Los impuestos se convierten en un nuevo frente de discordia en la política española

Alberto Núñez Feijóo y Antonio Garamendi. / Mundiario
Alberto Núñez Feijóo y Antonio Garamendi. / Mundiario
Al menos hay cuatro grandes impuestos en España, que si se bajan o suben tienen consecuencias sociales y económicas distintas. Un debate de este tipo exige profundizar en el asunto y dar explicaciones.
Los impuestos se convierten en un nuevo frente de discordia en la política española

Los impuestos están convirtiéndose en un nuevo frente de discordia en la política española. Sobre su bajada, los empresarios, representados por Antonio Garamendi, se han mostrado en sintonía con Alberto Núñez Feijóo, flamante presidente del PP, que ha llevado a cabo su primera ronda de contactos con los interlocutores sociales. Justo lo contrario que los sindicatos, ya que los responsables de UGT, José Álvarez, y de CC OO, Unai Sordo, reunidos también con el presidente del PP, no secundaron la pretensión del líder popular, por considerar que una bajada generalizada de impuestos no es justa. A los planes de Feijóo también se opone el PSOE y, en general, toda la izquierda.

¿Hay que subir o bajar los impuestos en España? ¿Dejarlos como están? ¿Recaudar más? ¿Menos? No es lo mismo subir los impuestos que aumentar la recaudación, ni es lo mismo bajarlos que recaudar menos, ya que subiéndolos también es posible recaudar menos, y bajándolos puede recaudarse más. Al menos en ciertos casos. Depende.

El asunto es lo suficientemente complejo como para que cuando se le encarga a un grupo de expertos que hagan una propuesta, les lleva varios meses redactarla, sin que al final tampoco tengan ninguna receta mágica, sino unos cuantos escenarios sobre los que puedan actuar las esferas legislativas y ejecutivas en este Estado de las autonomías, de corte federal.

Desde la política y a menudo también desde los medios de comunicación suele simplificarse esta cuestión, tal vez pensando en atraer votos y lectores con mensajes sencillos, a veces incluso simples. Pero si hablamos en serio de los impuestos tenemos que empezar por constatar que se trata de una cuestión baladí, donde no cabe hacer milagros, ni tener duros a cuatro pesetas.

El asunto es complejo, ya de entrada, porque cuando se habla de subir o de bajar los impuestos, se habla en plural. Y en España, del mismo modo que en los países desarrollados, hay diferentes impuestos, entre los que destacan cuatro: renta, IVA, sociedades y especiales.

Por tanto, ¿cuando se habla de subir o de bajar impuestos, se quiere decir que se van a subir o bajar todos los impuestos o más bien se trata de subir unos impuestos y de bajar otros? Sea cual sea la opción elegida tiene que haber un mínimo de impuestos para que haya una mínima recaudación con la que mantener un mínimo Estado del bienestar.

También es importante considerar que hay impuestos que pagamos todos los consumidores, como el IVA y los impuestos especiales a la gasolina y a otros productos, y que hay otros impuestos que solo los pagan las empresas y los bancos (sociedades) o los asalariados (IRPF).

La clase media es la que mantiene el Estado de bienestar, pero no todos los estamentos son tan solidarios con una causa que se supone común

Debemos saber, además, que esos cuatro impuestos que constituyen el grueso de la recaudación en España no aportan todos lo mismo. La mayor aportación sale del IRPF, con mucha diferencia, y la segunda a corresponde al IVA. Quiere decir eso que quienes pagan más impuestos en España o, mejor dicho, quienes aportan más a los ingresos del Estado son los trabajadores, es decir, las clases medias. Y no solo por lo que liquidan estos días por IRPF, sino, sobre todo, por sus retenciones mensuales, a las que se añaden sus cuotas sociales, algo a lo que no solemos llamarle impuesto pero que tiene una función similar: en su caso recaudar fondos para la Seguridad Social desde donde se pagan las pensiones.

En España, además del IRPF, el IVA, sociedades y especiales, hay otros impuestos, menores en cuanto a su nivel de recaudación, pero no por ello igualmente importantes. En esa cesta de pequeños impuestos están patrimonio, donaciones, sucesiones, etcétera. Y para que nada falte en España también hay recaudación por tasas, multas, etcétera. Con todo ello se forman los ingresos del Estado, que incluyen a su vez ingresos financieros y fondos procedentes de la Unión Europea.

Es bastante evidente ante este panorama que, si alguien habla de subir o de bajar los impuestos, primero debe bajar al detalle y después explicar a quiénes les beneficia y perjudica que se suban o se bajen determinados impuestos. @J_L_Gomez

 


Billetes de euros.
Billetes de euros.

AL ALZA

El IRPF

Si no fuese por el esfuerzo fiscal de la clase trabajadora, España se vendría abajo. El IRPF es el gran impuesto, el que nutre las arcas del Estado en mayor proporción. Fue una consecuencia de los Pactos de la Moncloa de 1977, que en el ámbito tributario perseguían modernizar el sistema fiscal anacrónico e ineficiente derivado del franquismo. El lema completo de la campaña de su lanzamiento –“Ahora, Hacienda somos todos. No nos engañemos”– sigue siendo válido más de 40 años después. @mundiario

A LA BAJA

Sociedades

España lleva muchos años, desde 2008, con un problema grave de recaudación en materia del impuesto de sociedades. Son varias las causas de que este impuesto cayese a la mitad: la crisis financiera de 2008, las bases imponibles negativas, las desgravaciones y, en ciertos casos, las triangulaciones con paraísos fiscales. Todo ello redunda en un tipo efectivo mucho más bajo de lo que sería normal, según la ley; especialmente en el caso de los bancos y de las grandes multinacionales. @mundiario


María Jesús Montero, ministra de Hacienda. / RR SS
María Jesús Montero, ministra de Hacienda. / RR SS

PROTAGONISTAS

María Jesús Montero

Ministra de Hacienda

El Libro Blanco que el Comité de Personas Expertas para la Reforma Fiscal entregó en marzo a la titular de Hacienda se supone que ampliará la presión fiscal, pero será el Gobierno el que decida de qué forma y en qué medida. El asunto sigue sobre la mesa.

Alberto Núñez Feijóo

Líder de la Oposición

Su carrera hacia la presidencia del PP la basó en un discurso genérico sobre la bajada de impuestos. Fue en la rueda de prensa posterior a su encuentro de tres horas con el presidente del Gobierno cuando entró en detalles. El consenso parece imposible.

Nadia Calviño

Vicepresidenta del Gobierno

“Una bajada generalizada de impuestos, antes o después, quiere decir recortes en los servicios públicos”, algo que los ciudadanos “saben perfectamente”. Es su respuesta a la propuesta de Alberto Núñez Feijóo, partidario de una bajada de impuestos.

Andrew J. Oswald

Profesor de economía

Finlandia, Dinamarca, Países Bajos y Suecia son los países con un mayor peso de los impuestos en relación con su PIB, entre el 40% y el 45%. España anda por el 36,6%. Esos cuatro países lideran el Informe sobre Felicidad Mundial de 2022. @mundiario

 

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