificado las escuchas en su contra, y advierten de que no se fían de las declaraciones del Gobierno.

“Cuánto de verdad hay en lo que el Gobierno español ha explicado hoy, qué credibilidad le podemos dar hoy si cuando le preguntamos sobre el CatalanGate nos dice que no puede contestar porque la ley se lo impide”, ha criticado hoy Oriol Junqueras, presidente de ERC, al tiempo que apuntado a los “giros del relato”, que según los republicanos mantiene el Gobierno para evitar una presunta responsabilidad por las escuchas a 66 políticos independentistas, “ese relato que están constantemente construyendo para evitar asumir responsabilidades”.

Junqueras ha dejado claro, que, a su juicio, no tiene por qué creer en los informes de los servicios de Inteligencia de la democracia española, a diferencia del Citizen Lab, la institución que destapó el supuesto caso de espionaje en España, o una “entidad con prestigio”, como ha zanjado. “Nos merece muy poca confianza el Gobierno, nos merecen más medios del prestigio de The New Yorker”, ha remarcado aludiendo al reportaje publicado en este diario que hizo conocer el CatalanGate.

Los partidos dicen que “no cuela”

De este modo, diferentes dirigentes de ERC, Junts y la CUP han cuestionado abiertamente la veracidad del anuncio de la portavoz del Gobierno Isabel Rodríguez, y el ministro de la Presidencia Félix Bolaños, que afirmaron que tanto Sánchez como Robles fueron víctimas de espionaje en sus móviles, en 2021, tras haber encontrado supuestas pruebas que indican que hubo una transmisión de datos desde las terminales.

El portavoz de Junts, Josep Rius, informó que, tras una reunión de la permanente, el partido ha acordado sólo mantener relaciones técnicas y administrativas con el Gobierno hasta que dé explicaciones de lo ocurrido. “Que sea víctima no le exime de ello”, asegura Rius, quien confesó su sorpresa de que “el Gobierno pase de verdugo a víctima” en cuestión de días, y que apenas trascienda ahora que el móvil de Sánchez fue infectado con Pegasus en mayo de 2021, hace un año.

Por ello Junts pide “estar alertas a las cortinas de humo” y pide que el Partido Socialista no se niegue a instalar una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados, “con luces y taquígrafos, y si quiere llegar hasta el final “, dado que, a juicio del partido independentista, la infección de los móviles de altos cargos del Gobierno supone “una grave brecha en la seguridad”. “O hay incompetencia, o hay complicidad”, ha dicho.

Por su parte, el expresidente de Cataluña evadido en Bruselas, Carles Puidgemont, ha reprochado la falta de transparencia que el Gobierno socialista ha tenido al momento de manejar la situación. “La violación de la intimidad de Sánchez y Robles es un crimen gravísimo que amenaza la democracia. Mi solidaridad hacia ellos, como víctimas, y mi máxima exigencia hacia ellos, como responsables de no haber hecho nada hasta el estallido del CatalanGate”, ha dicho Puidgemont.

El partido de la CUP ha presentado esta mañana una querella criminal en el Juzgado de Instrucción Número 2 de Barcelona, el mismo que lleva el caso de espionaje de Roger Torrent y Ernest Maragall. La demanda es contra de la empresa israelí propietaria del programa Pegasus, NSO Group, por presuntos delitos contra la intimidad, por las infecciones de los teléfonos de teléfonos de los diputados Albert Botran (enero de 2020), Carles Riera (en enero y febrero de 2019) y del activista David Fernández (abril de 2019 y julio de 2020). @mundiario

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