El golpista Antonio Tejero fundó un partido estando preso y fue candidato a unas generales

Antonio Tejero, en la tribuna del Congreso de los Diputados.
Antonio Tejero, en la tribuna del Congreso de los Diputados.

No solo hay independentistas catalanes presos que fueron candidatos. La Audiencia le había autorizado a hacerlo a Tejero, en 1982, a pesar de las presiones ejercidas por el Gobierno de Calvo Sotelo, el sustituto del presidente Adolfo Suárez tras el fallido golpe de Estado del 23-F de 1981.

El golpista Antonio Tejero fundó un partido estando preso y fue candidato a unas generales

Un Govern de la Generalitat de Cataluña en pleno, incluidos su presidente y su vicepresidente, y una mayoría de miembros de la Mesa del Parlamento de Cataluña, incluida su presidenta, fueron citados a declarar en calidad de investigados –en la Audiencia Nacional, los primeros; en el Tribunal Supremo, los segundos– acusados de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, delitos que podrían acarrearles hasta 30 años de cárcel. Posteriormente, el Tribunal Supremo unificó sus casos judiciales y algunos de ellos quedaron en libertad, otros permanecen fugados y Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Quim Forn y Jordi Cuixart continúan presos de manera preventiva.

Sus derechos políticos, en la medida en que algunos de ellos fueron candidatos estando en prisión preventiva y investigados por varios delitos, han sido objeto de mucha controversia. Si bien en España no hay precedentes de políticos autonómicos en una situación similar, sí los hay de políticos ligados a la extrema derecha e implicados en el golpe de Estado del 23-F, no solo en prisión preventiva, sino encarcelados tras ser condenados por rebelión. El caso más llamativo es el del golpista Antonio Tejero, la cara más visible del 23-F, que logró fundar un partido político estando preso y fue candidato a las elecciones generales de 1982, según se desprende del análisis titulado "La campaña electoral de octubre de 1982: el camino del cambio", firmado en mayo de 1983 por el ahora ex-ministro José Ignacio Wert.

Según informa nuestro colaborador Domingo Sanz, en  la página 80 de su trabajo, José Ignacio Wert hace referencia al hecho de que Antonio Tejero, una vez condenado por el 23-F, fundó desde la cárcel el partido político Solidaridad Española con cuya candidatura, que encabezó por Madrid, concurrió a las elecciones citadas tras recibir la autorización de la Audiencia de Madrid y a pesar de las presiones ejercidas por el Gobierno de Calvo Sotelo para impedirlo. Consiguió 10.017 votos.

El teniente coronel Antonio Tejero Molina, un antiguo guardia civil que alcanzó el rango de teniente coronel, sería expulsado del cuerpo tras ser condenado por el delito de la rebelión militar del 23-F en concepto de autor y con circunstancia agravante de reincidencia.​

El objetivo de Tejero Molina era obtener un acta de diputado que le otorgara la inmunidad parlamentaria necesaria para no afrontar los procesos penales militares abiertos contra su persona.

La letra pequeña del caso Tejero como candidato

Antonio Tejero, condenado a 30 años de prisión por su participación en la intentona golpista del 23-F, logró ser candidato en las elecciones generales del 28 de octubre por el partido Solidaridad Española, del que era presidente, al estimar la sala tercera de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Territorial de Madrid el recurso presentado contra la decisión de la Junta Electoral Central que le consideró inelegible.

El principal argumento de la sentencia fue que el pase a la situación de retirado, solicitada por un militar que aspirase a cargos públicos, no estaba sujeto a condicionamiento legal alguno, lo cual significó que el teniente coronel Tejero se encontrase en esta situación desde el momento en que lo solicitó, con lo que desapareció la causa de inelegibilidad.

El presidente de Solidaridad Española era el propio Tejero, mientras que sus vicepresidentes eran Ángel López-Montero Juárez, Carlos Fernández Barallobre y María Jesús González de Castejón Moreno.

Del paralelismo a la exigencia de penas

En septiembre de 2017, el golpista Antonio Tejero denunció el supuesto inmovilismo del Gobierno de Mariano Rajoy ante lo que considera el golpe de estado del siglo XXI que perpetró el independentismo catalán y solicitó la misma contundencia que la impartida contra los autores del levantamiento militar de 1981.

En una carta firmada de su puño y letra enviada a la redacción del periódico La Gaceta, quien fuera teniente coronel de la Guardia Civil exigió "un juicio comparativo entre lo ocurrido en la fecha del golpe de estado, llamado el 23-F y lo que está ocurriendo en los prolegómenos de la que quiere ser la destrucción de España, llevado a cabo por el Gobierno de la Generalidad de Cataluña".

Tejero, que admite haber cometido "un gran delito que fue castigado con penas gravísimas" y que define el 23-F como "un contragolpe que se dio al preparado por el general Armada y patrocinado por el rey Juan Carlos I y los partidos políticos, sobre todo el socialista y el comunista, que ya se habían repartido todos los ministerios", no solo señalaba en dicha misiva al independentismo catalán, sino que también culpaba a Rajoy de la falta de respuestas efectivas. @mundiario

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