Sánchez impone al ministro Escrivá como gobernador del Banco de España

José Luis Escrivá, ministro de ministro de Transformación Digital y Función Pública de España. / La Moncloa
El PP se rehúsa a negociar el nombramiento del actual titular de la cartera de Transformación Digital y Función Pública para encabezar el banco central.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido mantener su respaldo al nombramiento del actual ministro de Transformación Digital y Función Pública, José Luis Escrivá, como próximo gobernador del Banco de España, pese a las duras críticas recibidas por la posible afectación a la independencia del organismo y la oposición frontal del Partido Popular (PP). Según fuentes cercanas a la negociación, la designación de Escrivá es una decisión personal de Sánchez, a pesar de las advertencias y preocupaciones sobre el impacto que esta podría tener en la reputación de la institución financiera.

A pesar de la polémica generada, La Moncloa ha ordenado no confirmar oficialmente el nombramiento. Ni el Ministerio de Economía, Carlos Cuerpo, ni la de Hacienda, María Jesús Montero, dirigido por la vicepresidenta económica María Jesús Montero, han ratificado la decisión públicamente. En la misma línea, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, evitó confirmar la designación durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, limitándose a señalar que quien ocupe el puesto contará con la mayor capacitación técnica posible.

El miércoles Cuerpo defenderá ante el Congreso de los Diputados la idoneidad de Escrivá para el cargo. Sin embargo, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya ha expresado su rechazo absoluto a esta elección, argumentando que la transición de Escrivá desde su actual cargo político compromete la credibilidad del Banco de España. Feijóo criticó duramente la decisión, afirmando que "no se puede ser ministro por la mañana y gobernador por la tarde". Por su parte, Miguel Tellado, portavoz del grupo parlamentario del PP en el Congreso, reiteró que su partido "no está dispuesto a cambiar cromos", en referencia a que no participarían en la negociación del nombre del subgobernador si el Ejecutivo no ofrecía otra opción para presidir la institución.

El Gobierno había intentado negociar con el PP el nombre del subgobernador, estando dispuesto a aceptar a una persona de su elección. Los populares habían propuesto a Eva Valle, jefa de la oficina económica de La Moncloa durante el mandato de Mariano Rajoy, pero esta opción quedó descartada debido a que la figura de Escrivá representa una línea roja para el PP. “No vamos a entrar en el juego de cambio de cromos. El Banco de España necesita al frente una persona independiente. Escrivá no lo es y no lo será nunca”, insistió Tellado, enfatizando que su nombramiento evidencia los intentos de Sánchez de colonizar las instituciones del Estado.

Un ministro como presidente del banco central

Desde el inicio de las negociaciones informales para renovar la cúpula del Banco de España, Sánchez ha propuesto a Escrivá como único candidato, una decisión que ha encontrado una fuerte oposición por parte del PP. La resistencia no se basa en una falta de cualificación técnica, sino en la preocupación por la conveniencia política de que un ministro en activo asuma la dirección del banco central. Fuentes de la institución han reconocido que Escrivá no es el candidato preferido, pero el Gobierno defiende su idoneidad, destacando su experiencia en instituciones como el propio Banco de España, el Banco Central Europeo y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

El Ejecutivo recuerda que el nombramiento de un ministro como gobernador del banco central no es una anomalía en Europa, citando ejemplos como el del portugués Mario Centeno y el austriaco Martin Kocher, quienes realizaron una transición similar. La Ley de Autonomía del Banco de España establece que el gobernador es designado por el Rey a propuesta del presidente del Gobierno, entre aquellos con competencia reconocida en asuntos monetarios o bancarios. Antes del nombramiento, el ministro de Economía debe comparecer ante el Congreso de los Diputados para informar sobre la propuesta, un trámite que se realizará mañana.

Este nombramiento se percibe como una ruptura de los recientes pactos de despolitización alcanzados con el PP, diseñados para restaurar la confianza en las instituciones. Estos acuerdos establecían la necesidad de evitar el salto de miembros del Gobierno a organismos independientes como el Banco de España. La decisión de Sánchez podría generar un clima de creciente desconfianza tanto en la clase política como en la opinión pública. El nuevo gobernador enfrentará el desafío de liderar la institución en este contexto, con la tarea urgente de reforzar los protocolos de independencia para mitigar las preocupaciones derivadas de su nombramiento. @mundiario