Los franceses se arriesgan a convertir en primera fuerza a la ultraderecha

Nicolas Sarkozy.
Nicolas Sarkozy.

La campaña de la ultraderechista Marine Le Pen la ha financiado un banco ruso con un préstamo de nueve millones. Las entidades francesas no le prestan dinero.

Los franceses se arriesgan a convertir en primera fuerza a la ultraderecha

La campaña de la ultraderechista Marine Le Pen la ha financiado un banco ruso con un préstamo de nueve millones. Las entidades francesas no le prestan dinero.

Los franceses han optado por pasar del tradicional sistema político bipartidista a otro tripolar. De este modo, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y sus aliados centristas han conseguido frenar el auge de la ultraderecha en Francia. El partido de Nicolas Sarkozy fue el domingo el más votado en la primera vuelta de las elecciones departamentales con alrededor del 30% de apoyos, según las proyecciones con más del 80% de votos escrutados. Impide así que el Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen, que obtuvo alrededor del 25% de los sufragios, se consagre como la primera fuerza del país tras haber ganado las europeas el año pasado. Los socialistas y sus aliados evitaron a su vez el anunciado derrumbe que pronosticaban las encuestas. Las mismas proyecciones les asignan aproximadamente el 20% de los votos y un fracaso menor del esperado.

“La extrema derecha no es la primera fuerza política de Francia y yo me felicito por ello”, dijo el primer ministro, Manuel Valls, tras el cierre de las urnas. También Sarkozy mostró su satisfacción por haber cerrado el paso a la ultraderecha, a la que los sondeos de estos meses coincidían en dar la victoria. El expresidente agregó que su partido no suscribirá ningún acuerdo “ni a nivel local ni nacional” con el FN. Pero también precisó que solo aconsejará no votar ni al PS ni a la ultraderecha. La campaña de la ultraderechista Marine Le Pen la ha financiado un banco ruso con un préstamo de nueve millones. Las entidades francesas no le prestan dinero.

Según un análisis del periodista Carlos Yárnoz Garayoa en el diario español El País, el triunfo de Sarkozy, el mayor de su formación en este tipo de elecciones, refuerza su liderazgo. Se trata de los primeros comicios después de que el expresidente se hiciera el otoño pasado con las riendas de su partido. A juicio de este analista, "pese al freno al avance de la ultraderecha", los resultados demuestran que "el nuevo mapa político francés es ya tripolar, radicalmente diferente al bipartidismo que ha dominado la vida del país en el último medio siglo".

Las proyecciones adjudican al partido de Sarkozy cerca de 60 departamentos —hoy tiene unos 40—, mientras la izquierda perdería hasta 20 de los 61 que tiene ahora. Las candidaturas de izquierda han sido eliminadas para la segunda vuelta al menos en 500 cantones. En más de 200, el FN fue el partido más votado incluso con más del 30% y hasta el 40% de votos en muchos casos. Es el mejor resultado de su historia en las departamentales.

Los franceses se arriesgan a convertir en primera fuerza a la ultraderecha
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