El Gobierno califica de "denuncia falsa" las acusaciones contra Begoña Gómez

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, junto a su esposa Begoña Gómez. / Mundiario
Félix Bolaños ha calificado abiertamente la denuncia como falsa, mientras que la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha acusado al PP de utilizar tácticas propias de la ultraderecha para desacreditar al Gobierno.

El presidente Pedro Sánchez, en una inusual declaración durante la sesión de control, expresó su confianza en la justicia española a pesar de las acusaciones vertidas sobre su esposa, Begoña Gómez. El malestar en La Moncloa es evidente ante lo que consideran una acción injustificada por parte del magistrado Juan Carlos Peinado del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid.

La denuncia presentada por Manos Limpias, un grupo conocido por sus acciones legales contra figuras políticas, ha desatado una polémica sobre la independencia judicial y el uso de la justicia con fines partidistas. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, denunció abiertamente las acusaciones como falsas, mientras que la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, arremetió contra el Partido Popular acusándolos de utilizar tácticas de ultraderecha.

La denuncia, basada en informaciones de medios digitales y tertulias televisivas, carece de sustento legal sólido y ha sido recibida con incredulidad en el Gobierno. La falta de notificación oficial a Begoña Gómez y la ausencia de posicionamiento de la Fiscalía en el caso han generado una sensación de indefensión y descontento en La Moncloa.

Los representantes del Ejecutivo enfatizan la integridad profesional de Gómez y critican la filtración de información judicial a los medios de comunicación antes de notificar a la parte involucrada. Advierten que se recurrirá cualquier actuación enérgica que se tome sin respetar el debido proceso.

Aunque el Partido Popular ha optado por mantener un perfil bajo en el debate parlamentario, dirigentes como Borja Sémper han insinuado que las acusaciones tendrán consecuencias. Mientras tanto, en el entorno de Pedro Sánchez, prevalece la consternación por lo que perciben como un ataque injusto y una nueva frontera cruzada en la política española. @mundiario