Feijóo acepta enviar a la jueza sus mensajes con Mazón del día de la dana

Alberto Núñez Feijóo, líder del PP. / @cdpache.
El líder del PP enviará íntegra su conversación con Mazón del día de la gota fría mortal, aunque considera “sorprendente” que la Justicia le reclame explicaciones.

Alberto Núñez Feijóo ha decidido entregar todas sus cartas —o, más bien, todos sus mensajes— en una de las investigaciones judiciales más sensibles de los últimos años. El presidente del Partido Popular enviará a la jueza que instruye la causa de la dana de Valencia la totalidad de su conversación de WhatsApp con Carlos Mazón durante la jornada en la que la gota fría dejó 230 muertos. Lo hará, según ha confirmado, mediante un nuevo acta notarial. Pero el gesto de colaboración no va acompañado de silencio: Feijóo acepta la petición, aunque la cuestiona abiertamente.

La investigación sobre la gestión política de aquella tragedia ha ido ampliando su perímetro hasta alcanzar al líder de la oposición, a pesar de que no tenía responsabilidad institucional directa sobre la Comunidad Valenciana ni competencias en emergencias. Ese es, precisamente, el punto que Feijóo pone en duda. ¿Por qué él? ¿Por qué sus mensajes, enviados desde cientos de kilómetros de distancia, adquieren relevancia judicial?

El contexto es clave. Tras remitir ya los mensajes que recibió de Mazón, Feijóo alegó que la jueza no le había solicitado los textos que él mismo escribió. Un auto posterior abrió esa puerta: la instructora ofrecía “la posibilidad de aportar voluntariamente” la conversación íntegra. El líder del PP ha decidido cruzarla sin resistencia formal, pero dejando constancia de su desconcierto.

“Si la jueza quiere saber qué estaba pasando en Valencia aquella noche, voy a seguir colaborando”, ha asegurado. En cuanto un notario de fe del contenido de su teléfono, los mensajes viajarán al juzgado de Catarroja. El gesto, cuidadosamente escenificado, busca blindar la transparencia del proceso y, al mismo tiempo, subrayar una incomodidad política evidente.

La sombra de la dana llega a Génova

Que el WhatsApp de un jefe de la oposición acabe incorporado a una causa judicial por una catástrofe natural no es habitual. Tampoco es menor el simbolismo. La dana del 29 de octubre se ha convertido en una herida abierta en la política valenciana y nacional, y cada nuevo movimiento judicial reaviva el debate sobre responsabilidades, omisiones y relatos.

La jueza sostiene que Feijóo podría “dar razón” de los comentarios que Mazón hiciera aquella noche, en un momento crítico, a raíz de la información que recibía del Consell. Es decir, no se investiga a Feijóo por lo que hizo, sino por lo que pudo saber. La línea es fina, pero políticamente explosiva.

El propio Feijóo se cuida de no alimentar el discurso del lawfare. Rechaza sumarse a la tesis de una persecución judicial alentada por el Gobierno, aunque deja caer una comparación incómoda: otros responsables con competencias reales no han recibido peticiones similares. La crítica está ahí, medida pero nítida.

Entre la colaboración y la desconfianza

Según señala EL PAÍS, desde el PP, el tono ha sido menos contenido. Dirigentes como Rafael Hernando han acusado a la jueza de actuar de forma “delirante” al poner el foco en Feijóo mientras, aseguran, no se exige nada al presidente del Gobierno o a ministros con capacidad de actuación directa. Es una estrategia conocida: separar la posición institucional del líder del partido del ruido que generan sus filas.

Feijóo, por su parte, juega otra partida. Colabora para no dar munición a sus adversarios, pero verbaliza la anomalía para marcar territorio. El mensaje es doble: no hay nada que ocultar, pero tampoco nada que justificar.

Este episodio llega, además, en un momento político especialmente delicado. El líder del PP pronostica un 2026 convulso, con un Pedro Sánchez acosado por la “agenda judicial” y una posible convocatoria anticipada de elecciones. En ese tablero, cualquier sombra sobre su figura sería un riesgo innecesario. @mundiario