Feijóo, alcalde a la fuerza

Alberto Núñez Feijóo.
Alberto Núñez Feijóo.

Salvo que una candidatura inédita, de Ciudadanos o  independiente, rompa el  statu quo municipal, los coruñeses estarán abocados a elegir entre  la parálisis de la Marea y sus aliados, o un PP teledirigido desde Santiago que pese a todo retrocede en las encuestas.

Feijóo, alcalde a la fuerza

Salvo que una candidatura inédita, de Ciudadanos o  independiente, rompa el  statu quo municipal, los coruñeses estarán abocados a elegir entre  la parálisis de la Marea y sus aliados, o un PP teledirigido desde Santiago que pese a todo retrocede en las encuestas.

El Ayuntamiento de Vigo, socialista con mayoría absoluta, ha decidido desde el principio que su rival político no era la oposición con plaza en los escaños municipales, sino directamente el Presidente de la Xunta y su Gobierno. Haciendo bandera del victimismo local, en todos y cada uno de los problemas de la ciudad durante los últimos años, el Presidente Feijóo ha sido emplazado y cuestionado. Esa estrategia ha sido creíble porque se asentaba en un sentimiento de agravio muy acendrado: una gran ciudad que veía preteridas sus necesidades de inversión o impulso en relación con otras urbes. Ciertamente una parte de ese agravio tenía que ver precisamente con gobiernos locales débiles o poco hábiles en sus planteamientos de largo plazo, pero lo sustantivo es que ha calado en los ciudadanos, polarizando el debate político y reforzando al gobierno local. La consecuencia es que la oposición local está desaparecida y todo hace prever una nueva mayoría absoluta socialista.

El Ayuntamiento coruñés, de la Marea en minoría, ha hecho dejación de sus funciones permitiendo que la Xunta ocupe su espacio y decida sobre sus competencias

En el extremo opuesto, el Ayuntamiento coruñés, de la Marea en minoría, reforzado puntualmente por el PSOE y el BNG, ha hecho dejación de sus funciones permitiendo que la Xunta ocupe su espacio y decida sobre sus competencias. En los últimos meses sobre el transporte metropolitano y sobre la remodelación de los espacios portuarios. El Ayuntamiento y su alcalde,  poniéndose en tono bajo, renunciando a tener la iniciativa y refugiándose en lemas vacíos de contenido, han permitido que Feijóo, y no su candidata electoral, ocupen el espacio político, marquen la agenda y elaboren el único discurso coherente. Una vez más socialistas y nacionalistas han quedado desdibujados y sus posturas se desconocen.

Sería un error pensar que la Marea no es consciente de la situación aunque  su análisis es diferente al entender que adoptar una posición constructiva les llevaría a desdecirse de sus lemas, “contra la especulación”, “todo el espacio público”, etc, que podrían ocasionarle un mayor desgaste en su electorado. Así la parálisis de la ciudad tendría menos coste electoral que una política proactiva de construcción urbana, con sus inevitables pactos y contrapartidas. Mientras, se intenta ocupar el tiempo con remedos de participación, el último durante el pasado fin de semana, con la presencia de distintos expertos que vienen a coincidir en el diagnóstico: se trata de hacer ciudad, la iniciativa privada es necesaria junto a la dirección pública, es un proyecto de largo plazo y el diálogo interinstitucional es imprescindible. Buenas palabras que caen en el vacío operativo.

El  Ayuntamiento de A Coruña ha rechazado de plano llegar a un acuerdo con la Xunta y Fomento, una vez que Feijóo ha situado a la Xunta como propietaria mayoritaria del suelo portuario en discusión

A día de hoy ninguna iniciativa está en curso, en ningún nivel. Como no lo está en política de vivienda a pesar del incremento rápido de los alquileres por la parálisis del mercado de la construcción. Es más, el  Ayuntamiento ha rechazado de plano llegar a un acuerdo con la Xunta y el Ministerio de Fomento, una vez que Feijóo ha situado a la Xunta como propietaria mayoritaria del suelo portuario en discusión.

Salvo que una candidatura inédita y relevante, ya sea de Ciudadanos o de un grupo independiente, rompa el actual statu quo municipal, los coruñeses estarán abocados a elegir entre el continuismo de la parálisis, representado por la Marea y sus aliados, o un PP teledirigido desde Santiago que pese a todo retrocede en las encuestas.

Es probable que Feijóo hubiese preferido no estar en el debate vigués ni en el correspondiente coruñés,  pero al haber optado en ambas ciudades por candidatas de perfil político bajo ha terminado por asumir un papel preponderante que en nada le beneficia. En las políticas de concertación institucional, hoy inexistentes en Galicia, la Xunta no está ni se la espera. En A Coruña, además, se la rechaza expresamente. @mundiario

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