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MUNDIARIO

¿Feijóo se quiere “apropiar” de la Renta Mínima Vital?

Aznar ha cursado la orden a Casado para que los diputados populares no se opongan a la medida. Y la sorpresa viene, no por la orientación de su voto, que también, sino por la pretensión de que con la maniobra de última hora algunos creamos que les importan algo los desamparados. ¿Así, de sopetón? Huele mal.
¿Feijóo se quiere “apropiar” de la Renta Mínima Vital?
Alberto Núñez Feijóo y Mariano Rajoy.
Alberto Núñez Feijóo y Mariano Rajoy.

Carlos Raya

Sociólogo.

El PSOE se comprometió en su Programa Electoral a reducir por varias vías las desigualdades sociales que las políticas de recortes del PP llevaron a un extremo insoportable a cientos de miles de familias españolas. Una de las medidas propuestas por los socialistas contra el empobrecimiento de las clases trabajadoras fue la implantación del Ingreso Mínimo Vital. Con esta renta mensual se quiere garantizar la dignidad material de todos aquellos españoles en situación de desamparo. En diciembre, este compromiso quedó plasmado en el acuerdo para formar Gobierno con Unidas Podemos. Su articulación quiere acabar, sobre todo, con la situación de necesidad que sufren tantos niños en nuestro país, lo que constituye una imperativo categórico fuera de toda duda para cualquier demócrata.

La reacción de la derecha fue la esperada: han acusado a los socialistas de querer hundir la cuentas públicas, aseguran que la medida es económicamente insostenible, que solo es una paguita para comprar votos a ciudadanos que, acusan, se venderán por un plato de comida; que Maduro está detrás de todo esto o que solo la recibirán los que tengan carnet del partido comunista-chavista venezolano. Según declaraciones de las FAES de esta semana, el Gobierno quiere una “economía de privación y miseria”. Me pregunto si es congruente buscar la miseria de los conciudadanos y a la par garantizarles que no la sufran. Aznar nos lo podría aclarar.

En fin, el esperpento al que nos tienen acostumbrados cuando se ponen encima de la mesa medidas para acabar con la pobreza extrema. Porque el problema es otro. Como es evidente, cumplir el mandato de la Constitución Española en su Artículo 30.1 que dice “los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia”, no es una política populista de rojos devoradores de niños, sino de socialdemócratas. En Europa Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica o Luxemburgo, entre otros, disponen de estas rentas, y sus cantidades oscilan entre los 1050 euros de Francia hasta los 2.000 euros de Luxemburgo. Además, funciona desde hace décadas. ¿Son todos comunistas? Lo cierto es que El PP siempre se ha opuesto ferozmente a su implantación.

Pero, sorpresa, ahora que ya el Consejo de Ministros lo aprobó, Aznar dice que sí. Textualmente asegura que “es un deber moral y una política sensata remediar las situaciones de pobreza extrema y exclusión". A cursado la orden a Casado para que los diputados populares no se opongan a la medida. Y España se queda sorprendida no por la orientación de su voto, que también, sino por la pretensión de que con la maniobra de última hora nos creamos que les importan algo los desamparados. ¿Así, de sopetón? Huele mal. Muy mal. Habría que preguntarles si es que se han vuelto bolivarianos, comunistas o si Maduro cena con Josemari y le susurra al oído lo que tiene que mandar. O quizá se han percatado de que se están buscando demasiado enemigos. Todo cabe en sus cálculos para apropiarse de España a cualquier precio, incluso tener que ayudar al Pueblo.

Y aquí no se acaba el cuento: falta Feijóo, que en el colmo de la desfachatez -y disculpen la contradicción del término- ahora jura defenderla desde que era niño; y aún más, que quiere que la gestione la Xunta, o sea, él. ¿Nos imaginamos la Galicia feijóoniana, esa que carreta mayores a las urnas, hace del erario público un harén del clientelismo y la privatización o dispone riqueza y justicia desde los torreones de sus caciques; nos imaginamos, repito, al Conde-Duque, desde su carroza de oro, gestionando el Ingreso Mínimo Vital? Lo veo arrojando monedas de cobre a los famélicos y harapientos gallegos caídos en desgracia. -Votadme- diría, -¡os amo a todos!-. Luego se taparía la nariz con uno de esos pañuelos cursis de encaje...

La aprobación por parte de este Gobierno de un Ingreso Mínimo Vital es una gran noticia para cientos de miles de familias españolas. Estamos de Enhorabuena. Cumplimos un poco mejor nuestra amada Constitución; pero si su gestión cae en manos de la derecha ya sabemos lo que pedirán a cambio. Para ciertas mentalidades todo está en venta, hasta la dignitates humanae, porque es a lo que están acostumbrados. Algunas cosas no tienen remedio. No olvidemos su cinismo.