Feijóo exige a Vox que deje de poner “excusas” y cumpla para desbloquear los gobiernos autonómicos
Tras las últimas elecciones autonómicas, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado a Vox que abandone lo que considera un bloqueo en varias comunidades autónomas y facilite la formación de gobiernos alternativos al de Pedro Sánchez.
El mensaje llega después de la victoria del PP en Castilla y León, donde el presidente autonómico Alfonso Fernández Mañueco ha reforzado su posición electoral. Sin embargo, la aritmética parlamentaria obliga a negociar con Vox para consolidar una mayoría de gobierno, una situación que también se repite en Extremadura y Aragón.
Desde la sede nacional del PP en la calle Génova, Feijóo reunió a la dirección del partido para fijar posición y lanzar un llamamiento directo a Vox para cerrar acuerdos y evitar que el escenario político derive en bloqueos institucionales. En su intervención, subrayó la responsabilidad que, a su juicio, tienen ambos partidos tras el resultado electoral: “La gente ha votado y la gente ha decidido. Lo que nos corresponde es entendernos”.
El dirigente del PP argumenta que existe una mayoría social favorable a un cambio político y que los partidos deben responder a ese mandato. Por ello, insistió en que la negociación no puede prolongarse indefinidamente.
Feijóo criticó la actitud de Vox en las conversaciones abiertas en varias comunidades y afirmó: “Nadie ha dado razones para bloquear, sólo se han puesto excusas y ya está bien”.
Una estrategia centrada en liderar los gobiernos
La propuesta del PP pasa por formar ejecutivos liderados por los populares con apoyo parlamentario de Vox. Feijóo no detalló una fórmula concreta de reparto de cargos, pero dejó claro cuál es su preferencia política.
En ese sentido, defendió un acuerdo centrado en el programa y en la estabilidad institucional: “Quiero que hablemos más de ideas que de siglas y de proyecto que de partido. Nos estamos jugando una alternativa para España”.
El líder popular también recordó el precedente de 2023, cuando la fragmentación del voto en la derecha impidió desalojar al actual gobierno central. Por ello advirtió de que “ya le fallamos a la gente en julio de 2023 y no les podemos volver a fallar”.
La reacción de Vox no ha supuesto un repliegue. Por el contrario, Santiago Abascal ha reafirmado la estrategia de su partido: negociar primero el contenido de las políticas y después discutir la formación de gobiernos. En declaraciones posteriores a los resultados electorales, el dirigente fue claro sobre su posición: “Si hay un acuerdo programático de Gobierno, medida a medida, sí”. “Si no lo hay, no”.
Abascal también insistió en que Vox aspira a formar parte de los ejecutivos autonómicos en cualquier caso: “Vamos a gobernar en las tres regiones”, aseguró el líder de la plataforma ultra. La posición del partido implica que la entrada en los gobiernos no será automática ni fruto de una negociación exclusivamente institucional, sino de compromisos concretos sobre el cumplimiento de sus políticas.
El debate sobre la fórmula de gobierno
La discrepancia entre ambas formaciones gira en torno a la fórmula de cooperación. El PP plantea gobiernos encabezados por sus candidatos con apoyo parlamentario de Vox, mientras que el partido de Abascal defiende coaliciones formales si existe acuerdo político.
Para Vox, la participación directa en el gobierno es la garantía de que se aplicarán las medidas pactadas. En palabras de Abascal, su presencia podría ser “quizá” la “principal garantía” de que se cumplan las políticas acordadas. Este debate refleja una tensión habitual en los sistemas parlamentarios multipartidistas: la diferencia entre apoyar desde fuera a un gobierno o formar parte de él.
Las conversaciones entre PP y Vox afectan actualmente a tres comunidades clave: Castilla y León, Extremadura y Aragón. En estos territorios, la suma de ambos partidos permite construir mayorías alternativas a la izquierda. Sin embargo, la falta de acuerdo sobre la fórmula de gobierno mantiene abierta la posibilidad de bloqueos institucionales o incluso de nuevas elecciones.
Abascal ha reconocido ese escenario al afirmar que, si no se alcanza un acuerdo programático, podrían producirse otras soluciones políticas, incluyendo gobiernos con el PSOE o una repetición electoral. Aunque las conversaciones se desarrollan en el ámbito autonómico, su impacto político busca superar ese nivel. @mundiario