'Geluco' Guerreiro reinventó el comunismo galleguista, que siempre fue lo suyo

Anxo Guerreiro (de espaldas), junto a José Luis Gómez y Xosé Luis Barreiro, en una entrevista al presidente Feijóo, en el programa de Ana Rodríguez en la TVG.
Anxo Guerreiro (de espaldas), junto a José Luis Gómez y Xosé Luis Barreiro, en una entrevista al presidente Feijóo, en el programa de Ana Rodríguez en la TVG.

Camarada, es el momento de descansar, abandonado definitivamente el cigarro y sin nada a qué mirar a través de los cristales de culo de vaso. Un descanso merecido, 'Geluco'.

'Geluco' Guerreiro reinventó el comunismo galleguista, que siempre fue lo suyo

Anxo Guerreiro Carreiras soltó sus últimas palomas de libertad a tan solo unas horas de haberlo hecho el abogado laboralista, sindicalista de raza, José Luis Muruzábal. Geluco y Muru, unidos más que nunca en ese largo adios a la vida que no ha sorprendido en absoluto a los que les conocíamos de muchos años atrás.

A Geluco se le cruzó en su vida estudiantil el mayo francés. A Muru, huelgas como las de la construcción o el transporte, en A Coruña. A uno y otro les apartó de su frenesí diario la enfermedad que se los llevó con esas palomas que ahora vuelan libres.

Guerreiro protestaba siempre en las entrevistas radiofónicas porque, finalmente, se prohibió fumar en los estudios. Si del soneto de Quevedo, dicen que dedicado a Góngora, se colige que el hombre va pegado a una nariz, de Geluco hay que decir que era un hombre pegado a un cigarro y a unas gafas de culo de vaso que le permitían entender la historia de nuestro país con la tranquilidad que proporciona el saber qué iba a ocurrir.

Geluco era de los pocos que saludaban a los amigos con la definición de "camarada". Sus viajes en tren -difícilmente en autobús y, menos, en el coche de alguien- a Santiago de Compostela le permitieron durante muchos años rescatar tiempos tal vez perdidos en su Xermade lucense y recuperados entre la hoy capital de Galicia y la capital de la provincia coruñesa. El Parlamento gallego le vio pisar firme, pero solitario, con un claro desafío a las circunstancias y a la espera de tiempos mejores que no llegaron.

Un día, en la sede del PCG disfrazada de estudio de economistas, me presentó a quien él sustituiría al frente del PC gallego, Santiago Álvarez. Pero se quedó solo nuevamente, hasta reinventar un comunismo galleguista -que siempre fue lo suyo- basado en Esquerda Unida y el añadido de Esquerda Galega, para volver al Parlamento gallego tan solo como antes lo había estado. Como siempre.

Ya no volverá a descender a la estación de ferrocarril. Ni, por coherencia, a la cercana de autobuses. Ahora viaja libre, posiblemente otra vez solo, siguiendo la estela de un PCG del que ya no habla casi nadie.

Es el momento de descansar -abandonado definitivamente el cigarro y sin nada a qué mirar a través de los cristales de culo de vaso-, camarada. Un descanso merecido.

'Geluco' Guerreiro reinventó el comunismo galleguista, que siempre fue lo suyo
Comentarios