Hay personas que en cuanto pueden recitan como el rosario las enseñanzas que aprendieron

Pablo Leis, en su sección Desde mi azotea de Brooklyn.
La pena es que a ciertos robots mecanizados les falten las tuercas del análisis, los tornillos del ingenio y los alicates de la creatividad. Y lo que es peor: que no comprendan ni esta gráfica frase.

Hoy me ha dado por hacer un repaso. Y comencé a reparar en todas aquellas personas que presumen de memoria. Esas que en cuanto encuentran un espacio (que no quorum) recitan como el rosario esas enseñanzas que aprendieron en los libros, sin saber descifrar ni una sola línea de la que cantan cual papagayos.

Dijo Albert Einstein que la memoria es la inteligencia de los tontos. La pena es que a estos robots mecanizados les falten las tuercas del análisis, los tornillos del ingenio y los alicates de la creatividad. Y lo que es peor: que no comprendan ni esta gráfica frase.