Feijóo blinda el voto útil del PP ante el avance de Vox y el desgaste del Gobierno

Juan Manuel Moreno Bonilla y Alberto Núñez Feijóo. / @JuanMa_Moreno.
El líder del Partido Popular cierra filas en Sevilla en torno a Juan Manuel Moreno y apela a la unidad del voto conservador frente al “Gobierno de la corrupción y la mentira”.

Alberto Núñez Feijóo eligió Sevilla como escenario para reactivar la moral de su partido y lanzar un mensaje de advertencia en un momento delicado: el ascenso de Vox y la creciente crispación política en España. En la clausura del 17.º Congreso Regional del PP andaluz, el líder popular pidió concentrar el voto en su formación como única vía real para alcanzar el Gobierno. “Nada de despistes —recalcó—. El único camino para que gobierne el PP es votar al PP”.

El acto, celebrado en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla, sirvió también para reivindicar el modelo andaluz de Juan Manuel Moreno Bonilla, a quien Feijóo calificó de ejemplo de “moderación con determinación”. Sin embargo, su discurso viró rápidamente hacia la confrontación directa con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, al que tildó de “vergüenza internacional”. El líder popular aseguró que la sucesión de escándalos —desde el juicio al fiscal general hasta la investigación por los pagos en metálico en el PSOE— “no serían tolerados ni en un país del tercer mundo”.

El tono combativo de Feijóo contrastó con la imagen de serenidad institucional que trató de proyectar Moreno, consciente de que en Andalucía el PP gobierna con mayoría absoluta, pero con el desgaste derivado de la crisis sanitaria por los fallos en los cribados de cáncer de mama. Más de doscientas denuncias de mujeres han abierto un frente judicial que la oposición ha aprovechado para acusar al Ejecutivo regional de privatizar la sanidad pública.

El presidente andaluz, sin embargo, respondió elevando el tono frente al PSOE: “La supuesta privatización es la gran mentira socialista”, sentenció. Moreno defendió que su Gobierno ha incrementado los presupuestos en sanidad, educación y dependencia, y que Andalucía ha pasado de estar a la cola en gasto sanitario por habitante a superar la media nacional. “Eso no es privatizar, eso es avanzar”, proclamó entre aplausos de los delegados.

Mientras Feijóo apela a la unidad del centro-derecha, el temor a la fragmentación electoral es evidente. Las últimas encuestas reflejan un estancamiento del PP y un repunte sostenido de Vox, especialmente en el sur. De ahí el mensaje implícito del líder gallego a los votantes tentados por la ultraderecha: “Un desahogo de cinco minutos no sirve para nada; solo sirve para que Sánchez se quede”.

En el entorno de Moreno, la estrategia está clara: defender la estabilidad frente a lo que describen como “la confluencia populista” de izquierda y extrema derecha. “Donde no hay estabilidad, hay retroceso”, repitió el presidente andaluz, que busca revalidar la mayoría absoluta en las elecciones de 2026 sin depender de Vox.

En paralelo, la oposición socialista trata de convertir la sanidad pública en el eje central de su ofensiva electoral. Miles de manifestantes recorrieron las calles de Sevilla al mismo tiempo que el PP clausuraba su congreso, en una demostración de que la batalla política andaluza se libra tanto en los despachos como en la calle.

Feijóo, por su parte, se aferra a su mensaje de orden y unidad. “Enfrente no hay lógica ni sentido común —dijo—, sino un Gobierno hundido en la corrupción y la mentira”. Pero su advertencia final resonó como una consigna de campaña: no dividir el voto. Porque, según el líder del PP, “solo hay un camino para el cambio, y ese camino pasa por las siglas del Partido Popular”. @mundiario