Garzón agitó el patio cuando dijo que “es el momento de participar en la política”

El exjuez Baltasar Garzón.
El exjuez Baltasar Garzón.
La sociedad civil española, cuya democracia todavía es una adolescente que juega a la comba, no debe olvidar que el único mecanismo de defensa que posee contra el poder establecido es el juez.
Garzón agitó el patio cuando dijo que “es el momento de participar en la política”

Las declaraciones del inhabilitado juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, en donde confesaba que era el momento de que todos participásemos en la política agitaron, como era de esperar, movimientos reaccionarios a las mismas. Pero como en las barricadas siempre hay dos bandos, siempre hay aquel que le profesa admiración y que  no llega a entender esa inquina tan palpable que, desde determinados sectores, se le dispara al juez Garzón. El último en subirse al carro del oportunismo ha sido  Alfonso Guerra escribiendo, en sus memorias recién horneadas, que Garzón había sugerido al gabinete del ex-presidente Felipe González, cobrar parte en B como retribución a su cargo.

Todos sabemos que el entonces juez Garzón, juez instructor del caso Gürtel, cometió errores en la instrucción del mismo, y fue por este motivo que la condena impuesta por el Tribunal Supremo es correcta. Sin embargo, como comentaba el juez Bermúdez  en una de las pocas entrevistas que concedió, en este caso para el programa de Jordi Évole Salvados, “para corregir la dureza total de la ley el indulto es necesario. No entiendo la no inhabilitación al juez Garzón”. Éste es un claro ejemplo que requiere de la aplicación de la justicia formal, basándose para su indulto en toda una experiencia vital y profesional que lo avala.

Lo que tenemos que tener claro en este país es que la ideología de un juez es totalmente lícita, siempre y cuando no determine el sentido de sus resoluciones. De hecho, en la cultura anglosajona, un juez está obligado a  desvelar su ideología política. Esto es así, basándose en el hecho relevante que en toda sociedad democrática avanzada, la justicia democrática ha de ser una justicia donde los jueces tengan cara. Es sano que le pongamos cara y voz a las resoluciones judiciales. La sociedad civil española, cuya democracia todavía es una adolescente que juega a la comba, no debe olvidar que el único mecanismo de defensa que posee contra el poder establecido es el juez.

A estas alturas del recital judicial con el que los medios de comunicación nos tienen acostumbrados, somos todos conscientes que el caso Bárcenas mecanizó el caso Gürtel como mero parador para presunta financiación ilegal. Y  el primero en abrir la instrucción del mismo fue el juez “inhabilitado” Baltasar Garzón. Como muy bien explicaba el juez Bermúdez: “Los jueces de la Audiencia Nacional intentamos ser independientes al resto de los poderes, pero los otros parece no querer enterarse”. La pregunta que debemos plantearnos a continuación es ¿por qué?

Garzón agitó el patio cuando dijo que “es el momento de participar en la política”
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