Hillary Clinton se la pega en Ohio, estado clave para ganar las elecciones presidenciales
Los resultados otorgan a Donald Trump una ventaja de 5 puntos porcentuales sobre Hillary Clinton y para la candidata demócrata cuya máxima es hacerse con los estados clave (objetivo de cualquier candidato) este dato es inconcebible.
Hillary Clinton arengaba a sus fieles mediante una comunicación de email este miércoles 14 de septiembre tras conocer el último sondeo electoral realizado por Bloomberg. Esta encuesta se centra en el estado de Ohio, el séptimo por importancia según el número de habitantes.
Los resultados otorgan a Donald Trump una ventaja de 5 puntos porcentuales sobre Hillary Clinton y para la candidata demócrata cuya máxima es hacerse con los estados clave (objetivo de cualquier candidato) este dato es inconcebible.
En Estados Unidos, la elección presidencial es indirecta. En cada estado, el candidato que gana, el que obtiene más votos de los ciudadanos, aunque sea un solo voto más, se queda con todos los delegados de ese estado. Los delegados luego concurren al colegio electoral y votan de manera similar a los diputados en un parlamento al elegir un primer ministro en una democracia parlamentaria.
El número de delegados totales en la votación presidencial es de 538 del total de los 50 estados del país. Los estados más poblados, como California, Texas o Nueva York tienen más delegados que los menos poblados, como Wyoming o Kansas. Y Ohio se encuentra en séptimo lugar por orden de población, por tanto es un estado de sumo interés tanto para Clinton como para Trump.
En las últimas seis elecciones presidenciales desde 1992, cuando Bill Clinton derrotó a George H.W. Bush, los demócratas ganaron en 18 estados y el Distrito de Columbia. Esos estados representan 242 votos en el colegio electoral y entre ellos se encontraba Ohio (Obama perdió en este estado por tres décimas en 2012 y ganó por dos puntos en 2008), el estado que según la encuesta de Bloomberg, la candidata demócrata podría perder.
Ohio
Ohio es uno de sus principales centros industriales del país y ésta es su principal fuente de ingresos. Trump está haciendo un gran esfuerzo por seducir a los votantes de clase obrera en este estado clave. De hecho, este miércoles 14 de septiembre, cuando se ha conocido la encuesta de Bloomberg, el magnate republicano se encontraba en Ohio en un acto de campaña. Trump se presentó ante los presentes como el único líder capaz de frenar el declive de Estados Unidos y como el único capaz de defender los empleos de la clase obrera castigada por el cierre de las fábricas y la deslocalización. “Las manos americanas reconstruirán esta nación y energía americana extraída de fuentes americanas le dará energía”, dijo el candidato. “Volveré a poner el acero americano en el espinazo de nuestro país. Lucharé por la gente de cada parte deprimida de esta nación”, agregó un Donald Trump que centró su discurso en el proteccionismo, la minería y el empleo industrial. Una línea perfecta para una región que produjo gran riqueza con la minería, las fábricas de acero y las piezas de automóvil en el siglo XX, pero que está sufriendo los efectos del declive industrial en la actualidad. Ohio perdió 111 mil 400 empleos industriales durante los últimos diez años, la tercera merma más grande en Estados Unidos, según datos federales.
Y por supuesto, se acordó de México. El republicano criticó la decisión de Ford de transferir a México la producción de todos sus coches pequeños y aseguró que la empresa había hecho el anuncio por un motivo insólito: “Lo han hecho porque saben que voy a ganar”. El candidato explicó que si la empresa lleva a cabo sus planes tendrá que pagar un arancel del 35% por cada coche que quiera vender en Estados Unidos y dijo que estaba seguro de que la empresa no cumpliría con sus planes si ganaba él. “No se van a ir”, dijo entre aplausos. “Pero si se van no pasa nada. ¡Haremos una fortuna!”.
Los datos de la encuesta de Bloomberg
La encuesta se realizó entre el viernes 9 de septiembre y el lunes 12, entre un ambiente enrarecido por los comentarios de Clinton hacia los simpatizantes de Trump: “son el canasto de los deplorables”, y los comentarios constantes sobre su salud tras haber sufrido un golpe de calor durante los actos en memoria de los fallecidos del 11-S.
La encuesta muestra que la gran mayoría de los que probablemente vayan a votar en Ohio, el 57 por ciento, se muestra escéptica respecto a acuerdos de comercio como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), apoyado por el marido de Clinton cuando era presidente y explotado por Trump para sacar rédito político. Uno de cada cinco afirma que acuerdos como esos ayudan a aumentar las exportaciones y el empleo, y el 23 por ciento no está seguro. Más de cuatro de cada diez simpatizantes de Clinton consideran que el TCLAN es perjudicial, frente a siete de cada diez partidarios de Trump.
Más de la mitad de los que probablemente vayan a votar, el 57 por ciento, afirma que le molesta mucho que Trump se haya burlado de la discapacidad física de un periodista, el mayor nivel de desagrado entre tres problemas para Trump que se evaluaron.
Casi cuatro de cada diez dicen que les molesta mucho que Trump no haya divulgado sus declaraciones de impuestos, y el 40 por ciento sostiene lo mismo sobre el aporte ilegal de su fundación de caridad a la agrupación política de la fiscal general de Florida después que esta decidió no investigar acusaciones de fraude contra Trump University.
En el caso de Clinton, tres polémicas, todas de la época en la que era secretaria de Estado, llevaron a más de la mitad de los que probablemente vayan a votar a decir que les molestaban mucho cómo manejó los atentados en Bengasi que mataron a cuatro estadounidenses (59 por ciento); que usara un servidor de e-mail privado, actitud criticada por el director del FBI, que la calificó de “extremadamente descuidada” (57 por ciento); y que la fundación de su familia aceptara dinero de Gobiernos extranjeros (53 por ciento).