El Gobierno responde a la polémica de Sánchez con Aldama y desvía el foco hacia Feijóo y su relación con Marcial Dorado
El Gobierno ha reaccionado a la reciente publicación de una fotografía que muestra al presidente, Pedro Sánchez, junto a Víctor de Aldama, el empresario implicado en una presunta trama de comisiones millonarias por la venta de mascarillas durante la covid-19, restando importancia a la imagen y desviando el foco hacia el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y su pasado vínculo con el narcotraficante Marcial Dorado. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, fue la primera en aludir a este tema en una intervención pública, señalando que "uno no elige quién le toma una foto, pero sí con quién sube a un yate a pasar parte de sus vacaciones".
En declaraciones a los medios, la ministra Redondo fue clara al trazar una línea entre el contexto de la foto de Sánchez y la conocida imagen de Feijóo en un yate junto a Marcial Dorado en 1995, cuando Dorado ya era investigado por narcotráfico. “Hay una diferencia evidente entre una foto en un evento público y otra en un entorno privado de vacaciones. En el primer caso no hay ninguna relación íntima ni amistosa”, argumentó Redondo, subrayando que la fotografía de Sánchez con Aldama fue tomada en un acto político en 2019 y no implica una relación estrecha entre ambos.
El Partido Socialista también se pronunció sobre el tema a través de su cuenta oficial en X, donde inicialmente se publicó un mensaje directo hacia Feijóo, que luego fue borrado, en el que se cuestionaba el alcance de la relación del líder popular con Dorado: “¿Cuántas veces se vio con Marcial Dorado, condenado por introducir ocho toneladas de cocaína en España? ¿Acordaron algo? ¿Este narcotraficante también consiguió contratos con la Xunta mientras usted trabajaba?”. Este mensaje en redes provocó reacciones inmediatas, aunque fue eliminado rápidamente, lo que generó aún más debate.
Desde la cúpula socialista, se ha tratado de quitar relevancia a la fotografía que ha sido el centro de la polémica. Fuentes del partido indicaron que Aldama "tiene, como varios miles de españoles, una foto con Pedro Sánchez en un mitin", y subrayaron que la imagen solo evidencia la asistencia de Aldama a un evento público.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, también intervino en el debate, utilizando un tono más desenfadado en redes sociales. En un mensaje publicado en X, Puente desafió a los usuarios a compartir imágenes que tuvieran con personajes conocidos, sugiriendo que tener una foto con alguien famoso no implica una relación de amistad. "¿Le habéis pedido alguna vez una foto a un famoso, aprovechando haber coincidido en algún evento? ¿Esas fotos prueban algo más que vuestro deseo de tener una foto con esa persona?. Por cada foto que pongáis aquí debajo con alguien famoso, yo pongo una mía. A ver con cuántos tenemos amistad. Os leo", escribió.
Félix Bolaños, ministro de Presidencia y Justicia, también se unió al respaldó a Sánchez en esta controversia, calificando de “ridículo” el intento de utilizar la imagen para vincular al presidente con Aldama. "Todos los dirigentes políticos con cierta notoriedad se hacen cientos de fotos y selfies con personas desconocidas, en especial en los actos públicos de tu partido”, señaló Bolaños, restando validez a la fotografía como prueba de una conexión personal entre Sánchez y Aldama.
La imagen de Sánchez junto a Aldama se ha convertido en el centro de una discusión más amplia en torno a la trama de comisiones millonarias por la venta de mascarillas, en la que Víctor de Aldama es señalado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil como el “nexo corruptor”. Esta trama ha sido vinculada a un posible esquema de corrupción que involucra contratos de material sanitario en el contexto de la pandemia. En este caso, el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, podría estar bajo investigación judicial próximamente, aunque desde el Gobierno se insiste en que no existe relación directa con el presidente. @mundiario